viernes, 31 de octubre de 2008

3 DE NOVIEMBRE: MARCHA POR LA VIDA

Según ha trascendido, el próximo martes (4 de noviembre) la Cámara de Representantes tratará y probablemente votará el proyecto de Ley de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores. Estamos pues a un paso de que ese funesto proyecto de ley pase al Poder Ejecutivo para su promulgación. Aún en caso de que el Presidente de la República cumpla su reiterado compromiso de vetarlo (muy probablemente sólo en forma parcial), cabe la posibilidad de que en la Asamblea General se den las mayorías necesarias para levantar dicho veto, convirtiendo a la República Oriental del Uruguay en el primer país de América Latina (exceptuando a Cuba) que incluye en su orden jurídico una amplísima legalización del aborto, en el nivel nacional.

Sintetizando mucho, corresponde destacar que el proyecto citado:
• autoriza el aborto por la sola voluntad de la mujer hasta las doce (12) semanas de gravidez;
• autoriza el "aborto terapéutico" y el "aborto eugenésico" en cualquier momento del embarazo;
• desestima absolutamente el derecho del padre (varón) a defender la vida de su hijo no nacido;
• establece el aborto como "acto médico";
• limita y viola el derecho a la objeción de conciencia;
• obliga a todas las instituciones de asistencia médica a realizar abortos;
• obliga a los Jueces a autorizar abortos;
• viola gravemente y en múltiples sentidos la patria potestad;
• establece falsos derechos sexuales (homosexualidad) y reproductivos (aborto);
• determina falsos "principios éticos" (p. ej.: prioridad del placer sexual sobre la procreación);
• oficializa la ideología de "género";
• dispone la capacitación de los docentes de todo el sistema educativo para la promoción de los derechos sexuales y reproductivos.

Es evidente que todo cristiano debe votar contra este proyecto de ley, en general y en particular, en todas sus partes.

No parece aventurado afirmar que esta instancia crucial encuentra a la mayoría cristiana de la ciudadanía uruguaya en un estado caracterizado por altos grados de desorientación y pasividad. A tal punto llega esa desorientación que en el Senado de la República el Capítulo 1 del proyecto fue aprobado por unanimidad, a pesar de que establece a la funesta "perspectiva de género" como ideología oficial del Estado uruguayo, violando así el principio de laicidad.

Recordamos aquí la doctrina enseñada por la reciente V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe acerca de la ideología de género:
"Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar, encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia." (Documento de Aparecida, n. 40).

El Santo Padre Benedicto XVI ha insistido mucho en la necesidad de que todos los católicos defiendan y promuevan determinados principios no negociables en el ámbito político y ha llamado a todos los católicos a movilizarse para defender dichos principios. Dentro del elenco de los "principios no negociables", Su Santidad ha mencionado siempre el derecho humano a la vida, los derechos del matrimonio y de la familia y la libertad de educación (entre otros). Todos estos verdaderos principios son violados por el inicuo proyecto de ley que se está a punto de aprobar en nuestro país.

Por consiguiente, Fe y Razón exhorta encarecidamente a todos y cada uno de ustedes a contribuir a movilizar a todos los católicos uruguayos en contra del proyecto de Ley de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva, para que expresen públicamente, con respeto y firmeza, un rechazo inequívoco a ese proyecto de ley gravemente injusto.

En ese sentido, Fe y Razón se adhiere a la Marcha "Sí al derecho a la vida y defensa de la familia. No a la legalización del aborto", convocada por la Mesa Coordinadora Nacional por la Vida (http://www.adinet.com.uy/cp/ps/Mail/ViewMsgController?d=adinet.com.uy&u=jfnovoa&an=jfnovoa&t=d38d2&s=1225444786591&fp=INBOX&uid=44176#) para el próximo lunes (3 de noviembre) a las 19:00 hs, con concentración en la Explanada de la Universidad de la República. Adjuntamos el afiche de esta marcha, pidiendo que se le dé la mayor difusión posible. También exhortamos a nuestros lectores uruguayos a hacerse presentes dentro y alrededor del Palacio Legislativo al día siguiente, a partir de las 16:00 hs, para expresar pacíficamente la postura católica de rechazo a la legalización del aborto.

Confiamos en vuestra valiosa e indispensable colaboración.
Que el Señor los bendiga y los guarde.

Ing. Daniel Iglesias – Lic. Néstor Martínez – Diác. Jorge Novoa
(Co-directores de Fe y Razón)
Montevideo, 31 de octubre de 2008.

jueves, 30 de octubre de 2008

DIÁC. JORGE NOVOA: LA VIRGEN MARÍA CONOCE DE DOLORES PROFUNDOS.


La Virgen María conoce de dolores profundos, de esos que taladran el corazón. Ella, supo vivirlos según el plan de Dios. Y si queremos, puede ayudarnos a nosotros a vivir estos dolores del alma...

Este archivo de audio tiene una duración de 8 minutos, y es una meditación realizada para Radio María en Uruguay... Este archivo baja rápidamente.


EL LADO OSCURO DE HALLOWEEN (III) INFORIES

La noche del 31 de octubre, víspera de la solemnidad que celebra la Iglesia católica de todos los santos, vuelve a celebrarse en todo el mundo la fiesta de Halloween, que ha difundido ampliamente la cultura anglosajona y que tiene origen pagano. En torno a esta fecha, se juntan muchos fenómenos, y de ellos damos una muestra a continuación.

Alerta en Colombia.
Según informaba recientemente el diario El Tiempo, la fiesta de las brujitas, del 31 de octubre, tiene en alerta a las autoridades de Santa Marta (Colombia) ante el creciente rumor de la aparición de sectas satánicas, que ofrecen sacrificios humanos o de animales. El temor generalizado de padres de familias y rectores de algunos colegios ha movido a la Policía de Infancia y Adolescencia a desarrollar estrategias para prevenir a los samarios ante cualquier eventualidad.

Por ello desde el pasado 22 de octubre se inició una campaña de sensibilización contra el satanismo, con el propósito de informar a la comunidad sobre los riesgos que por esta época atacan a la población infantil por parte de las sectas satánicas. Además destinó una patrulla dedicada exclusivamente las 24 horas para atender estos casos. Funcionarios especializados en protección a menores recorren la ciudad entregando volantes con algunas instrucciones preventivas.

Entre las recomendaciones se destaca no dejar a los niños solos y evitar que los cuiden personas extrañas. La Policía pide a los padres que les expliquen a los menores que no debe hablar ni recibirle cosas a extraños y recomiendan no disfrazarlos con trajes alusivos al satanismo.

Celebración musical en Perú.
Mayhem, una de la más reconocidas y controvertidas bandas de Black Metal de la escena mundial, encabezará las celebraciones por el día de las brujas en Perú ofreciendo un verdadero y espectacular show de terror el 30 de octubre en una discoteca de Lima. Los metaleros noruegos, conocidos por su posición anticlerical y aficionados al ocultismo y satanismo llegarán gracias a la invitación de Cold Blood, exitosa marca peruana de polos a nivel internacional, tal como informa Press Perú.

Mayhem, formado a mediados de 1984, presentarán en Lima su nuevo disco "Ordo ad Chao", la número 20 de su extensa producción. Temas de su albumes como "Deathcrush" y el "De Mysteriies Dom Sathanas", consideradas por los fans y la prensa especializada como las máximas obras del black metal, no serán olvidados en su show, así como también las clásicas Deathcrush, Freezing Moon, Funeral Fog y Carnage. Mayhem sobrevivió al suicidio de su vocalista Dead y al asesinato del guitarrista fundador Euronymous y en la actualidad está formado por Necrobutcher en el bajo/guitarra, Hellhammer en batería, Attila Csihar en vocales y Krister Dreyer en Limbonic Art.

Críticas de obispo mexicano.
A mantener las tradiciones del día de muertos con altares a los seres queridos y a evitar la influencia del Halloween, llamó el obispo de la diócesis mexicana de Ciudad Victoria, Antonio González Sánchez. Actualmente los comercios de la ciudad se encuentran saturados de productos alusivos al día de brujas que se conmemora en Estados Unidos con influencia en la localidad, explica el diario En Línea Directa. Frente a la embestida del Halloween, el máximo representante de la Iglesia católica en Victoria, pidió evitar ese tipo de tradiciones y en cambio inculcar las nacionales.

“Este mes más que pensar en el Halloween, que son fiestas, en primer lugar originarias de otro país y son fiestas totalmente paganas, es importante que los católicos, los mexicanos sigamos promoviendo el recuerdo, la devoción, la oración por aquellos seres queridos que han dejado este mundo”, invitó y añadió. Resulta de suma importancia tratar de mantener nuestras tradiciones, que nos heredan de generación en generación como el altar de muertos y otras costumbres propias de nuestro pueblo.

González Sánchez, apuntó que las escuelas son pieza importante en la continuidad de las tradiciones mexicanas como el día de muertos, en lugar de celebrar el Halloween. “Diciembre nos invita a pensar en ellas, es una oportunidad para revalorar nuestras costumbres y tradiciones. El año pasado algunas escuelas, instituciones han promovido mucho el altar de muertos”.

Una celebración alternativa.
Ante los próximos festejos del Día de Halloween, la Iglesia católica mexicana sugirió a los padres de familia que disfracen a sus hijos de ángeles, santos, animalitos, plantas o personajes de cuentos infantiles para que celebren el 31 de octubre sin tener que vestirse como monstruos, brujas o demonios, según explica El Diario, en su edición de Ciudad Juárez.

También exhortó a los progenitores para que en lugar de solicitar dulces, sean ellos quienes repartan caramelos, regalos o tarjetas anunciando que próximamente los católicos celebrarán la fiesta de los Santos. A través de un artículo publicado en su reciente edición, el Periódico Presencia hace una serie de sugerencias a los católicos para que sus hijos celebren el 31 de octubre sin apartarse de sus creencias religiosas. Aunque reconoce que el cambio de actividad no será sencillo para los niños, propone diferentes iniciativas que pueden ser adoptadas por las familias juarenses.

Previo a esa celebración es importante que los infantes comprendan que la festividad católica de Todos los Santos y los Fieles Difuntos celebran a los santos como modelos de la fe y como verdaderos seguidores de Cristo. El escrito recomienda que los hogares católicos en lugar de decorar sus casas con brujas, muertos o calabazas, coloquen globos o listones de color blanco, ya que así los niños católicos podrán identificar los lugares a donde pueden llegar a entregar sus obsequios sin tener que molestar al resto de los participantes.

De esta manera se realizarán fiestas blancas, donde solamente se enfocarán en cosas positivas y constructivas, añade el artículo. Señala que el festejo del 31 de octubre está alejado de la fe cristiana, además es de origen celta aunque fue popularizado por Estados Unidos, mientras que la fiesta de Todos los Santos y Día de Muertos es completamente mexicano. Indica que muchos grupos satánicos y ocultistas han tomado el Halloween como el día más importante de su calendario, ya que se le considera el Festival de la Muerte y constituye la víspera del año nuevo para la brujería. Indica que esa celebración no deja en los niños ninguna experiencia moral o religiosa al vestirse como diablos, brujas, muertos, monstruos o vampiros.
Además es otra forma de relativismo religioso con lo cual permiten que su fe y su vida cristiana se vea debilitada. “Si aceptamos todas estas ideas y las tomamos a la ligera en ‘aras de la diversión de los niños’ qué diremos a los jóvenes cuando acudan a los brujos, hechiceros, médium, y los que leen cartas y todas esas actividades contrarias a lo que nos enseña la Biblia”, cuestiona.

Halloween, brujería y Harry Potter.
Ana Coronado ha escrito en El Confidencial Digital un breve artículo sobre estos temas, que reproducimos a continuación. Si hay algo que deba reprocharse al fenómeno "Harry Potter" es la trivialización de la magia en juego y espectáculo. No existe frontera entre la magia blanca y la negra pues todo poder extraordinario que no provenga de Dios, procede invariablemente del demonio, y Dios es el gran ausente en los libros de Rowling.

Las brujas son hoy personajes muy populares entre los niños: cuentos, series y dibujos animados se las presentan de modo benévolo y de ahí a la empatía hacia la brujería, el ocultismo y la adivinación hay sólo un paso. El mundo real de la brujería se relaciona con las tinieblas, la muerte, el temor, el engaño, los ritos paganos y el satanismo. Lo mismo puede decirse sobre la fiesta de Halloween: su simbolismo incluye demonios, fantasmas, esqueletos, miedo y terror.

El 31 de octubre es el día en que comienza el año satánico y grupos afines lo preparan con sacrificios de animales y un especial culto a Satanás. Se habla de que muchos de los niños que desaparecen cada año en el mundo pasan a redes de pederastia o a sectas satánicas para ritos de muerte. Por tanto, si hay una fiesta poco adecuada para niños, esa es Halloween.

Origen pagano de Halloween.
Paloma Gil, redactora de Revista 80 Días, ha escrito un artículo sobre los orígenes y los contenidos de la tradición de Halloween. Según Gil, esa costumbre que nos parece tan americana de disfrazarse y pedir caramelos, la noche del 31 de octubre, no podría ser más europea. Proviene nada menos que de los antiguos celtas y tiene más de 2.500 años. El año celta terminaba el 31 de octubre, según nuestro calendario, y el ganado era conducido de los prados a los establos.
La tradición cuenta que los espíritus podían salir de sus sepulturas y apoderarse de los cuerpos de los vivos para volver a vivir. Si los mortales no accedían a sus peticiones se exponían a conjuros, maldiciones y travesuras, de ahí viene la famosa frase “Truco o trato”. Para evitarlo, los celtas ensuciaban sus casas con calaveras, huesos y todo tipo de materiales tétricos y desagradables, y también se disfrazaban de monstruos para asustar a los muertos y que pasasen de largo.

Tras la invasión de los romanos, ambas culturas se mezclaron y la fiesta de los muertos se fusionó con las fiestas romanas de Pomona, dedicadas a la diosa de la fertilidad, de tal manera que la tradición celta pudo sobrevivir conservando gran parte de sus ritos. En inglés es el All Hallows’ Day y la noche anterior es la All Hallows’ Eve, de donde posteriormente salió Halloween. La fiesta llegó a los Estados Unidos gracias a los emigrantes europeos del siglo XIX, pero no se popularizó hasta 1921 en Minnesota, desde donde se fue contagiando a otros estados y después se internacionalizó gracias a la televisión. Pero esto aclara que Halloween no es una fiesta americana, ni mucho menos.

La calabaza.
Jack, un irlandés juerguista y bebedor, se encontró con el diablo en una taberna, la noche del 31 de octubre. El demonio quiso llevarse su alma y Jack se la vendió a cambio de un último trago. Satán se convirtió en una moneda para que pagara su cerveza y el irlandés, astutamente se la metió en el bolsillo junto a un crucifijo que llevaba, impidiendo así que el diablo escapara. Finalmente lo liberó bajo la promesa de que no volvería a pedirle su alma hasta pasado, al menos, 10 años. Y el diablo no tuvo más remedio que acceder.

No obstante, transcurrido ese tiempo, ambos volvieron a encontrarse y Jack accedió a irse con el diablo, si éste le bajaba una manzana de un árbol muy alto. Cuando el demonio saltó sobre la copa del manzano, Jack dibujó a toda prisa una cruz en el tronco, impidiéndole otra vez que pudiera bajar. Así el diablo fue liberado con la promesa de no volver a pedir el alma de Jack ni aceptarla en ningún caso.

Cuando Jack murió, las puertas del cielo le fueron cerradas por su mala conducta en vida. De modo que cuando trató de entrar en el infierno, el diablo lo envió de vuelta recordándole su promesa. El camino de vuelta era tan oscuro que el demonio le regaló un carbón encendido para alumbrarse. Jack lo colocó sobre el nabo que se iba comiendo para que no se apagara, ya que sabía que estaría condenado a vagar en las tinieblas eternamente.

Por eso, los pueblos célticos ahuecaban los nabos para introducir carbones encendidos en su interior e iluminar así el camino a casa para sus difuntos queridos, a la vez que se protegían de los malos espíritus. Hasta que los irlandeses que llegaron a América conocieron la calabaza, más grande y fácil de vaciar. Ese sería el nuevo candil de Jack.

Truco o trato.
Esta costumbre nace de la persecución de los protestantes contra los católicos en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII. Como consecuencia de estas persecuciones el rey Jaime I y su Parlamento (protestantes todos ellos) fueron víctimas de un intento de atentado fallido, ya que uno de los conspiradores, Guy Fawkes, delató a sus compañeros bajo tortura. Igualmente lo ejecutaron. Esto dio lugar a una fiesta burlesca parecida al carnaval. Los luteranos, para celebrar la fecha en que se descubrió la traición, se disfrazaban con máscaras terroríficas y entraban en las casas de los católicos para exigir cerveza y dulces que, si no se los daban, se exponían a cualquier tipo de represalia. Hacemos un trato, tú me das lo que te pido y yo no te asusto: truco o trato. Costumbre que también se exportó a Estados Unidos con el nombre del día de Guy Fawkes pasándose al 31 de octubre. Actualmente son sobre todo los niños los que se disfrazan para salir a pedir caramelos por las calles de la ciudad, seguramente sin saber que celebran el día de la traición.

Otra leyenda cuenta que en la Europa del siglo IX cada 2 de noviembre los cristianos iban de pueblo en pueblo pidiendo “tortas de alma”, es decir, pan dulce cortado en trozos. Y cuantos más pedazos recibían más prometían rezar por las almas de los familiares fallecidos de aquellos que se las habían regalado. Más tarde esta costumbre derivó en la idea de que los celebrantes, disfrazados de muertos, iban de casa en casa recolectando comida, que posteriormente se ofrecería a los muertos.

Costumbre que actualmente se sigue perpetuando en países centro y sudamericanos, como México, donde se construyen pequeños altares llenos de comida y ofrendas para que los muertos, al volver a nuestro mundo, tengan con qué alimentarse y no se vuelvan contra los vivos.

Las hogueras.
Esta historia tiene miga. Se cuenta que los druidas, durante la noche del 31 de octubre, encendían una hoguera gigante para celebrar el año nuevo. La nueva vida y, por tanto, una oportunidad para aumentar sus poderes. Para ello quemaban animales y seres humanos como sacrificio al dios Sol y a Sambain, la divinidad de la muerte. Para la ceremonia la gente se disfrazaba para ahuyentar a los malos espíritus, vistiéndose ellos mismos así para evitar ser atacados. Para ello utilizaban pieles de animales y cabezas o máscaras con sangre, que durante la ceremonia se iba coagulando, cuanto más espantoso mejor. Y entonces practicaban la adivinación, saltaban las llamas o las atravesaban, bailando y cantando. Tradición de la que sólo ha quedado la intención de disfrazarse aunque el tipo de disfraz haya evolucionado mucho.

Las manzanas.
La tradición de morder la manzana viene como símbolo de fortuna. Para empezar, la primera persona que consigue morder la manzana (atada con un hilo y colgando del techo) sin usar las manos será la primera en casarse el año siguiente, y a ver quién es el valiente que juega. Después se pela la manzana, tratando de que salga una sola monda de la piel, lo cual será un signo de la longitud de la vida de la persona.

Aunque sobre las manzanas y los espejos hay un sinfín de supersticiones que aseguran que si cumples un rito concreto con estos objetos, obtendrás la respuesta a una pregunta o bien, en el propio espejo se te mostrará la imagen de aquello que debes saber. Por último, en Escocia se suelen colgar las manzanas de las puertas y si alguien las toca o las tira al suelo durante la noche de Halloween, su destino será morir ese mismo año.

Los gatos negros.
Para otras culturas han sido objeto de culto, pero para los celtas, significaban todo lo contrario. Es un animal diabólico que inspira un miedo muy particular. Unos pensaban que los gatos negros eran personas a las que los malos espíritus habían convertido en gatos, con lo que se decía que los gatos eran personas malditas. Pero también se cuenta que los gatos negros no son más que el disfraz que utilizaban las propias brujas para pasearse tranquilamente por el mundo de los vivos y no ser reconocidas. De hecho, la diosa céltica Wicca (de donde procede la palabra en inglés Witch, es decir, bruja) se convirtió en gato negro para poder cometer incesto con su propio hermano: Lucifer.
De ahí también viene la tradición que advierte de que cruzarse con un gato negro en la noche de Halloween, trae muy mala suerte, aunque, como en todo, hay un remedio, que es el de dar siete pasos hacia atrás, por el mismo camino que se ha venido. Y la maldición se romperá…

Las brujas.
Tradicionalmente los akelarres en los que las brujas compartían sus hechizos y recetas sobre la magia negra tenían lugar dos veces al año: el 30 de abril y el 31 de octubre. Esta reunión era convocada por el mismísimo Satanás y ellas acudían velozmente sobre sus escobas. Así, como conocedoras de la magia, se las consideraba poseedoras de la máxima sabiduría.

Las brujas son adoradoras de las deidades de la naturaleza y poseen talismanes vivos (como los búhos, gatos y serpientes) y símbolos con los que pueden extraer y potenciar todo tipo de poderes. Es decir, invocan a espíritus malévolos y estos se introducen en el cuerpo de ese animal, que pasa a ser un talismán para ellas. De hecho, como decíamos anteriormente, la palabra bruja, es decir, witch en inglés, deriva directamente del término celta wicca, que quiere decir sabio.

miércoles, 29 de octubre de 2008

EL ROSTRO OCULTO DE HALLOWEEN (II)

LOS ÁNGELES (AFP) — El alcalde de la localidad de West Hollywood, al oeste de Los Ángeles, se pronunció contra la decoración de Halloween de uno de sus conciudadanos, que ha incluido una muñeca ahorcada que representa a Sarah Palin, la candidata republicana a la vicepresidencia de EEUU.

"Respeto la libertad de expresión, pero este derecho es concomitante con la responsabilidad", dijo el alcalde, Jeffrey Prang, después de que los medios de comunicación locales se hicieran eco de la muñeca instalada en la casa de Chad Michael Morrisette, colgada de un nudo corredizo y ataviada con un vestido rojo, gafas y una peluca que evoca inconfundiblemente los peinados de Palin.

El ciudadano también ha puesto en el techo de su casa un muñeco de John McCain, candidato republicano a la presidencia, con rasgos diabólicos y rodeado de llamas. "Hay que verlo como arte. Es Halloween. Es el momento de dar miedo, de ser fantasmagórico", declaró Morrisette a la cadena local KCAL9.

"Aunque tienen derecho de exponer (los muñecos) del senador McCain y de la gobernadora Palin, me opongo con fuerza al discurso político que evoca la violencia, real o aparente", argumentó el alcalde Prang. West Hollywood, donde vive una de las principales comuniddes homosexuales de EEUU, organiza el viernes el mayor carnaval de Halloween del país, con una asistencia esperada de unas 500.000 personas.

martes, 28 de octubre de 2008

P. LEONARDO CASTELLANI: ¿QUÉ ES LA VERDAD?

"¿Qué es la Verdad?" -dijo Pilatos. -"Est vir qui adest"- es el varón que tienes delante, podía haber respondido Jesucristo, con las mismas letras de la pregunta "¿Quid est veritas?" En la Edad Media un autor anónimo compuso este ingenioso anagrama: ¿Quid est veritas? - Est vir qui adest."

En realidad, Pilatos no preguntó en latín, sino en griego vulgar, koiné, y Jesucristo no contestó nada. Al que pregunta: ¿Qué es la verdad? sin muchas ganas de conocerla, la Verdad no le contesta nada. En suma, si Jesucristo hubiese sido criollo (y en parte lo fue) y Pilatos hubiese merecido que Cristo le contestara (que no lo merecía, por cobarde), a la pregunta: "¿Qué es la Verdad?", Jesucristo debía haber contestado: "No te hagás el que no la ves..." Éste es un chiste de Ignacio Pirovano. Así como a mí me cuelgan chistes malos que nunca he hecho, que a veces me dejan bastante mal, así yo uso los chistes buenos de mis amigos.

(SAN AGUSTÍN Y NOSOTROS)

Reeditan en español la Biblia Satánica

La editorial española Martínez Roca ha sacado en octubre de 2008 una nueva traducción de la Biblia Satánica, emblemático libro de Anton Szandor LaVey.

En Info-RIES le hemos dedicado un espacio a esta noticia y a explicar quién es este personaje y su secta llamada Iglesia de Satán.

Según explica Infoekumene Difusión, Anton Szandor LaVey, conocido como “el papa negro” y fundador de la “iglesia de Satán”, es el autor de este libro, reeditado este mes por la editorial Martínez Roca. LaVey, personaje extravagante y extraño, difunde en esta su obra capital una “filosofía” y “religiosidad” que reivindica a Satán como garante de la libertad y el conocimiento. Satán sería para este autor la representación de los mejores valores humanos, en contra de la figura de Dios, que representaría todo lo que reprime e invalida al hombre. La edición del libro satánico nos advierte de la difusión y pervivencia de los movimientos satánicos al interior de nuestra sociedad.

La editorial afirma en su propaganda que LaVey “fue el primero en promulgar una filosofía religiosa absolutamente revolucionaria y polémica. Lejos de la tradicional imagen ofrecida por la Iglesia cristiana del Príncipe de las Tinieblas como portador del mal, la desgracia y el vicio, LaVey reivindicó la figura de Satán como auténtico símbolo de la libertad, la sabiduría y la amabilidad. Para LaVey, Satán era la más pura personificación de la iluminación y el conocimiento, y así lo demuestra en esta emblemática obra. Este libro, que ya se ha convertido en un clásico y en un referente para millones de personas en todo el mundo, y que Martínez Roca recupera después de años de olvido con una nueva traducción, también nos ofrece por vez primera las auténticas Claves Enoquianas. Unas invocaciones escritas en un lenguaje mágico más antiguo que el sánscrito que se utilizaban en el ritual satánico”.

¿Qué son la Biblia Satánica y la Iglesia de Satanás?

Por la importancia de la noticia anterior, recuperamos para Info-RIES un extracto del artículo de investigación “Las sectas satánicas”, publicado por la revista Pastoral Ecuménica en su nº 60 (año 2003). Su autor es Vicente Jara Vera, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) y responsable del programa radiofónico “Conoce las sectas”, además de administrador de la página web About sects and cults.

Fue fundada en la noche de Walpurgis, 30 de abril de 1966, por un domador de leones circenses, criminólogo y fotógrafo de la policía llamado Anton Szandor LaVey, bautizado con el nombre de Howard Levy, y nacido en California el 30 de abril de 1930. Se proclamaba durante esta noche como el Gran Sacerdote de la Iglesia de Satán, con sede en San Francisco. Su Iglesia tiene hoy unos 20.000 miembros y se encuentra dentro de la legalidad.

La clave de la ideología satánica de LaVey es la gratificación del propio yo, los placeres del cuerpo y de la carne, los siete pecados capitales, la lujuria, la gula, la avaricia, la cólera, el orgullo... de tal forma que para simbolizar todo este rosario de principios, en las celebraciones y rituales de esta Iglesia, yace sobre el altar una mujer desnuda. Los ritos sacrificiales no son usados para apaciguar a ninguna divinidad, se dirigen solamente a la gratificación de la persona que los realiza. Es por ello que existe dentro de esta Iglesia un estatus derivado del poder personal, pues los débiles han de estar por debajo de los fuertes.

La obra que marca los principios de esta Iglesia es «la Biblia Satánica» [1969], un conglomerado de asertos cuyo poso no es sino luchar contra la hipocresía de las religiones convencionales. Como dice esta obra el hombre es un animal, y a veces su comportamiento es peor que el de los que andan a cuatro patas, y sin duda es el más vicioso de todos ellos. Esta obra se cuida mucho de decir que hay que matar, asesinar, usar drogas o alcohol. La “Biblia” de LaVey es uno de los libros de mayor venta en el mercado internacional y ha tenido más de 30 ediciones, siendo la obra magna de casi todos los círculos satánicos y ha sido encontrada por la policía en muchos de los lugares habituales de reuniones de satanistas y en hogares donde ha habido crímenes relacionados con lo diabólico.

El libro gira en torno a lo que podemos llamar los siguientes principios:

1. Satanás es la indulgencia y no la abstinencia.
2. Satanás es la existencia vital y no los sueños del espíritu.
3. Satanás no es el amor a todos, que sería derrocharlo con los ingratos, sino el amor a los que lo merecen.
4. Satanás es la sabiduría descarada y no el autoengaño hipócrita.
5. Satanás es la venganza en lugar de poner la otra mejilla.
6. Satanás es la responsabilidad hacia los responsables, nunca la preocupación por los que son vampiros psíquicos.
7. Satanás representa al hombre como otro animal cualquiera pero que debido a su desarrollo intelectual y espiritual ha devenido en el más vicioso de todos ellos.
8. Satanás es la representación de todos los pecados en tanto conducentes a la gratificación física, psíquica o emocional.
9. Satanás ha sido el mejor amigo que ha tenido la Iglesia (cristiana) porque la ha mantenido ganando dinero por ello todos estos años.

Esta obra de LaVey tiene las siguientes partes: «El libro de Satanás», «El libro de Lucifer», «El libro de Belial» y «El libro de Leviathan». Cada una de estas partes representa uno de los cuatro elementos de la filosofía clásica, siendo el orden el siguiente: fuego, aire, tierra y agua.

Otras obras de LaVey son: «La bruja completa», dedicada a que las mujeres aprendan las artes capaces de atraer a los hombres, quitarle el marido a otra, explotar sus encantos corporales y sexuales, con ayuda, por supuesto, del diablo. «Rituales satánicos». Definido por su autor como una «mezcla de elementos gnósticos, cabalísticos, herméticos y masónicos, incorporando una nomenclatura y palabras vibratorias procedentes de todos los poderes virtuales de todos los mitos». Se trata de una parodia del ritual católico. Así el «Santo» de la misa cristiana se dirige al diablo. En lugar de las invocaciones a Dios se hacen a los demonios, y las referencias al cielo se sustituyen por las del infierno.

Entre los rituales ofrecidos tenemos el de la misa negra y rituales sadomasoquistas, renuncias de los adeptos a su dimensión espiritual y pidiendo la animal, pactos satánicos a ritmo de rock (los preludios eléctricos), y demás ritos de adoración a Satanás. Los rituales no son reales, son simbólicos, como muchas veces se dice en la obra de este satanista. En ella se dice expresamente: «Bajo ninguna circunstancia un satanista ofrecería un sacrificio animal o de algún niño». La razón por la que no se permite este tipo de sacrificio es que según LaVey son precisamente los animales y los niños de pocos años los que no están contaminados por la educación y viven desde sus deseos naturales, por lo que son los que mejor simbolizan lo que el satanismo de esta secta representa. Como ellos dicen «ser un satanista de esta iglesia es vivir de acuerdo con los instintos naturales, persiguiendo el propio beneficio racional. La doctrina satánica puede resumirse en el lema: haz todo lo que desees sin dañar a nadie».

La admisión a la iglesia no es compleja. Son necesarios 20 dólares para entrar en la iglesia, una iglesia que fue muy poderosa y rica debido a los contactos que LaVey tenía con el mundo de Hollywood. LaVey produjo las películas de Kennet Anger «Lucifer Rising» y «Invocation of my Demon Brother». También escribió el guión del film de Roman Polansky «Rosemary´s Baby».

Hemos de decir, por tanto —aunque suene paradójico y extraño—, que esta iglesia no adora a Satanás, al Satanás cristiano, es más, no creen en su existencia. Tampoco creen que haya vida después de la muerte. Esto hace complejo pensar en estas iglesias y es muy torpe meterlas a todas en el mismo saco. Tampoco creen que las drogas, el suicido o el infligirse daño sea bueno, pues todo ello va contra el cuerpo, que es aquello a lo que adoran, la propia personalidad.
Satanistas de esta iglesia pueden ser encontrados en cualquier profesión. Viven entre nosotros, y ningún cuerno u olor a azufre los distingue del resto. Todos ellos, no obstante, viven y se mueven bajo unas reglas similares nacidas o emanadas de los escritos de LaVey. Como ellos mismos dicen, cualquier explicación filosófica, doctrina, ritual y magia entra dentro del Libro, el cual permite que cada cual interprete desde sí mismo las palabras allí contenidas y ponga en práctica lo que crea que allá se dice. Esto hace todavía más complejo clasificaciones torpes del fenómeno satánico, incluso partiendo de un tronco común como los escritos de Anton Szandor LaVey.

A veces, en el tema sexual, se ha echado la culpa de todas las depravaciones a los cultos satánicos. La Iglesia de Satán (CoS en sus siglas más corrientes, «Church of Satan»), considera al sexo por debajo del primer principio que es la preservación del propio sujeto. Considera, por otro lado, que cualquier juego o práctica sexual acordada libremente entre adultos está permitida y no fuerzan a ninguna que los adeptos no quieran desde su libre elección. De sí mismos dicen que «no están afiliados con ramificaciones de lunáticos a sí mismos llamados “satanistas” porque nos oponemos firmemente al asesinato ritual, a los rituales orgiásticos, los sacrificios de animales y similares». (...) Tampoco los verdaderos satanistas usan de las drogas para provocarse estados alterados de conciencia». La razón de tampoco usar drogas es porque consideran que va contra la integridad de la persona, oprimiéndola, encadenándola, y en contra de lo que ellos más desean: «vivir en la realidad» y poder ser dueños de sí mismos. Se consideran pragmatistas y su credo es la venganza, la ley del talión, la lucha por la supervivencia donde los más fuertes —y sólo ellos— sobrevivirán. En definitiva, como dirían estos autoadoradores: «¡Lex Satanicus!».


Fuente: Info-RIES nº 103 (23/10/08).

Publicado por Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas

domingo, 26 de octubre de 2008

Sr. Moysés Louro DE AZEVEDO FILHO, Fundador y Moderador General de la Comunidad Católica Shalom (BRASIL)



A través de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, miles de personas han realizado un camino de encuentro con Jesucristo vivo y han descubierto la alegría de ser Iglesia. Este encuentro personal con el Resucitado que ha pasado por la Cruz y que insufla el Espíritu Santo es el evento que transforma a la persona en discípulo, haciéndole descubrir la belleza y la fuerza de Su Palabra.

A partir de esta experiencia nace en el corazón del discípulo de Cristo la necesidad vital de alimentarse de la Palabra de Dios y al mismo tiempo se siente impulsado a encontrarla en una lectura orante de la Sagrada Escritura, en la Liturgia Eucarística, y en el compromiso misionero de testimoniar la Palabra con firmeza y valor, es decir, con parresía.

En la experiencia de la Comunidad Católica Shalom, el discípulo recorre a nivel personal y comunitario un itinerario formativo sistemático y orante, y su relación con las Sagradas Escrituras se produce a la luz de la Tradición viva de la Iglesia y según la orientación de Su Magisterio. De esta forma alimenta su inteligencia y su corazón y la Palabra de Dios se vuelve la fuerza poderosa que cambia su vida, a nivel personal, comunitario y social, empujándolo de modo urgente a la misión.

Estamos convencidos de que, en realidad, alcanzamos la plena comprensión de la Palabra de Dios cuando, por la fuerza del Espíritu, la ponemos en práctica en nuestra vida cotidiana y la compartimos con los demás. La Palabra acogida y transmitida con fe convierte al discípulo en un testigo.

Es impresionante ver cómo el contacto con el testigo alimentado por la Palabra, por la oración y por la Eucaristía, se puede transformar en una experiencia con Cristo mismo, en un encuentro capaz de cambiar la vida.

Hoy contemplamos una multitud que sufre de hambre y sed de la Palabra de Dios.¡ Estos rostros nos piden que vayamos a su encuentro y, como testigos apasionados, con parresía y creatividad, les hagamos amar y conocer en profundidad la Palabra que se hizo carne! Es esta nuestra única respuesta. Gracias

Sra. Michelle MORAN, Presidente del Consejo del Servicio de Renovación Carismática Católica Internacional (I.C.C.R.S.) (GRAN BRETAÑA)


Mi comentario versa sobre la relación fundamental que existe entre el Espíritu Santo y la palabra de Dios (IL 3). Renovación Carismática ayuda a promover una nueva apertura a las gracias y a los dones del Espíritu Santo. Está trabajando para producir recursos que ayuden a las personas no sólo a tener acceso a las Escrituras, con todo lo que tiene de importante, sino también a vivir experiencias que cambien su vida a través del encuentro con la Palabra de Dios en la potencia del Espíritu Santo.

Cuando las personas se llenan de fe, sienten hambre de la Palabra de Dios. Algunos no consiguen saciar esta hambre a causa de una predicación en las homilías insuficiente. Sin duda hay que trabajar más en el ámbito de la formación para las homilías de los presbíteros. Sin embargo, para que la predicación sea algo vivo se requieren apertura y docilidad a la fuerza del Espíritu Santo. Querría sugerir que se ofreciese a todas las personas comprometidas en el ministerio de la predicación y de la proclamación la posibilidad de experimentar en su vida una renovación del Espíritu Santo.En la parte tercera del Documento de trabajo, “La Palabra de Dios en la misión d ela Iglesia”, se nos dice que, antes de empezar su ministerio público, Jesús estaba lleno de Espíritu Santo y era conducido por el Espíritu (cfr. Lc 4, 1). Así pues, el Espíritu Santo es un requisito fundamental para una evangelización y una misión eficaces. La atención orante hacia la Palabra de Dios, guiada por el Espíritu Santo, nos protegerá del excesivo activismo y nos llevará a un compromiso misionero fecundo para el mundo.

Sr. Luis Fernando FIGARI RODRIGO, Superior General del Sodalitium Vitae Christianae (PERÚ)



El Papa Pablo VI ponía de relieve la dimensión comunicativa de la revelación divina, en la Ecclesiam suam. Esto mismo se expresa en aquel bello pasaje del Éxodo donde se nos dice que «Dios conversaba con Moisés cara a cara, como con su amigo». Llegada la plenitud de los tiempos, Dios pronuncia Su Palabra, que está en Dios desde el principio y que es Dios, y se encarna en la Inmaculada Virgen María, por obra del Espíritu Santo. La Palabra Eterna encarnada habla en lenguaje humano y manifiesta el misterio de Dios y su Plan, así como el misterio del ser humano, la grandeza de su vocación y el horizonte de su realización personal.

La Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu, interpela lo profundo del ser humano y lo invita al apasionante e indescriptible encuentro con el Señor Jesús.

En este camino es fundamental la maestría en un silencio activo que implica no sólo escuchar debidamente sino hacerlo in Ecclesia, abriendo el corazón a la interiorización y adhesión a la Palabra de Dios. La Palabra escuchada y acogida, alimenta en nosotros la fe en la mente, transformando nuestros criterios hasta llegar a tener «la mente de Cristo»; despierta la fe en el corazón hasta llegar a «tener entre nosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús»; y nos impulsa a la fe en la acción, conscientes de que son bienaventurados aquellos que «oyendo la palabra la ponen en práctica». La Virgen María es el modelo de escucha, y respuesta a la Palabra de Dios.

Sra. Maria VOCE, Presidente del Movimiento de los Focolares (ITALIA)



Desde los albores del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich, junto a un pequeño grupo de compañeras, emprendió un camino espiritual signado por un profundo redescubrimiento y vida del Evangelio.

Como resultado de esta vida nació una comunidad formada por aquellos que, al entrar en contacto con ellos, comenzaban a su vez a vivir el Evangelio con empeño y entusiasmo, comunicándose entre ellos las numerosas experiencias sorprendentes.
Aún hoy la Palabra de Dios ocupa un lugar central.

Se experimenta la Palabra como una fuente de Dios (cf. DV 7) en la cual saciamos nuestra sed, nutrimos el alma como con la Eucaristía (cf. DV 21).La costumbre de comunicarse mutuamente las experiencias que nacen de la vida de la Palabra, contribuye a suscitar una evangelización cada vez más auténtica.

Sólo así se puede comprender el anhelo de Chiara por dejar a quien la habrían seguido únicamente el Evangelio. “Lo que permanece y permanecerá siempre - ha dicho - es el Evangelio que no sufre el desgaste del tiempo” (...) “ de esta manera, la Obra de María quedará en la tierra verdaderamente como otra María: todo Evangelio, nada más que Evangelio y, porque es Evangelio, no morirá” (Cf. C. Lubich. Essere tua Parola, Roma, p. 85).

Sr. Andrea RICCARDI, Fundador de la Comunidad de San Egidio (ITALIA)



Gregorio Magno enseña que la Palabra crece con quien la lee. Ilumina a los pobres y nos hace comprender que estar cerca de ellos es estar cerca de Cristo. Hace aparecer la dimensión constitutiva del cristiano: el discípulo. Éste se hizo en el mar de Galilea, escuchando a Jesús, antes de ser llamado cristiano en Antioquía. En un tiempo lleno de torbellinos de palabras, la Palabra nos hace madurar en el silencio. De aquí emana una oración que custodia el mundo. A veces la Palabra está encadena por proyectos, protagonismo, lecturas ideológicas. Actualmente la gente se encuentra perdida, tiene miedo al futuro. Hablamos de las dificultades para evangelizar. Pero la gente quiere escuchar. ¿Cómo ayudarla? Nutriéndonos nosotros mismos de la Palabra de Dios. El pueblo escucha a quien la ama. En algunos cristianos y ministros de la Palabra, no se siente este gusto. No hay más que escuchar algunas predicaciones.

Sólo existe una manera para todos: la asiduidad de la lectura durante toda la vida. Quien escucha la Palabra sabe hablar a los corazones. Evangelizar no es una técnica, sino un desbordamiento de la Palabra. El Sínodo puede ser el momento oportuno para hacer madurar en el pueblo de Dios una nueva época de amor por la Escritura. Animados por un siglo de cultura bíblica, ¿no es tiempo de extender la devoción de la Sagrada Escritura entre el pueblo de Dios? El hombre y la mujer cristianos se volverán entonces - dice Crisóstomo - “sencillos con inteligencia” en un mundo complejo.

S.E.R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso (Chile): EXPOSICIÓN EXPLICATIVA DE LA LECTIO DIVINA

El primer aspecto que hay que considerar en la Lectio Divina es una espiritualidad entendida como dinamismo de santidad:

- Dios sale al encuentro de la humanidad y la invita a vivir en comunión con Él. La revelación, comprendida en categorías de diálogo y encuentro, pide una lectura de la Palabra de Dios como lugar de comunión. La Sagrada Escritura y la Lectio Divina exigen una aproximación teológica y personal.

- Dios se ofrece a sí mismo de modo pleno por su Hijo Jesús. Jesús, el Hijo del Hombre, es la vocación del hombre, también en cuanto ser humano. El encuentro con Jesús nos “lleva a nosotros mismos”: personalidad, historia, motivaciones, intenciones, y nos “re-crea”. ¡Nuevo ser en Jesús, nuevo Adán!

La Sagrada Escritura exige una aproximación cristológica y antropológica.

- En el Documento de Aparecida, el gozo del encuentro personal y comunitario experimentado en la comunión con el Señor, nos lleva a la acción, particularmente a la acción misionera y testimonial. La Sagrada Escritura exige una aproximación eclesiológica y misionera.

Segundo aspecto, la identidad y la función de la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia. La Constitución dogmática Dei Verbum muestra que la Sagrada Escritura:

- es Palabra de Dios escrita, que hay que interpretar (dimensión sapiencial, Jesús-Maestro);

- está inspirada por el Espíritu Santo, es Palabra actual y eficaz, que hay que actualizar;

- está confiada a la Iglesia para salvación de todos: es Palabra que interpela y que hay que proclamar (dimensión misionera, Jesús-Señor)

¿Cómo nutrirse de toda la riqueza de la Sagrada Escritura para seguir al Señor en creciente camino de santidad?

La Lectio Divina, un intento de aproximación
La Lectio Divina es el ejercicio de lectura orante de la Sagrada Escritura, individual o comunitaria, para “conocer el corazón de Dios a través de las palabras de Dios” (San Gregorio Magno).

- La Sagrada Escritura es Palabra de Dios escrita. En la lectura (re-significar), hay que preguntarse: “¿Qué dice el texto bíblico?”. Hay que comprender la Palabra para descubrir lo que Dios nos enseña mediante el autor inspirado.

- La Sagrada Escritura está inspirada por el Espíritu Santo. En la meditación (personalizar), hay que preguntarse: “¿Qué dice el Señor por su Palabra?”. Hay que actualizar la Palabra para interpelar la vida, conocer su sentido, mejorar nuestra misión y fortalecer la esperanza.
En la oración (personalizar), hay que preguntarse: “¿Qué le decimos al Señor motivados por su Palabra?”. Hay que orar la Palabra para dialogar con Dios y celebrar nuestra fe en familia o en comunidad.

- La Sagrada Escritura está confiada a la Iglesia para la salvación. En la contemplación-actuación (anunciar), hay que preguntarse: “¿Qué conversión nos pide la contemplación del Señor?” Hay que contemplar la Palabra (Jesús) para conducir la vida según los criterios del Padre (conversión).

Forma práctica. Ejemplo: (Jn 1, 35-42), el encuentro de los primeros discípulos con Jesús.

- Preparar el ambiente externo (ambón, Biblia..) y espiritual (“sentarse”, “corazón limpio”...).
- Invocar el don del Espíritu Santo
- Buscar el pasaje bíblico
- Lectura: proclamar el texto, dando importancia también al silencio. Leer el pasaje personalmente para marcarlo con un signo de interrogación, cuando no se comprende, o subrayarlo, cuando se considera que se trata del mensaje central de la lectura.

En grupo, descubrir el mensaje central siguiendo los signos. Volver a leer el pasaje, marcándolo con un signo de exclamación, para la meditación, cuando el pasaje interpela intenciones y acciones; con un asterisco, para la oración, cuando el pasaje ayuda a orar.

- Meditación: siguiendo el signo de exclamación. Preguntas del mensaje que interpelan la vida.
- Oración: siguiendo los asteriscos y lo vivido en el Encuentro.
- Contemplación: ayudarse con música, imágenes.

Por último,
- la Actuación: al margen del texto escribir una palabra que me indique el camino a seguir.
Se termina con compartir.

viernes, 24 de octubre de 2008

Rev.do P. Ab. Michel JORROT, O.S.B., Abad de la Abadía Benedictina de Claraval (LUXEMBURGO)


Es inmensa mi gratitud por poder participar en este Sínodo. Se la debo a vuestra consideración por los sesenta años dedicados a la edición crítica de la Vulgata elaborada por los monjes benedictinos de Clervaux (entre otros), en la Abadía de San Jerónimo, fundada por Pío XI en 1933.

A esta gratitud se añade el reconocimiento de mi comunidad (hacia vosotros), ya que habéis querido citar 4 veces a dom Jean Leclerq (+ 1993), monje de Clervaux, en vuestro discurso a los bernardos, en París. El título de su libro sobre la cultura y la espiritualidad monásticas en la Edad Media es significativo: “Cultura humanista y deseo de Dios”. Gracias, Santo Padre “gratia Benedictus et nomine” (San Gregorio Magno).

La acogida de la Palabra de Dios“Cultura humanista y deseo de Dios” ya se encuentra en la regla de San Benito. Más concretamente, en la recomendación central hecha a los monjes cenobitas: “no preferir nada a la obra de Dios”, es decir, a la oración litúrgica.IL nº 34: “¡Somos lo que escuchamos!”Afirmación importante respecto a la actitud de la escucha. El que escucha se deja modelar interiormente por el pensamiento de Dios. Esta disposición a la escucha podría considerarse como la aceptación a priori de todo lo que viene de Dios contrariamente a la recriminación presente en el Evangelio. Permitidme que resuma en las cuatro letras de la palabra AMÉN esta aceptación a priori. 4 puntos de reflexión como Abba (IL nº 9).

A. Con este nuevo apelativo referido a Dios, Jesús quiso decirnos todo sobre su Padre y sobre sí mismo. Este Abba es el que quiere que todos los hombres sean salvados, haciéndolos una sola familia de hijos e hijas en su Hijo unigénito. Este Padre actúa continuamente mediante una gracia procedente del corazón de cada hombre para disponerlo a la acogida de su verbo hecho carne. La Inmaculada Concepción es la gracia más preveniente que exista y las más santificante al mismo tiempo, que hizo que la Virgen María dijera Fiat. Amén.

M (2ª letra) como Memorial. Hemos recodado la sacramentalidad de la Palabra. La proclamación devuelve a la Escritura la fuerza de lo que se ha dicho. Además, la Escritura está redactada a menudo de una forma destinada a la memorización. A través de la memoria es como penetra y actúa la Palabra en las personas. Como María, es necesario recordar también lo que no se entiende y meditarlo en nuestro corazón.

E (3ª letra) como Explicación. La palabra se dirige a la inteligencia en la fe. Tiene que ser explicada. Esta explicación, necesaria en todas las épocas, se basa en el carácter de diálogo de la Revelación. Esta explicación de la Palabra ¿no debería hacerse de manera gradual, ya que la LG habla de una presentación jerárquica de los dogmas?

N (4ª letra) como Alimento (Nourriture) (IL nº 38 sobre todo). La Lectio divina no está reservada a los monjes. Este alimento permite realmente que seamos “lo que se escucha” y de aquí el radicalismo de la vida monástica. Además, quien reza ya está cumpliendo la Palabra, que es una llamada a la oración. Cuando esta oración es cantada, invade el alma, porque el canto (sobre todo el gregoriano) dilata los términos de la Palabra de Dios hasta el punto de transformarse en un espacio inmenso en el que la escucha se convierte en una sola cosa con la vida.La Lectura de san Pablo por parte de Santa Teresa del Niño Jesús demuestra hasta qué punto ella se transformó en lo que leyó. “En el corazón de la Iglesia yo seré el amor” escribe, y también “Oh, faro luminoso del amor, yo sé cómo llegar hasta ti. He encontrado el secreto para apropiarme de tu llama”. Amén. Muchas gracias.

Rev.da Hna. Maria Antonieta BRUSCATO, F.S.P., Superiora General de la Pía Sociedad Hijas de San Pablo (ITALIA)

Doy gracias al Señor que, en su designio misterioso y providente, me ha conducido hasta aquí, en medio de vosotros, para reflexionar sobre el papel de la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, de cada cristiano; una reflexión que cada día se hace más estimulante y valiente.Y estoy profundamente agradecida al Santo Padre por esta feliz oportunidad.
Siento que conmigo están presentes todas las hijas de San Pablo, desde siempre comprometidas en la “predicación de la Divina Palabra”, tras el ejemplo del Apóstol de las gentes, como le gustaba repetir a nuestro Fundador, el beato Giacomo Alberione, que en cada rincón del mundo nos llamaba a la más amplia difusión de la Biblia y del Evangelio.

Mi intervención se refiere a lo que se afirma en el nº 52 del Documento de trabajo (IL) sobre el servicio a la Palabra de Dios dirigido a las personas consagradas.La vida consagrada, masculina y femenina, contemplativa y apostólica, a lo largo de los siglos siempre ha alimentado su vida y la misión en la mesa de la Palabra. No podía ser de otro modo. La vida religiosa está, en efecto, llamada a ser profecía, y la profecía nace con el oído “en la boca de Dios”, se nutre escuchando: “Mañana tras mañana despierta mi oído, para escuchar como los discípulos” (Is 50, 4). En el fondo es la experiencia del mismo Verbo de Dios, dirigido constantemente hacia el Padre (Jn 1,1), extendido a Él, a su Palabra, a su voluntad. Estoy convencida de que nosotros, los consagrados y consagradas, nos convertimos en discípulos y discípulas de este Maestro cuando acogemos la palabra con un corazón atento, dócil y orante, dejándonos evangelizar por la “sublimidad del conocimiento de Cristo” (Fil 3,8).

En los últimos decenios, gracias también a las repetidas invitaciones del Magisterio, la mesa de la Palabra ocupa un puesto relevante en nuestra vida personal y comunitaria. Es alimento para el espíritu, luz y fuerza para perseverar en las vías del Señor, fuente de creatividad y audacia apostólica.¡Cuánta Palabra fluye a lo largo de nuestra jornada! Deberíamos estar “impregnados” de ella hasta el punto de contarla con nuestra vida, de ser nosotros mismos Palabra. En realidad, somos muy conscientes de no haber alcanzado todavía esa calidad espiritual y apostólica fruto de la abundancia de la Semilla sembrada continuamente en nuestra vida. Corremos el riesgo de ser nosotros los que nos ahoguemos entre las espinas del momento presente: la edad que avanza, la falta de vocaciones, las obras que hay que sostener, el sentirse inadecuados ante los retos del mundo y las urgencias apostólicas... Querríamos hacer algo más, tener algo más: en cuanto a personal, medios económicos, preparación profesional.

Daniel Pablo KERBER MÁS, Profesor de Teología Bíblica de la Facultad Teológica

La Iglesia existe para evangelizar porque ella misma escucha cada día el Evangelio que el Señor le anuncia. ¿cómo la Iglesia se transforma cada vez más en testigo de la escucha para ser maestra de la escucha?

Hablar de la Palabra de Dios es dejarnos encontrar por el Dios de la Palabra. ¿Cómo todos nuestros esfuerzos en torno a la Palabra están marcados por esta clave de encuentro?
Es necesario cambiar el paradigma de formación, poniendo en el centro la Palabra viva de Dios
Ya existen muchos instrumentos, Cebipal, Febic, SBU ¿cómo nos enriquecemos recíprocamente con estas iniciativas que el mismo Espíritu va suscitando en la Iglesia?

jueves, 23 de octubre de 2008

ONU: METAS DEL MILENIO. REINGENIERÍA ANTICRISTIANA

En septiembre pasado se realizaron las reuniones de la ONU sobre las necesidades del Desarrollo en África y sobre los Objetivos o Metas del Milenio para el Desarrollo (vid. NG 926), en un clima de eufóricos compromisos de financiación. El Secretario General, Ban Ki-moon, anunció que la recolección de fondos para el cumplimiento de esos Objetivos superó sus más optimistas previsiones llegando a 16 mil millones de dólares.

Insistimos que los Objetivos o Metas para el Desarrollo del Milenio, en bloque y sin discernimiento, para un cristiano no pueden constituir el enunciado de la "globalización de la solidaridad", y cooperar para conseguirlos nunca puede ser "un deber moral", ya que esos objetivos incluyen la generalización del aborto, la esterilización temporal o definitiva, y la imposición de la perspectiva de género, por citar sólo algunos de los más evidentes fines de la "cultura de la muerte" (vid. NG 735, 737, 738, 772, 891, 926)

Sin ir más lejos, en la Declaración Política sobre las necesidades de África para el desarrollo (A/63/L.1), dice entre otras cosas, que la mejoría de los servicios sanitarios para la mujer llegará a través de la universalización del acceso a la salud reproductiva (aborto, esterilización), esperándola alcanzar en 2015. El mismo concepto de salud reproductiva, se encuentra en la declaración englobado en lo que llaman "completos servicios de salud".

Aborto e Ideología de género

Así por ejemplo, la abortista Michelle Bachelet, presidente de Chile (vid. NG 767, 791), elogió el progreso en la financiación de los programas para lograr los Objetivos, especialmente por parte del Grupo de los 8 (vid. NG 905) y para el cumplimiento de los Objetivos o Metas 4ª y 5ª, alentó a desarrollar el programa "Deliver now for women and children" en la región de Latinoamérica y del Caribe. Los Objetivos 4º y 5º se enuncian como "reducir la mortalidad infantil" y "mejorar la salud materna". El citado programa fue lanzado, en octubre de 2007 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la UNICEF, el Fondo para la Población de la ONU, agencias gubernamentales para el desarrollo y un buen grupo de ONG's abortistas, para revitalizar la campaña Maternidad Segura, que incluye la esterilización y el aborto por medios químicos y/o quirúrgicos (vid. NG 865).

Para lograr los mismos objetivos (4° y 5°), el Fondo para la Población de la ONU, la Organización Mundial de la Salud, la UNICEF y el Banco Mundial se comprometieron a invertir 500 millones de dólares en el programa Maternal Health Thematic Fund, que incluye el aborto y "beneficiará" a 60 países.
El Reino Unido invertirá 450 millones de libras, en los próximos tres años, en programas de salud de la mujer (anticoncepción y aborto) en Etiopia, Mozambique, Kenia, Zambia, Burundi, Nigeria, Cambodia y Nepal.

Para el cumplimiento de la meta u objetivo número 3 (igualdad de género y "empoderamiento" de la mujer), Bibiana Aído, ministra de Igualdad del gobierno socialista español, se comprometió en nombre de España a entregar 50 millones de euros a UNIFEM, el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer, que preside la abortista española Inés Alberdi (vid. NG 888). Desde hace años España exporta aborto (vid. NG 690, 802) y homosexualismo (ideología de género) (vid. NG 877). Expertos de ese país asesoraron a los constituyentes de Ecuador en la redacción de la nueva constitución que viola el orden natural (vid. NG 906). También sus programas de la asignatura Educación para la Ciudadanía -instrumento de la reingeniería social antinatural y anticristiana, que impone la ideología de género- se están adaptando para dictarse, al menos, en Ecuador y Panamá.

Para quien no lo recuerde, a propósito de la perspectiva de género, dice el Documento de Aparecida: "Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar, encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia" (Documento conclusivo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 40)

Gates, Clinton y Tony Blair

En las mesas redondas organizadas por la ONU sobre la ejecución de los Objetivos o Metas del Milenio también se hicieron presentes las grandes ONG's de todo tipo. Bill Gates, anunció que la Bill and Melinda Gates Foundation invertirá más de 168 millones de dólares (vid. NG 736, 845, 865).

También hizo su aparición la Clinton Global Initiative, cuya cabeza es el ex-presidente de USA, Bill Clinton. Aunque a éste le falló su principal donante Dick Fuld, de Lehman Brothers, (The Economist, 25-09-08)

Clinton aspira a más que a administrar fondos para "beneficencia internacional"; su proyecto engloba la "espiritualidad", un enfoque sincretista de las religiones, aliado de la iniciativa Tony Blair Faith Foundation, del ex-primer ministro inglés Tony Blair. Blair no se conforma con asesorar a la banca suiza y al J.P. Morgan, sino que declara "que debe darle espiritualidad a la globalización", (The Economist, 14-02-08; Le Monde, 23-08-08; SPUC, 29-09-08). Blair fue el gran ejecutor de la cultura de la muerte en el Reino Unido, y a pesar de su anunciada conversión al catolicismo, nunca se retractó públicamente -como hubiera correspondido- de las leyes inicuas que impulsó e impuso en su país, dejándolo a merced de la tiranía del relativismo en la peor de sus versiones, la inquisición gay.

El nuevo orden mundial no cesa de generar proyectos para la colonización y destrucción de la ética natural y la moral cristiana. FIN, 21-10-08
Fuentes: Propias; International Institute for Sustainable Development (IISD), Earth Negotiations Bulletin, UN Africa and MDGs High-Level Events Bulletin-Vol. 153 No. 5; Declaración Política (borrador), A/63/L.1, 19-09-08; y en el texto.
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NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja; E-mail: noticiasglobales@noticiasglobales.org ; http://www.noticiasglobales.org/ ;

DISCURSO DEL PATRIARCA ECUMÉNICO BARTOLOMÉ I EN EL SÍNODO DE LA PALABRA

Es al mismo tiempo con humildad e inspiración haber sido amablemente invitado por Su Santidad a dirigir, con mis mejores auspicios, a esta XII Asamblea General Ordinaria Sínodo de Obispos, un encuentro histórico de los Obispos de la Iglesia Católica Romana de todo el mundo, reunidos en este lugar para meditar sobre la “Palabra de Dios” y discutir sobre la experiencia y la expresión de esta Palabra “en la vida y en la misión de la Iglesia”.

Esta gentil invitación de Su Santidad hacia quienes modestamente os hablamos, es un gesto lleno de significado e importancia -oso deciros, un evento histórico importantísimo. Es la primera vez en la historia que se le ofrece a un Patriarca Ecuménico la oportunidad de dirigirse a un Sínodo de Obispos de la Iglesia Católica Romana y, por eso, ser parte de la vida de su Iglesia hermana al más alto nivel. Vemos esto como una manifestación de la obra del Espíritu Santo que guía nuestras Iglesias para que se aproximen y profundicen sus relaciones respectivamente, un paso importante hacia la restauración de nuestra plena unidad.

Es bien sabido que la Iglesia Ortodoxa atribuye al sistema sinodal una importancia eclesiológica fundamental. Conjuntamente al primado de la “sinodalidad” constituye la columna vertebral del gobierno y organización de la Iglesia. Como nuestra Comisión internacional para la Unidad del Diálogo Teológico entre nuestras iglesias ha expresado en el documento de Ravena, esta interdependencia entre la entre el primado de la “sinodalidad” incumbe todos los niveles de la Iglesia: local, regional y universal. Por esto, al tener el día de hoy el privilegio de dirigirnos a Vuestro Sínodo, nuestras esperanzas crecen para que llegue el día en el que ambas Iglesias converjan totalmente sobre el papel de dicho primado y de la “sinodalidad” en la vida de la Iglesia, para lo cual nuestra Comisión teológica dedica hoy sus estudios.

El tema al que este Sínodo de los Obispos dedica sus trabajos tiene importancia crucial, no sólo para la Iglesia Católica Romana sino para todos aquellos que están llamados a testimoniar a Cristo en nuestro tiempo. Misión y evangelización siguen siendo un deber permanente de la Iglesia de todos los tiempos y lugares, de hecho éstas forman parte de la naturaleza de la Iglesia, desde que se le llama “Apostólica”, en el sentido de su fidelidad a la enseñanza original de los apóstoles y, por ello, a la proclamación de la Palabra de Dios, en todos los tiempos y en todo contexto cultural.

La Iglesia necesita, por esto, volver a descubrir la Palabra de Dios en cada generación y lo hace con un renovado vigor y persuasión también en nuestro mundo contemporáneo, y en el profundo de en nuestros corazones tiene sed del mensaje de paz, esperanza y caridad de Dios.

Este servicio para evangelizar debería, en efecto, mejorar y reforzarse ampliamente, si todos los cristianos tuvieran en la capacidad de realizarlo con una sola voz y como una Iglesia unida. En esta oración al hijo del Padre antes de Su pasión, nuestro Señor ha dejado bien claro que la unidad de la Iglesia es indestructible a su misión “que ellos sean uno en nosotros” (Jn 17, 21). Es por esto más adecuado que el Sínodo abra sus puertas a los delegados de la fraternidad ecuménica para que todos seamos conscientes de nuestra común servicio para evangelizar, así como conocer las dificultades y problemas en su ejecución en nuestro mundo actual.

Indudablemente este Sínodo ha estudiado el tema de la Palabra de Dios en profundidad y en sus aspectos tanto teológicos como prácticos y pastorales. En nuestro modesto discurso, quisiera limitarlo a nosotros mismos para compartir con vosotros algunos pensamientos sobre el tema de este evento, delineando el modo como la tradición ortodoxa lo ha enfocado a lo largo de siglos y, en particular, siguiendo la enseñanza patrística. Quisiéramos concentrarnos, más concretamente, en tres aspectos de este tema: la escucha y la proclamación de la Palabra de Dios de las Sagradas Escrituras, la visión de la Palabra de Dios en la naturaleza y por encima de la belleza de los iconos y, finalmente, compartirla en relación con la Palabra de Dios en comunión con los santos y vida sacramental de la Iglesia. Pensamos que todo esto es crucial para la vida y la misión de la Iglesia.

Para conseguirlo, hacemos uso de la rica tradición Patrística, elaborada al principio del tercer siglo y exponemos la doctrina de los cinco sentidos espirituales. Para escuchar de la Palabra de Dios, contemplar la Palabra de Dios, tocar la Palabra de Dios que son modos espirituales de percibir el único misterio divino. En base a los Proverbios 2, 5 sobre la “divina facultad de la percepción", Origenes de Alejandría, afirmó: los sentidos revelan como miradas para contemplar las formas inmateriales, escucha para discernir las voces, gusto para saborear el pan viviente, olfato para gustar la fragancia espiritual, y tacto para palapar la Palabra de Dios que es aprovechada por cada facultad de nuestra alma.

Los sentidos espirituales se describen de varias maneras como los “cinco sentidos del alma”, lo “divino” o las “facultades interiores”, así también las “facultades del corazón” o de la “mente”. Esta doctrina inspiró la teología de los Capadocianos (especialmente la de Basilio el Grande y Gregorio de Nissa), así como lo hicieron para la teología los Padres del Desierto (especialmente Evagrius de Pontus y Macarius el Grande).

1. La escucha y la proclamación de la Palabra de Dios de las Sagradas Escrituras

En cada celebración de la Divina liturgia de san Juan Crisóstomo, el celebrante que preside la Eucaristía reza “podríamos haber sido hechos dignamente para escuchar el Espíritu santo”. Para “oír, ver y tocar la Palabra de vida” (1 Jn 1, 1) no son ni los primeros, ni es el primer lugar para nuestros títulos o herencia como seres humanos, más bien, son nuestros privilegios y el don como criaturas del Dios viviente. La Iglesia católica es, por encima de todo, una Iglesia bíblica. Aunque los métodos de interpretación puedan haber variado de un Padre de la Iglesia a otro, de “escuela” a “escuela” y del este al oeste; la Escritura siempre ha sido acogida como realidad viviente y jamás como libro muerto.

Por lo tanto, en el contexto de la fe viviente la Escritura es el testimonio vivo de la historia vivida de la relación del Dios viviente con los pueblos vivientes. La Palabra “quien habló con los profetas “ (Credo Nicene-Constantinopoli), se dice para ser escuchada y tener efecto. Es, antes que nada, una comunicación oral y directa planeada para los seres humanos. El texto escrito es, por lo tanto, derivado y secundario y sirve siempre al lenguaje hablado. No se transmite mecánicamente, sino que es comunicado de generación en generación como un mundo viviente. A través del profeta Isaías, el Señor había prometido:

“Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra... Así será mi palabra, la que salga de mi boca [...] y haya cumplido aquello a que la envié” (55, 10-11).

Además, como san Juan Crisóstomo explica, la Palabra divina demuestra profunda consideración (sugκatάbasiϚ) a la diversidad personal y contextos culturales de quienes escuchan y acogen. La adecuación de la Palabra a la específica realidad `personal y al contexto cultural particular define la dimensión misionera de la Iglesia, que es llamada a transformar la simple palabra a través de la Palabra. En el silencio como en una declaración o en la oración como en la acción, la Palabra divina se orienta al mundo entero, “haced discípulos a todas las gentes” (Mt 28, 19) sin privilegio ni prejuicio de raza, cultura, género y clase. Cuando tratamos de llevar a cabo la misión divina, estamos confiados porque “Yo estoy con vosotros todos los días” (Mt 28, 20). Estamos llamados a proclamar la Palabra divina en todas las lenguas, “Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos” (1 Cor 9, 22).

Como discípulos de la Palabra de Dios, por esto, hoy en día es más que nunca necesario que ofrezcamos una única perspectiva - más allá de lo social, político y económico - en la medida de la necesidad de erradicar la pobreza, proporcionar equilibrio en el mundo global, combatir el fundamentalismo y el racismo, y desarrollar la tolerancia religiosa en el mundo de conflicto. Como respuesta a las necesidades de pobreza del mundo, frágil y marginado, la Iglesia puede probar a generar una digno distintivo del espacio y del carácter de la comunidad global. Mientras que el lenguaje teológico de la religión y la espiritualidad difiera del vocabulario técnico de la economía y de la política, las barreras que, en una primera instancia, aparecen separar los asuntos religiosos (tales como el pecado, la salvación y la espiritualidad) del interés pragmático (tales como el comercio, el intercambio y la política) no sean impenetrables, no se quebrarán los múltiples desafíos de la justicia social y de la globalización.

Sea que hayamos tratado sobre el ambiente y la paz, la pobreza y el hambre, la educación y la salud, actualmente aumenta un marcado sentido de la preocupación general y de responsabilidad común, que es percibida como una fuerza de la gente que tiene fe, tanto como entre quienes tienen una mirada expresamente secular. De ninguna manera. nuestro compromiso con estos asuntos socaba o suprime las diferencias existentes entre las varias disciplinas o está en desacuerdo con quienes ven el mundo de diferente manera. A pesar de esto, hoy se favorece una responsabilidad creciente y común para conseguir el bienestar de la humanidad. Es un encuentro entre individuos e instituciones que actúa como una buena señal para el mundo. Es un compromiso que destaca la suprema vocación y misión de los discípulos y seguidores de la Palabra de Dios que trasciende las diferencias políticas y religiosas para transformar el entero mundo visible para la gloria del Dios invisible.

2. Ver la Palabra de Dios - La belleza de los iconos y de la naturaleza

En ninguna otra parte lo invisible se hace más visible que en la belleza de la iconografía y en la maravilla de la creación. En las palabras del defensor de las imágenes sagradas, San Juan Damasceno: “En cuanto creador del cielo y la tierra, Dios, la Palabra, fue el primero que pintó y retrató los iconos”. Cada pincelada del pincel de un iconógrafo - como cada palabra de una definición teológica, cada nota musical cantada en salmodia y cada piedra esculpida de una diminuta capilla o de una magnífica catedral - articula la divina Palabra en la creación, que alaba a Dios en cada ser y en cada cosa que vive (cfr. Sal 150,6).

Cuando afirmó las imágenes sagradas, el Séptimo Concilio Ecuménico de Nicea no se estaba ocupando del arte religioso; estaba continuando y confirmando las primeras definiciones sobre la plenitud de la humanidad de la Palabra de Dios. Los iconos nos recuerdan visiblemente nuestra vocación divina; nos invitan a elevarnos más allá de nuestras triviales preocupaciones e ínfimas reducciones del mundo. Nos alienta a buscar lo extraordinario en lo realmente ordinario, a estar llenos del mismo asombro que caracterizó la maravilla divina en el Génesis: “Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien” (Gn 1, 31). La palabra griega para decir “bondad” es κάλλος, que implica -etimológica y simbólicamente- un sentido de “llamada”. Los iconos subrayan la misión fundamental de la Iglesia de reconocer que todas las personas y todas las cosas son creadas para ser, y están llamadas a ser, “buenas” y “bellas”.

En efecto, los iconos nos recuerdan otro modo de ver las cosas, otro modo de experimentar realidades, otro modo de resolver conflictos. Estamos llamados a asumir lo que la himnología del domingo de Pascua llama “otro modo de vida”, puesto que nos hemos comportado de manera arrogante y desdeñosa con la creación. Hemos rehusado contemplar la Palabra de Dios en los océanos de nuestro planeta, en los árboles de nuestros continentes y en los animales de nuestra tierra. Hemos renegado de nuestra verdadera naturaleza, que nos invita a rebajarnos lo suficiente para escuchar la Palabra de Dios en la creación, si deseamos ser “partícipes de la naturaleza divina” (2 P 1,4). ¿Cómo ignorar las amplias implicaciones de la Palabra divina hecha carne?
¿Por qué no logramos percibir la naturaleza creada como la extensión del Cuerpo de Cristo?

Los teólogos cristianos de Oriente siempre resaltaban las proporciones cósmicas de la encarnación divina. La Palabra encarnada es intrínseca a la creación, que vino a la vida a través de las palabras divinas. San Máximo el Confesor insiste en la presencia de la Palabra de Dios en todas las cosas (cfr. Col 3,11); el Logos divino está en el centro del mundo, revelando misteriosamente su principio original y su finalidad última (cfr. 1 P 1,20). Éste es el misterio que describe san Atanasio de Alejandría:

El Logos (escribe) no está contenido en ninguna cosa y, sin embargo, contiene cada cosa; está en cada cosa pero fuera de cada cosa... el primogénito de todo el mundo en cada uno de sus aspectos.

El mundo entero es un prólogo al Evangelio de San Juan. Y cuando la Iglesia no reconoce las dimensiones más vastas, cósmicas, de la Palabra de Dios, restringiendo sus preocupaciones a problemas puramente espirituales, desatiende su misión de implorar a Dios para que transforme -siempre y en todo lugar, “en todas partes en Su dominio”- el entero cosmos contaminado. No hay que maravillarse si el Domingo de Pascua, cuando la celebración pascual alcanza su culmen, los cristianos ortodoxos cantan:

Ahora cada cosa se llena de luz divina: el cielo y la tierra, y todas las cosas bajo la tierra. Regocíjese toda la creación. Toda genuina “ecología profunda” está, por consiguiente, inextricablemente unida a la teología profunda: Incluso una piedra, escribe Basilio el Grande, lleva la huella de la Palabra de Dios. Ésta es la verdad de una hormiga, de una abeja y de un mosquito, las más pequeñas de las criaturas. Pues Él se extiende en los amplios cielos y yace en los inmensos mares; y Él creó el minúsculo hueco del aguijón de la abeja.

Recordar nuestra pequeñez en la vasta y maravillosa creación de Dios subraya únicamente nuestro papel central en el designio de Dios para la salvación del mundo entero.

3. Tocar y compartir la Palabra de Dios - La comunión de los santos y los sacramentos de la vida

La Palabra de Dios se “mueve hacia fuera de sí misma en éxtasis” (Dionisio el Areopagita) de modo persistente, buscando apasionadamente “poner su Morada entre nosotros” (Jn 1,14), que el mundo pueda tener vida en abundancia (Jn 10,10). La misericordia compasiva de Dios es derramada y compartida “para que multiplique los objetos de Su beneficencia” (Gregorio el Teólogo). Dios asume todo lo que es nuestro, “ha sido probado en todo como nosotros, excepto en el pecado” (Hb 4,15), para ofrecernos todo lo que es de Dios y convertirnos en dioses por la gracia. “Siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de enriqueceros con su pobreza”, escribe el gran Apóstol Pablo (2 Co 8,9), al cual tan acertadamente está dedicado este año. Esto es la Palabra de Dios; le debemos gratitud y gloria.

La Palabra de Dios recibe su total encarnación en la creación, sobre todo en el Sacramento de la Santa Eucaristía. En ella la Palabra de Dios se hace carne y nos permite, ya no simplemente oírle o verle, sino tocarle con nuestras propias manos, como declara san Juan (1 Jn 1,1), y nos hace partícipes de su propio cuerpo y sangre (σύσσωμοι και σύναιμοι) en palabras de san Juan Crisóstomo. En la Sagrada Eucaristía oímos la Palabra y al mismo tiempo la vemos y compartimos (κοινωνία). No es una casualidad que en los primeros documentos eucarísticos, como el libro de la Revelación y la Didaché, la Eucaristía fuera asociada a la profecía, y los obispos que la presidían eran vistos como los sucesores de los profetas (ej. Martyrion Polycarpi). La Eucaristía ya fue descrita por san Pablo (1Co 11) como “proclamación” de la muerte de Cristo y Su Segunda Venida. Puesto que la finalidad de las Escrituras es esencialmente la proclamación del Reino y el anuncio de realidades escatológicas, la Eucaristía es un anticipo del Reino y, en este sentido, la proclamación de la Palabra por excelencia. En la Eucaristía, Palabra y Sacramento se convierten en una única realidad. La palabra deja de ser “palabras” y se hace “Persona”, encarnándose en todos los seres humanos y en toda la creación.

En la vida de la Iglesia, el vaciarse de sí mismo de forma inconmensurable (κένωσις) y el compartir generoso (κοινωνία) del Logos divino se refleja en la vida de los santos como experiencia tangible y expresión humana de la Palabra de Dios en nuestra comunidad. En este sentido, la Palabra de Dios se convierte en Cuerpo de Cristo, crucificado y glorificado al mismo tiempo. Como consecuencia, el santo vive una relación orgánica con el cielo y la tierra, con Dios y toda la creación. En una lucha ascética, el santo reconcilia la Palabra y el mundo. Mediante el arrepentimiento y la purificación, el santo se colma - como insiste san Isaac el Sirio - de compasión por todas las criaturas, que es la suprema humildad y perfección.

Por eso el santo ama con fervor y amplitud, ambas incondicionales e irresistibles. En los santos, conocemos la verdadera Palabra de Dios, puesto que - como afirma san Gregorio Palamas - Dios y sus santos comparten la misma gloria y esplendor. En la dulce presencia de un santo, aprendemos que la teología y la acción coinciden. En el amor compasivo del santo, hacemos experiencia de Dios como “nuestro Padre” y de la misericordia de Dios como “eterna” (Sal 135). El santo se consume con el fuego del amor de Dios. Por esta razón los santos transmiten gracia y no pueden tolerar la menor manipulación o explotación de la sociedad o de la naturaleza. El santo simplemente hace lo que es “justo y necesario” (Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo), siempre dignificando la humanidad y honorando la creación. “Sus palabras tienen la fuerza de la acción y su silencio el poder del discurso” (San Ignacio de Antioquía).

Y en la comunión de los santos, cada uno de nosotros está llamado a “ser como fuego” (Refranes de los Padres del Desierto), para tocar el mundo con la fuerza mística de la Palabra de Dios, para que - como extensión del Cuerpo de Cristo - también el mundo pueda decir: “Alguien me ha tocado” (cfr. Mt 9,20). El Mal se puede erradicar sólo con la santidad, no con la dureza. Y la santidad introduce en la sociedad una semilla que la cura y la transforma. Alimentados con la vida de los Sacramentos y la pureza de la oración, somos capaces de entrar en el misterio más recóndito de la Palabra de Dios. Es como en el caso de las placas tectónicas de la corteza terrestre: los estratos más profundos necesitan sólo moverse unos pocos milímetros para hacer añicos la superficie del mundo. Sin embargo, para que acontezca esta revolución espiritual, necesitamos hacer la experiencia radical de la metanoia - una conversión de comportamientos, costumbres y prácticas - así como hemos medido la Palabra de Dios, los dones de Dios y la creación de Dios o abusado de ellos.

Esta conversión es, por supuesto, imposible sin la gracia divina; simplemente no podemos conseguirla con el mayor de los esfuerzos o la fuerza de voluntad humanos. “Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible” (Mt 19,26). El cambio espiritual se da cuando nuestros cuerpos y almas se injertan en la vida de Palabra de Dios, cuando nuestras células contienen el flujo de sangre vivificante de los Sacramentos, cuando estamos abiertos a compartir todas las cosas con todo el mundo. Como nos recuerda san Juan Crisóstomo, el sacramento de “nuestro vecino” no puede ser aislado del sacramento “del altar”. Desgraciadamente, hemos ignorado nuestra vocación y obligación de compartir. La injusticia social y la desigualdad, la pobreza global y la guerra, la contaminación ecológica y la degradación son el resultado de nuestra falta de habilidad o de voluntad para compartir. Si reivindicamos mantener el sacramento del altar, no podemos olvidar el sacramento de nuestro vecino o renunciar a él, es una condición fundamental para el cumplimiento de la Palabra de Dios en el mundo, dentro de la vida y la misión de la Iglesia.

Queridos hermanos en Cristo, hemos explorado la enseñanza patrística de los significados espirituales, discerniendo el poder de oír y hablar la Palabra de Dios en la Escritura, ver la Palabra de Dios en los iconos y la naturaleza, y asimismo, tocar y compartir la Palabra de Dios en los santos y los Sacramentos. Por consiguiente, para que la vida y la misión de la Iglesia sean verdaderas, tenemos que dejarnos cambiar personalmente por la Palabra. La Iglesia tiene que parecerse a una madre, que se sustenta y se nutre con el alimento que toma. Nada de lo que no pueda alimentar y nutrir a cada hombre podrá sustentarle. Cuando el mundo no comparte el gozo de la Resurrección de Cristo, ello supone una acusación a nuestra propia integridad y a nuestro compromiso de vivir la Palabra de Dios. Antes de cada celebración de la Liturgia Divina, los cristianos ortodoxos rezan para que la Palabra sea “partida y consumida, distribuida y compartida” en comunión. Y “nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos” y hermanas (1Jn 3,14).

El desafío que tenemos delante es el discernimiento de la Palabra de Dios frente al Mal, la transfiguración de cada último detalle y punto de este mundo a la luz de la Resurrección. La victoria ya está presente en lo profundo de la Iglesia, siempre que hagamos experiencia de la gracia de la reconciliación y la comunión. Puesto que luchamos - dentro de nosotros mismos y en el mundo - para reconocer el poder de la Cruz, también empezamos a apreciar como cada acto de justicia, cada chispa de belleza, cada palabra de verdad puede eliminar gradualmente la presencia del Mal. Sin embargo, por encima de nuestros frágiles esfuerzos tenemos la garantía del Espíritu, que “viene en ayuda de nuestra flaqueza” (Rm 8,26) y está a nuestro lado como nuestro defensor y “Paráclito” (Jn 14,6), penetrando en todas las cosas y “transformándonos - como dice san Simeón el Nuevo Teólogo - en cada cosa que la Palabra de Dios dice sobre su reino celestial: perla, semilla de mostaza, levadura, agua, fuego, pan, vida y sala del banquete místico”. Éste es el poder y la gracia del Espíritu Santo, que invocamos como conclusión de nuestro discurso, extendiendo a

Su Santidad nuestra gratitud y a cada uno de vosotros nuestra bendición:
Rey celestial, Consolador, Espíritu de Verdad presente en todas partes y que colma todas las cosas; tesoro de bondad y dador de vida: Ven, y habita entre nosotros. Y límpianos de toda impureza; y salva nuestras almas. Porque tú eres bueno y amas a la humanidad. ¡Amén!