martes, 8 de diciembre de 2015

SAN JUAN DIEGO


Un Modelo de Humildad

"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido." (Mt 11, 25-26)

En abril de 1990 Juan Diego fué beatificado por el papa Juan Pablo II en el Vaticano. Al siguiente mes, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la ciudad de México, durante su segunda visita al Santuario, Su Santidad presidió la solemne ceremonia de beatificación. En Julio 2002 fue canonizado en una ceremonia presidida por Juan Pablo II, realizada en la Basilica de Guadalupe.


Quién era este Juan Diego?

La mayoría de los estudiosos concuerdan que Juan Diego nació en 1474 en el calpulli de Tlayacac en Cuauhtitlán, el que fué establecido en 1168 por la tribu nahua y posteriormente conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467; y estaba localizado 20 kilómetros al norte de Tenochnitlán (ciudad de México). Su nombre de nacimiento fue Cuauhtlatoatzin, que podría ser traducido como "el que habla como águila" o "águila que habla".

El Nican Mopohua lo describe como un "macehualli", o "pobre indio", es decir uno que no pertenecía a ninguna de las categorías sociales del Imperio, como funcionarios, sacerdotes, guerreros, mercaderes, etc., es decir que pertenecía a la mas numerosa y baja clase del Imperio Azteca, pero no a la clase de los esclavos. Hablándole a Nuestra Señora él se describe como "un hombrecillo" o un don nadie, y atribuye a ésto su falta de credibilidad ante el Obispo.

El trabajaba duramente la tierra y fabricaba matas las que luego vendía. Era dueño de su pedazo de tierra y tenía una pequeña vivienda en ella. Estaba casado pero no tenía hijos.

En los años 1524 o 1525 se produce su conversión al cristianismo y fue bautizado, así como su esposa, recibiendo el nombre cristiano de Juan Diego y su esposa el nombre de María Lucía. Fueron bautizados por un fraile Franciscano, el padre Peter da Gand, uno de los primeros misionarios franciscanos en arrivar a Mexico.

De acuerdo a la primera investigación formal realizada por la Iglesia sobre los sucesos, las Informaciones Guadalupanas de 1666, Juan Diego parece haber sido un hombre muy devoto y religioso, aún antes de su conversión. Era muy reservado y de un místico carácter, afecto a largos silencios y frecuentes penitencias, y que solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa.

Su esposa María Lucía enferma y luego fallece en 1529. Juan Diego entonces se translada a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, que le quedaba mas cerca de la iglesia en Tlatilolco - Tenochtitlán, solo 14 kilómetros.


Un macehualli


El caminaba cada sábado y domingo a la iglesia, partiendo a la mañana muy temprano, antes que amaneciera, para llegar a tiempo a la Santa Misa y a las clases de instrucción religiosa. Caminaba descalzo, como la gente de su clase macehualli, ya que solo los miembros de las clases superiores de los aztecas usaban cactlis, o sandalias, confeccionadas con fibras vegetales o de pieles. En esas frías madrugadas usaba para protegerse del frío una manta, tilma o ayate, tejida con fibras del maguey, el cactus típico de la región. El algodón era solo usado por los aztecas mas privilegiados.
Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, caminatas que solían tomar unas tres horas y medias a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Santísima Virgen le habló en su idioma, el náhuatl. Ella se refirió a él con grandísimo cariño, llamándolo "Juanito, Juan Dieguito", "el mas pequeño de mis hijos", "hijito mío".

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.
Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, luego de dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino, pasando el resto de su vida completamente dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo. Juan Diego muere el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años.

Juan Diego amaba de sobremanera la Sagrada Eucaristía, y por permiso especial del Obispo recibía la Comunión tres veces por semana, algo completamente inusual en aquellos tiempos.
Su Santidad Juan Pablo II alabó en Juan Diego su simple fé enriquecida por la catequesis y lo definió (a aquél que le dijo a la Santísima Virgen: "soy solo un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda..") como un modelo de humildad para todos nosotros.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

BENEDICTO XVI: LA ORACIÓN Y LA ESPERANZA

Un lugar primero y esencial de aprendizaje de la esperanza es la oración. Cuando ya nadie me escucha, Dios todavía me escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siempre puedo hablar con Dios. Si ya no hay nadie que pueda ayudarme –cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar–, Él puede ayudarme. Si me veo relegado a la extrema soledad...; el que reza nunca está totalmente solo.


De sus trece años de prisión, nueve de los cuales en aislamiento, el inolvidable Cardenal Nguyen Van Thuan nos ha dejado un precioso opúsculo: Oraciones de esperanza. Durante trece años en la cárcel, en una situación de desesperación aparentemente total, la escucha de Dios, el poder hablarle, fue para él una fuerza creciente de esperanza, que después de su liberación le permitió ser para los hombres de todo el mundo un testigo de la esperanza, esa gran esperanza que no se apaga ni siquiera en las noches de la soledad.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

DIÀCONO JORGE NOVOA: AMAR O TEMER, ESA ES LA CUESTIÓN...

 
"En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Por tanto, no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos."
Cada uno de nosotros es muy valioso para Dios.Somos únicos e irrepetibles! La afirmación de esta verdad debe librarnos de los miedos que nos asechan. En el texto que abre nuestra meditación, en dos oportunidades el Señor nos invita a no temer: "No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma..."  y finalmente,"no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos".

Padecemos miedos que nos esclavizan, sentimos que nos encadenan  llenando nuestro presente,y fundamentalmente nuestro futuro de desánimo. El miedo que sitia nuestro corazón distorsiona lo que vemos, y pone en jaque muchas veces las verdades de nuestra fe.

La vida aparece aquí claramente amenazada, habla de "matar el cuerpo" y pide que se repare sobre la posibilidad de una tragedia infinitamente mayor que sería la muerte del alma. El Padre se ocupa de los pequeños detalles, de la suerte de los pajarillos, que según el testimonio de Jesús, son de valor inferior a los hombres: "vosotros valéis más que muchos pajarillos".

El cuidado del Padre es el fundamento de nuestra confianza. Decía madre Teresa a los jóvenes:" No debemos desanimarnos. No hay necesidad si hemos comprendido la ternura del amor de Dios. Tú eres preciosos para Él. Él te ama. Y te quiere con tanta ternura que te ha grabado en la palma de su mano".

A lo largo de la vida del Señor y particularmente en la Cruz  se nos ha manifestado el  "Amor hasta el extremo", con todo su escándalo, " tanto ha amado Dios al mundo que le ha entregado a su único Hijo". Este amor que sostiene nuestra vida y nos impulsa a enfrentar lo que vendrá es el que nos libera de los miedos que nos esclavizan y paralizan.  San Juan en la primera carta , explicita  ésta  enseñanza:" no hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor".

Si crecemos en el amor decrecemos en el temor, si crecemos en el temor decrecemos en el amor. El Padre que cuida los detalles sencillos de tu vida, acepta tus gestos pequeños de amor de cada día. No dejes de amarlo con todo tu corazón, esto permitirá que en él, no haya lugar para el temor.

martes, 17 de noviembre de 2015

padre JOSÉ MARÍA IRABURU: Analfabetismo del lenguaje simbólico


Lo sagrado implica un lenguaje simbólico, no-verbal, hoy casi ignorado por el hombre occidental moderno, desarraigado voluntariamente de sus tradiciones, decididamente analfabeto para este lenguaje. Hoy es posible en una boda ver al novio, ante el altar, con las manos en los bolsillos, o un invitado con zapatillas de hacer deporte. El lenguaje del saludo, de los gestos, del luto o de la celebración festiva, con sus formas tradicionales, ésta o las otras -un lenguaje si no es tradicional es insignificante- viene a ser positivamente ignorado, no tanto por la gente sencilla, sino sobre todo por la más ilustrada. Lógicamente, este analfabetismo se refleja también en los cristianos, aunque mucho menos en la gente popular.

Hoy es posible ver, incluso en buenos cristianos, actitudes que en otro tiempo sólo con intención sacrílega podrían ser tenidas. Recuerdo haber visto, durante un concierto lleno de gente en la iglesia, un grupo de jóvenes de buena presencia que estaban sentados sobre el altar. Con ocasión de un retiro a sacerdotes, vi a un piadoso cura que tomaba la mesita de la credencia, y después de dejar en el suelo cuidadosamente el cáliz, el leccionario, etc., me la puso con una silla para la predicación. También vi en una ocasión utilizar una Biblia grande, del siglo pasado, para elevar el asiento de la banqueta de un armonio... A una señora amiga que visitaba a un enfermo, el capellán del hospital le explicaba dónde tomar el autobús de regreso en una cercana plaza sirviéndose de una cajita redonda que sacó del bolsillo de su bata blanca: una cajita en la que estaba Cristo. Éstas y otras formas de insensibilidad ante los objetos, personas, lugares o gestos sagrados difícilmente pueden recibir una evaluación positiva. Constituyen indudablemente un empobrecimiento.

Pablo VI hablaba de «la pérdida o atenuación del sentido de lo sagrado» (Sacerdotalis cælibatus 24-6-1967, 49) ¿De dónde procede este subdesarrollo espiritual, qué significa, qué importancia tiene? Puede ser falta de fe: a quien nada le dice Dios, nada le dicen los signos sagrados. Pero también puede ser simplemente, como indicaba antes, una forma de pobreza cultural, un analfabetismo del lenguaje simbólico. Hoy en Occidente se tiende a disociar espíritu y cuerpo, palabra y gesto, condición personal y modos de vestir, en suma, interior y exterior. Si en su expresión subjetiva y espontánea se sobrevalora la individualidad, se rompen las formas comunitarias objetivas, elaboradas en una tradición social de siglos, y en las que reside precisamente la expresión simbólica. Y ya se comprende que los que son analfabetos para todo lenguaje simbólico adolecen también de analfabetismo ante el lenguaje de lo sagrado.

Pues bien, no parece que la sistemática supresión o atenuación extrema de los signos sagrados sea la mejor manera de reeducar una sensibilidad simbólica atrofiada. Por el contrario, la pedagogía pastoral debe optar más bien, como dispuso el concilio Vaticano II, por la catequesis litúrgica (SC 14-20, 35), es decir, en un sentido amplio, por una alfabetización conveniente que enseñe a leer los signos sagrados.

Tampoco parecen ir muy acertados los que confían mucho en el cambio de los signos concretos. Aparte de que esto trae consigo una variabilidad que afecta gravemente la naturaleza ritual de lo sagrado, tal confianza se diría algo ingenua. Para el analfabeto resultan igualmente ilegibles todos los estilos de escritura; simplemente, no sabe leer. Habría que enseñarle. Por lo demás, es indudable que la sensibilidad para lo sagrado está más viva en el pueblo sencillo que en aquellos otros, más cultivados, a quienes correspondería realizar esta instrucción litúrgica y espiritual.

La pérdida o atenuación del sentido de lo sagrado es, sin duda, una enfermedad espiritual grave, que tiene importantes consecuencias en la vida espiritual cristiana. No conviene, pues, ignorarla o aceptarla pasivamente, como si fuera irremediable -una presunta exigencia de nuestro tiempo-. El sentido de lo sagrado, y en general, la sensibilidad simbólica, es un valor propio de la naturaleza humana. Por eso únicamente puede experimentar disminuciones temporales, para resurgir después, quizá con más fuerza, purificado de connotaciones inconvenientes. Ahora bien, la gracia debe proteger todos los valores de la naturaleza, especialmente aquéllos que están decaídos y aquéllos que tienen una relación más íntima con lo religioso, como es el caso de lo sagrado.
(FUENTE: http://www.gratisdate.org )

miércoles, 11 de noviembre de 2015

DIÁCONO JORGE NOVOA: ELLA, HA MOJADO MIS PIES CON SUS LÁGRIMAS...

Un fariseo le rogó que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume, y poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume.Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora.»
Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte.» El dijo: «Di, maestro.»
Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta.Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?»
Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más.» El le dijo: «Has juzgado bien»,y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume.
Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.»
Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.»
Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?» Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz.»


La casa de Simón el fariseo, es el lugar de ese maravilloso relato, que tiene su centro en la relación de la pecadora pública y Jesús. Cada hecho en la vida de Jesús es un acontecimiento revelador. Cómo se relaciona con los pecadores públicos? Qué  piensa de este regalo que ella le  hace?Conocemos por sus palabras, cuál es el juicio de Dios, de allí su carácter revelador.

Seguramente habrá escuchado que Jesús está en la casa de Simón, no se detiene demasiado en las repercusiones que tendrá  en los demás, por su condición de pecadora pública, su presencia en esa casa, incluso después de llegar al lugar, se pone detrás de Jesús.

San Gregorio comenta : "Con los ojos había apetecido las cosas de la tierra, pero ahora lloraba con los mismos en señal de penitencia. Con sus cabellos que antes había adornado para engalanar su rostro, ahora enjugaba las lágrimas. Por lo que sigue: "Y los enjugaba con los cabellos de su cabeza". Con la boca había hablado palabras de vanidad, pero ahora, besando los pies del Señor, consagra sus labios a besar sus plantas. Por esto sigue: "Y le besaba los pies". Había usado los perfumes para dar buen olor a su cuerpo, pero esto, que hasta aquí había empleado en la inmodestia, lo ofrecía ahora al Señor de una manera laudable. Por lo que sigue: "Y los ungía con el ungüento". Todo lo que había tenido para su propia complacencia ahora lo ofrece en holocausto".

Ella sobreabunda en gestos de agradecimiento para con Jesús, contrastando con los que realiza Simón, Jesús le presentará estas diferencias en el trato, pero fundamentalmente en "su mucho amor". Este es el origen de su comportamiento, tiene en su corazón mucha gratitud, fruto del amor que reina en él. Aquí está lo que Jesús únicamente puede declarar, solo Él ve el corazón, y esto es lo que revela al pobre Simón,  que piensa que Él es un fraude, porque no alcanza a advertir la condición pecadora de la mujer.

Jesús no se distancia de los pecadores, ninguno  debe pensar, por serlo, tengo cerrado el acceso a Jesús. La razón es simple, todos somos pecadores necesitados de la salvación de Dios, nadie debe excluirse de esta realidad, incluso Él ha declarado que vino para los enfermos. Ella con sus lágrimas expresa su arrepentimiento, y Jesús le regalará el perdón de sus pecados.

Simón siente que esta por fuera,  reconoce a Jesús como maestro, pero su juicio crítico sobre la condición de la mujer,  y la ausencia de amor, le impiden recibir el perdón de sus pecados. Increíblemente ha juzgado bien, ante el ejemplo de los dos deudores, pero no reconoce  su aplicación en la "pecadora pública".Lo ha invitado a su casa, pero no es su amigo y menos su Señor.

He aquí cómo la que vino enferma al Médico se ha curado, pero a causa de su salud, todavía enferman otros. A ella, poco le importan las miradas que la enjuician, Jesús ha pronunciado una  palabra de liberación y ha reconocido su amor. Cómo dignifica que reconozcan tu amor y lo valoren!!!

Bienaventurado aquel que puede ungir los pies de Cristo con el perfume de su amor, y con el arrepentimiento de su corazón.

DIÁCONO JORGE NOVOA: SEÑOR, DESTRUYAMOS A LOS QUE NOS RECHAZAN...

Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén, y envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén.
Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?»Pero volviéndose, les reprendió; y se fueron a otro pueblo.


Jesús se afirma en su decisión de subir a Jerusalén,  la expresión bíblica de este pasaje, en su original griego, habla de que " endureció su rostro",  es la reafirmación  de la orientación de toda su existencia, va hacia Jerusalén a morir, allí será entregado y ajusticiado. En otros textos, vemos a Pedro que intenta  disuadirlo de "subir a Jerusalén", preocupado por el riesgo que corre su Maestro, pero Él que ha venido para cumplir la voluntad del Padre, va a la ciudad que "matan a los profetas", centro neurálgico hacia el que tiende su existencia.

En el evangelio según san Lucas, los acontecimientos  centrales de la vida de Cristo se  concentran en Jerusalén, todo comienza en Jerusalén y en el Templo, allí Zacarías recibirá el anuncio del arcángel Gabriel, allí acontecerá la Pascua del Señor, desde allí la Iglesia impulsada por el Espíritu Santo será enviada a las naciones.

Los discípulos en el camino deben enfrentar la hostilidad de los samaritanos, rivalidad originada con la división de los reinos, y la construcción en el norte del Templo en Garizim. Los samaritanos  que intentaron reconstruir el Templo de Jerusalén, luego de la deportación, fueron  rechazados, con lo cual la tensión se incrementó.Los samaritanos adoraban a distintas deidades, entre las que se encontraba el Señor.

Juan y Santiago han entendido equivocadamente las enseñanzas del Señor, ellos han experimentado el "poder" de su Maestro, han sido testigos de tantísimos signos extraordinarios, la multiplicación de los panes, la tempestad calmada, la curación de sordos, ciegos, mudos y paralíticos. Ahora que padecen el rechazo, en este caso de los Samaritanos, quieren hacer justicia por mano propia, quieren que Jesús utilice su " poder" para destruirlos.

Jesús no ha venido a imponer su poder a los poderes de este mundo, con la lógica y reglas con que los poderes de este mudo entran en conflicto,unos con  otros, para  alcanzar la primacía. Dice Santiago en su carta que " la ira del hombre no realiza la justicia de Dios", la caridad esta ausente allí donde el vicio de la ira se impone. Comenta Beda,  que " reprendió el Señor en ellos, no el ejemplo de un profeta santo, sino la ignorancia de vengarse que había en ellos, rudos aún, haciéndoles ver que no deseaban la enmienda por amor, sino la venganza por odio".

El Señor los reprendió, según su testimonio en el Apocalipsis, a los que ama los corrige, para que ordenen y gobiernen sus pasiones, para que el amor al prójimo y la salvación sean la meta de toda acción de sus discípulos.

martes, 10 de noviembre de 2015

DIÁCONO JORGE NOVOA: HAY QUE VOLVERSE HIJOS (NIÑOS) ( Mt 18,1-5.10.12-14)

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
-«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:
-«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mi. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»


La pregunta inicial, dirige la temática abordada por Jesús para instruir a sus discípulos, sobre algo central: quién es  el más "importante" o el más "grande" en el Reino  de los cielos?

Cómo se mide esta supuesta grandeza o importancia? Sirven de algo los parámetros que utiliza la cultura contemporánea? Quienes son "importantes" o "grandes" según el "mundo"?

La soberbia y vanidad que anidan en el corazón humano reclaman reconocimientos y puestos de destaque, este pecado presente en el mundo religioso, Jesús lo ha denunciado en los escribas y fariseos, decía que ellos,  apreciaban ser reconocidos y  saludados con deferencia. El corazón de los creyentes, de modo desordenado, crece en los reclamos de reconocimientos y distinciones, juzga de las cosas de Dios según las categorías que impone la cultura de la vanidad.

Jesús responde, poniendo ante ellos a un niño e invitando a volverse como él. Si de algo estamos seguros,  es que esta presencia, la del niño, hace comprender la respuesta a la pregunta, el niño no vive movido por los reconocimientos humanos.

La tarea es "volverse niños",dependientes del Padre celestial que ve en lo secreto y recompensa dándose él mismo, aceptando el auxilio de la providencia, que cuida de las aves del cielo y los lirios del campo. Esto es lo que vuelve "grandes"  a los discípulos, la confianza en el Padre y el abandono confiado en sus brazos. Aquí sí hay grandeza , evangelicamente hablando, cuando los corazones  se filializan en el amor del Padre y viven de cara a Él.

Atenta contra esto la autosuficiencia y soberbia que muchas veces anidan en nuestros corazones, y que es necesario con la gracia de Dios extirpar. El que cree que todo lo puede o que no necesita nada ,ni de nadie, se excluye de la obra de filialización del corazón. Ser grande es vivir recibiéndose  como don del Padre,  sirviendo a los hermanos con generosidad, siendo evangélicamente pobres, es decir, colmados por la superabundancia de amor de Dios.

El niño tiene tiempo, tiempo gratuito no acaparado avaramente, sin agendas en las que de antemano se ha vendido cada minuto a lo importante, en donde nunca aparece Dios. En el niño aparece siempre la capacidad de asombro, esa que Jesús expresa con oraciones al Padre: te doy gracias Padre...

Los rasgos del niño-hijo hay que buscarlos en Jesús. Resaltan su humildad y mansedumbre, su existencia eucarística, vivida en una permanente acción de gracias, consciente de recibirse del Padre y de ser don para la humanidad.

Ser niños, es vivir  a ejemplo de Jesús las bienaventuranzas ,lo que tenemos, lo hemos recibido, aquí está nuestra seguridad, no en que buscamos reconocimientos , buscamos la Gloria de Dios. Qué paz podemos experimentar!!! Sabemos que podemos correr a los brazos del Señor si estamos atemorizados, que podemos elevarnos por la acción del Espíritu y clamar, Padre.

Finalmente la maravillosa paradoja divina, en el Reino los pequeños son grandes. El Señor nos enseña a ver en ese niño, lo que significa, lo que supone ser grandes para el Reino, y nos enseña a valorar e imitar,  a los "grandes" a los ojos de Dios.

lunes, 9 de noviembre de 2015

MONSEÑOR JOSEFINO RAMÍREZ: PARA ALGUIEN ESPECIAL


                                                                                    San Valentín 14/02/1994

Querido padre Tomás:

Una súplica que Dios Padre no puede rehusar es cuando le pedimos amar más a su Hijo Jesús en el Santísimo Sacramento. La calidez del amor es lo que realmente hace que uno se sienta especialmente querido. Y el Amor de Jesús en el santísimo Sacramento es el más grande y dulce amor que nuestros corazones puedan jamás conocer.

Su amor te hace la persona más especial  e importante del mundo. Cada persona es para Dios irremplazable, nunca antes creado y nunca reproducido. Dios se ve a sí mismo en nosotros. En cada uno. Dios ve esta única cualidad y especial característica que es individual. Y él haría solamente por ti lo que hizo por todos. Jesús haría todo de nuevo por ti., si eso significara tu salvación.

Así eres de especial para él. Pero nunca llegarás a saberlo a menos que te acerques a conocerlo en el Santísimo Sacramento. Ahí está Dios, el enamorado divino, diciéndonos cuan infinitamente especiales somos para él. No nos mandó grandes obsequios o representantes suyos sino a su `propio Hijo.

“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo Único... no para juzgar al mundo sino para que el mundo se salve por  Él” (Jn 3,16-17): Dios ama tanto al mundo que por medio del Santísimo Sacramento continúa enviando a su Hijo único que nos dice que el Padre nos ama tanto como a su Hijo (Jn 17,23). En otras palabras, cada uno de nosotros es tan especial para el Padre como Jesús mismo.¡Qué amor más tierno!

Por esto, al inicio de la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo se exclama: “y a él lo sustentaría con la flor del trigo, lo saciaría con la miel de la peña” (Sl 80,17). La miel que mana de la peña es el dulce amor divino de Jesús que brota de su Corazón en el Santísimo Sacramento. Sólo un corazón herido puede apreciar esta dulzura. Sólo un corazón humillado puede reconocerlo. Sólo un corazón de niño puede amarlo.

Esta es la razón por la que Dios permite el sufrimiento en nuestra vida. Es la medicina que nos cura de la soberbia. Sólo cuando nuestro corazón está herido, aplastado, derrotado, humillado o sufriendo de cualquier otra forma, podemos experimentar la dulzura de su amor. Porque Él es el más abatido de todos.

Una lanza abrió el costado de Jesús para que de su Corazón herido pudiera brotar la dulzura de su amor divino sobre todos los que se acercan a Él en el Santísimo Sacramento. Por esto proclamamos en la bendición: “Nos diste, Señor, el pan del cielo.. que en sí contiene todas las delicias...”

Al Corazón destrozado de Jesús, en el santísimo Sacramento, se acercan todos los corazones destrozados del mundo. La dulzura de su amor es un bálsamo y un consuelo para las amarguras de la vida. Porque “Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón , Él salva a los Espíritus hundidos” (Sl 34,19).

Debemos volver a la fuente viva del dulce Amor, al divino Enamorado que genera la verdadera luz, por la que vemos lo especial que somos. Cuando uno se siente como una basura, trata  a los demás como basura. Cuando uno sabe qué infinitamente especial es, entonces trata a los demás de forma especial. Cuando más amados nos veamos a la luz del Amor eucarístico, tanto más nos amaremos unos a otros.

El santísimo Sacramento es para alguien muy especial. ¡Para ti! Jesús te quiere a ti más que todo el amor que jamás haya existido en el mundo desde el principio de los tiempos. Su misma presencia dice. “déjame llamarte amado porque estoy enamorado de ti. Déjame oír tu susurro de que tú también me amas”. Sobre el santísimo Sacramento se escribió: “ Enamorarse de Dios es el más grande de todos los romances. Buscarlo, la aventura más grande. Encontrarlo, la conquista humana más importante”

Fraternalmente tuyo en su Amor Eucarístico

ALONSO AMPUERO: ESTER, UNA MUJER QUE SUPO ARRIESGARSE


A veces se dan situaciones en la vida de una persona en que hay que realizar opciones de una trascendencia enorme. 

La persona se encuentra ante circunstancias en las que se juega mucho –para sí mismo o para otros– y no puede eludir la necesidad de optar. Es como una encrucijada de consecuencias incalculables según se tome un camino u otro. En esos casos se precisa lucidez para discernir, pero sobre todo valentía para arriesgar.

Este fue el caso de Ester, una de las mujeres más conocidas de la Biblia.

Su historia está ambientada en la época de domino persa, concretamente en tiempo del rey Asuero (Jerjes I: 486-465 a. C.). El hecho de que este marco histórico pudiera ser una ficción literaria para aludir en realidad a la situación de persecución religiosa bajo Antíoco IV Epífanes, no quita nada de valor a la vivencia de nuestro personaje.
Al caer en desgracia la reina Vasti, Asuero designa en su lugar a Ester, una judía de la diáspora que reside en Susa junto a su tío Mardoqueo, el cual es también empleado de la corte real.

Contemporáneamente, Amán es elevado al rango de ministro plenipotenciario del rey Asuero y los funcionarios de palacio tienen el deber de saludarle doblando ante él su rodilla.

Mardoqueo, el tío de Ester, se niega por motivos de conciencia, por fidelidad a su fe judía. Y esto ocasiona que Amán decida vengarse no sólo de él, sino del pueblo al que pertenece. En consecuencia, planea –con el consentimiento del rey– el exterminio del pueblo judío en todo el imperio.

A Ester se le da a conocer la situación y Mardoqueo la apremia a intervenir ante el rey Asuero. Sin embargo, sólo puede hacerlo si es invitada por el rey; pues quien se acerque al trono sin llamada expresa del soberano es reo de muerte.

La nueva reina se encuentra así ante un dilema doloroso: por un lado, el exterminio de su pueblo –incluida en primer lugar la muerte de su propio tío, que la ha criado y a quien tanto debe–; por otro, el riesgo de su propia vida (al elegirla reina, Asuero le ha demostrado evidente simpatía, pero desconoce hasta dónde llega el favor del rey, sobre todo cuando está por medio la desobediencia explícita a una orden suya).

Ester sufre lo indecible en su corazón. Debe optar, y cualquiera de las opciones conlleva riesgos. Más aún, de ningún modo puede eludir la opción: dejar de intervenir ante el rey equivale en realidad a aceptar el exterminio de su pueblo.

Comprende que se encuentra en un momento decisivo de su vida. Se da cuenta que no es casual que haya sido elegida reina precisamente en el momento en que se decreta la aniquilación de su propio pueblo, el pueblo de Dios. Y Mardoqueo se encarga de recordárselo: «¡Quién sabe si precisamente para esta ocasión has llegado a ser reina!» (Est 4,14).

Ve que debe arriesgar. Pero se siente débil. El paso que ha de dar le hiela la sangre. La posibilidad real y cercana de la muerte la paraliza... Ella es joven, y se trata de una muerte fácilmente evitable para ella: simplemente callar. La tentación de lavarse las manos debió ser muy fuerte para Ester.

Se siente débil e incapaz. Por eso pide que oren y ayunen por ella. Y ella misma se hunde en la oración: tres días enteramente dedicados a la oración y al ayuno. El texto bíblico nos dice que «la reina Ester se refugió en el Señor, presa de mortal angustia» (4,17k).

Hay decisiones que el hombre es incapaz de tomar sin la fuerza de Dios. Hay riesgos que es impotente para asumir si no es sostenido por el poder de su Creador.

Ester va a la oración para presentar a su Dios una situación que la desborda. Su pueblo se encuentra en gran aflicción y a la desesperada. Pero ella se encuentra llena de temor, porque su vida también está seriamente amenazada.

Pero el sentimiento que más capta su corazón en esas circunstancias es la soledad. Más aún que el miedo: dos veces expresa en su oración este sentimiento de estar sola. Y es que cuando el hombre debe tomar decisiones de tanto riesgo y trascendencia experimenta más que nunca la soledad. Entonces de nada sirven la presencia de los demás, ni su afecto o su compasión. Entonces sólo Dios es apoyo adecuado. Sólo en la oración se experimenta la presencia y la fuerza de Aquel que es capaz de sostenernos cuando está en juego la vida propia y la de los demás.

Y Ester decide arriesgar. Sin dejar de sentir miedo, pero sostenida por la oración –la suya y la de su pueblo–, asume finalmente la decisión que compromete su vida: «A pesar de la ley, me presentaré ante el rey; y si tengo que morir, moriré» (4,16).

Una vez tomada la decisión, los acontecimientos siguen su curso. Fortalecida por la confianza en Dios, se siente capaz de abordar al rey. Sabe que debe actuar, y actúa. Pero a la vez espera todo del único que puede volver del revés los acontecimientos. Y todo acaba bien, tanto para ella como para su pueblo.

Pero hay un último detalle que conviene resaltar: ahora Ester se siente plenamente solidaria de su pueblo. Antes había visto un dilema: la salvación de su pueblo o su propia seguridad. Ahora se ve unificada con su pueblo, y por eso pide al rey su vida y la vida de su pueblo, pues «yo y mi pueblo hemos sido vendidos para ser exterminados, muertos y aniquilados» (7,3-4). Aunque la decisión le haya costado, sabe que su vida es inseparable de la de su pueblo; por eso no oculta su condición de judía. En realidad, la disyuntiva era falsa: el egoísmo siempre destruye, tanto la vida propia como la de los demás. Sólo el amor que está dispuesto a dar la vida es el que redime y salva.

miércoles, 28 de octubre de 2015

MONS.JOSÉ IGNACIO MUNILLA: EL AUGE DEL ESOTERISMO

Asistimos, en nuestro tiempo, a la proliferación de libros, revistas, programas radiofónicos y televisivos, de tipo esotérico. No es fácil encontrar el denominador común en el que se mueven todas estas manifestaciones. Si por algo se caracterizan, es por ser un auténtico cóctel: astrología, parasicología, magia, sincretismo de creencias religiosas, etc. Sin embargo, este "revoltijo" responde a una demanda: el deseo de conocimiento de lo oculto, lo enigmático, lo incomprensible. Y esta demanda a la que me refiero, revela unas necesidades que están ocultas en el hombre moderno: la búsqueda de respuestas a los interrogantes del ser humano (el futuro, el más allá de la muerte, etc.) y la necesidad de saciar el deseo de trascendencia en nuestra vida. Por otra parte, no se puede negar que, junto a estas motivaciones, se encuentran otras mucho más intrascendentes, como la de salir de la rutina diaria y buscar sensaciones diferentes, al modo como algunos recurren a las películas de terror. Es un fenómeno complejo.

Pero, el auge del esoterismo es especialmente merecedor de estudio, en cuanto que tiene lugar en una sociedad en la que la increencia y el secularismo alcanzan una fuerte implantación. Incluso, el esoterismo y la increencia, lejos de ser dos fenómenos opuestos, pueden llegar a ser perfectamente compatibles. ¿Será acaso el esoterismo un sucedáneo o sustitutivo de la religión?

Frente a esta realidad, cabe la crítica y también la autocrítica. A las dos me voy a referir brevemente:

· Crítica al esoterismo: “Cuando el hombre deja de creer en Dios, termina por creer en cualquier cosa” (Chesterton)

Una primera crítica, es la de falta de rigor científico…: psicofonías, campos de energía, ovnis, espectros, etc. Un batiburrillo tal de datos tomados de distintos campos, le recuerda a uno, aquello del cajón de sastre en el que hay de todo, pero en el que, a la hora de la verdad, no se encuentra nada. Pero claro, es evidente que la rigurosidad científica vende menos que toda esta especie de literatura barata esotérica, que despierta curiosidad y morbo.

Contrariamente a lo que muchos piensan, el enemigo de la fe no es la razón, sino la superstición. Es decir, la crisis de la religión no está motivada por el hecho de que nuestra cultura sea excesivamente racionalista, sino por todo lo contrario: la crisis de la razón es la que ha provocado el debilitamiento de la fe, desde el momento en que la filosofía ha renunciado a plantearse las preguntas por el sentido y la comprensión global de la vida, y se limita a tratar cuestiones fragmentarias y a refugiarse en la duda y en el subjetivismo. En definitiva: a más razón, más fe y menos superstición; y a menos razón, menos fe y más superstición.

También cabe hacer otras críticas, no menos importantes, ya que el esoterismo responde a un deseo de controlar lo misterioso, lo trascendente, y ponerlo a nuestro servicio, con el consiguiente peligro de manipulación. En este sentido, da la impresión de que busca llenar el espacio de religiosidad que todo hombre lleva en su interior, pero desligándolo de cualquier exigencia ética en la vida diaria, bien sea personal o social. Sacia la curiosidad por lo trascendente, sin que exija mayores compromisos morales... ¡Una religión light!

· Autocrítica sobre el esoterismo: “No os avergoncéis jamás del Evangelio” (Juan Pablo II)

Es justo y necesario, también en este tema, que tengamos nuestra dosis de autocrítica. Sabemos que muchas inquietudes y dudas que buscan ser satisfechas en el confuso campo del ocultismo esotérico, tienen una clara respuesta en las Sagradas Escrituras y en el Magisterio de la Iglesia. Me refiero, principalmente, a las verdades de la fe católica que hacen referencia a la vida después de la muerte: la existencia del cielo, infierno, purgatorio, la inmortalidad del alma, la resurrección de la carne, el juicio final, etc. El problema está en que, a veces, hemos dejado de predicarlas porque nos resultaban incómodas, o porque pensábamos que no respondían al lenguaje del hombre moderno. Y ahora, resulta que el hombre de nuestros días se plantea, fuera de la Iglesia Católica, esas inquietudes y preguntas legítimas. Y, con perplejidad y preocupación, vemos proliferar programas de radio y televisión a los que acuden católicos, pretendiendo encontrar las respuestas que no han encontrado en la Iglesia. Como ejemplo, pensemos en la difusión que tiene en nuestros días la creencia en la reencarnación. Ante este hecho, en ocasiones, se ha echado de menos una exposición clara de la doctrina, que contraponga a la reencarnación, la inmortalidad del alma y la resurrección final. De hecho, existen católicos que ni tan siquiera saben que la reencarnación es incompatible con su credo. En el seno de la Iglesia, acaso tengamos nuestra parte de culpa, por las veces que hayamos podido silenciar, y quizá hasta deformar, los contenidos de la fe católica que profesamos.

Y es que… contra el auge del esoterismo, que es uno de tantos signos de debilitamiento y descomposición de la cultura occidental, el mejor remedio es la fidelidad a nuestra fe.

martes, 27 de octubre de 2015

CAMINO A ROMA EN WHAT'S APP

Hemos abierto en What's app el grupo Camino a Roma...

Encontrarás archivos del programa, poesías, información, música  y enseñanzas:  padre Horacio Bojorge, diácono Jorge Novoa... Responderemos a tus inquietudes.. No es un lugar para publicar materiales.

Mándanos tu solicitud,  por correo electrónico o por  el facebook y realizaremos el contacto...Es imimprescindible tener una cuenta de what`s app para poder incorporarte..

viernes, 23 de octubre de 2015

ENCUENTROS CON JESÚS (OCTUBRE 2015)




ENCUENTROS CON JESÚS

24   DE OCTUBRE 2015
16 –20 HS
Parroquia María Reina de la Paz

Octubre es un mes mariano por excelencia, y la Iglesia nos invita, en el ,  a contemplar a San Juan Pablo II, apóstol de la Divina Misericordia y devoto amantísimo del Inmaculado Corazón de
María..

“Hoy queremos confiarte el futuro que nos espera, rogándote que nos acompañes en nuestro camino.   La humanidad posee hoy instrumentos de potencia inaudita. Puede hacer de este mundo un jardín o reducirlo a un cúmulo de escombros.” San Juan Pablo II

16- Adoración y Santo Rosario
      Bendición imagen de la Gospa

17- Predicación Diác. Jorge Novoa
      “Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría..”

18- Paseo con el Santísimo Sacramento

19- Santa Misa
Preside Pbro. Sebastián Pinazo

Al concluir habrá imposición de manos y confesiones desde las 17.30 hs..

Retiro gratuito y abierto

miércoles, 14 de octubre de 2015

SANTA TERESA DE JESÚS (DOCTORA DE LA IGLESIA)

Ofrecemos al lector a continuación parte del texto de la homilía pronunciada por el Papa Pablo VI, en al basílica de San Pedro, durante el acto de la proclamación de Santa Teresa como doctora de la Iglesia Universal (27 de setiembre de 1970, L'Observatore Romano)

Significación del título concedido a Santa Teresa
Hablemos primero sobre ella, sobre Teresa. La luz del título doctoral pone de relieve valores indiscutibles que ya le habían sido ampliamente reconocidos; ante todo, la santidad de vida, valor este oficialmente proclamado el 12 de marzo de 1622 - Santa Teresa había muerto 30 años antes- por nuestro predecesor Gregorio XV en el célebre acto de la canonización que incluyó en el libro de los santos, junto con esta santa carmelita, a Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Isidro Labrador, todos ellos gloria de la España católica, y al mismo tiempo al florentino-romano Felipe Neri. Por otra parte, la luz del título doctoral pone de relieve la eminencia de la doctrina y esto de un modo especial.

Los carismas de la doctrina teresiana
La doctrina de Teresa de Avila brilla por los carismas de la verdad, de la fidelidad a la fe católica, de la utilidad para la formación de las almas. Y podríamos resaltar de modo particular otro carisma, el de la sabiduría, que nos hace pensar en el aspecto más atrayente y al mismo tiempo más misterioso del doctorado de Santa Teresa, o sea, en el influjo de la inspiración divina en ésta prodigiosa y mística escritora.

¿De dónde le venía a Teresa el tesoro de su doctrina? Sin duda alguna, le venía de su inteligencia y de su formación cultural y espiritual, de sus lecturas, de su trato con los grandes maestros de la teología y de espiritualidad, de su singular sensibilidad, de su habitual e intensa disciplina ascética, de su meditación contemplativa, en una palabra de su correspondencia a la gracia acogida en su alma, extraordinariamente rica y preparada para la práctica y para la experiencia de la oración. Pero¿ era ésta la única fuente de su eminente doctrina?¿ O acaso no se encuentran en Santa Teresa hechos, actos y estados en los que ella no es el agente, sino más bien el paciente, o sea, fenómenos pasivos y sufridos, místicos en el verdadero sentido de la palabra, de tal forma que deben ser atribuidos a una acción extraordinaria del Espíritu Santo?Estamos, sin duda alguna, ante un alma en la que se manifiesta la iniciativa divina extraordinaria del Espíritu Santo?

Estamos, sin duda alguna, ante un alma en la que se manifiesta la iniciativa extraordinaria, sentida y posteriormente descrita llana, fiel y estupendamente por Teresa con un lenguaje literario peculiarísimo.

miércoles, 7 de octubre de 2015

VITTORIO MESSORI: TODO SOBRE MARÍA


Con 23 años se convirtió al catolicismo. Y desde entonces es un apologista de masas. “Periodista católico”, es la única persona que puede presumir de haber escrito un libro con cada uno de los dos últimos Papas. Acaba de publicar en Italia su “Hipótesis sobre María”, un profundo análisis sobre la veracidad de la madre de Jesús.

¿Sigue habiendo apariciones de la Virgen?
En el libro sólo me ocupo de apariciones reconocidas por la Iglesia. Sólo menciono marginalmente las apariciones de Medjugorie, en la ex-Yugoslavia. Como allí sigue habiendo apariciones, la Iglesia no se ha pronunciado.

Hay muchos católicos que no creen que la Virgen se aparezca...
Las apariciones son revelaciones privadas. Por lo tanto, no es obligatorio creérselas. Si uno no se las cree, aunque la Iglesia la haya reconocido, no es un pecado.

¿Y usted cree en ellas?
Estoy convencido de que muchas son auténticas. Pienso que son importantes porque acompañan la historia de la Iglesia.

¿Para qué se aparece o se ha aparecido la Virgen?
La Virgen se aparece cuando el pueblo de Dios está en peligro de algún modo. Cuando están amenazados, María, como todas las madres, corre a ayudar a sus hijos. He hecho una especie de “calendario de apariciones” y he descubierto que constituyen una Historia paralela.

Póngame algún ejemplo.
Piense en Fátima. Las fechas coinciden con el momento en que los comunistas se hacen con el poder de la que será más tarde la Unión Soviética. El martirio de los cristianos bajo el comunismo comienza exactamente aquel 1917. Pienso que se apareció para consolar a los cristianos al inicio de esta Vía Crucis, para recordar que a pesar de todo lo que iba a pasar no sucumbiría la fe.

¿No será casualidad?
La última aparición mariana reconocida por la Iglesia es la de Baneux, en las Ardenas belgas. Hablamos de apariciones de enero de 1933. Coinciden perfectamente con la llegada de Hitler al poder.

¿Cómo se sabe que una aparición es realmente de la Virgen?
Cuando no se aparece para decir algo distinto al Evangelio. Si un día se apareciera una Virgen que dice algo que no está en el Evangelio o que lo contradice, no es la Virgen. Sería quizá una manifestación diabólica o un timo o algo por el estilo.

¿Por qué su interés en las apariciones?
Estudiar las apariciones es interesante porque nos permite ver el papel de María.

Con su libro “Hipótesis de María”, ¿qué ha descubierto sobre la Virgen?
Que no existe la Mariología. El discurso teológico sobre María es más bien Cristología. Los 4 ó 5 dogmas marianos son en defensa del Hijo. Por ejemplo, la Maternidad divina no consiste en exaltar a María sino en defender que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre porque fue concebido y nutrido en el útero de una mujer.

Su primer libro fue “Hipótesis sobre Jesús”. Es normal que ahora lance una hipótesis sobre su Madre.
Cuando escribí “Hipótesis sobre Jesús”, muchos me escribieron diciendo que debería hacer uno sobre María. Yo sonreía porque me parecía improponible. Y ahora, me encuentro que he escrito 550 páginas y 50 capítulos sobre esto.

¿Por qué lo ha escrito?
Cuanto más profundizaba en la figura de Jesús, más me daba cuenta de que su Madre no es un accesorio del que puede prescindirse ni un optional para viejas devotas. Un Cristianismo que no haga sitio a María, no puede funcionar. Donde se olvida a la Madre, antes o después desaparece también el Hijo porque María es la garantía de la verdad de la Encarnación.

No opinan lo mismo otros cristianos, como los protestantes...
Los protestantes pensaron que los católicos adoran a María y se equivocaron. Pensaban que lo que se da a María se le quita a Jesús. Y no es así. Si un católico adorase a María, se equivocaría, dejaría de ser católico. No se nos pide que adoremos a María, sino venerarla en cuanto madre del Hijo.

La figura de María, ¿es un obstáculo para dialogar con otras confesiones?
Los protestantes son un caso aislado en la historia de la Iglesia. Tanto católicos como ortodoxos se caracterizan por una gran devoción mariana. También María es un punto muy importante en el diálogo con los musulmanes.

¿Qué tiene que ver María con el Islam?
Hay un capítulo entero del Corán sobre Mariam, como la llaman ellos. Si uno de nosotros blasfemia públicamente contra la Virgen, al máximo sería tachado de maleducado. Pero si un musulmán pone en duda la virginidad de María, sería lapidado allí mismo.

¿Cuáles son sus fuentes para hablar de la Virgen?
No se sabría nada de ella si no fuera por los Evangelios. Aunque aparece poco, no es un personaje secundario porque aparece en los momentos fundamentales: la anunciación, el parto de Jesús, junto a la Cruz, después de la Ascensión, Pentecostés...

Según Dan Brown no es la Virgen sino Magdalena el personaje femenino más importante del Evangelio.
Me niego a dar mi opinión sobre el Código da Vinci. No razono sobre basura. Dan Brown se ríe de nosotros porque es una persona inteligente. No es que escribe estas cosas creyendo lo que dice. Lo escribe porque estas cosas tienen su público. Yo cada año podría publicar un Código da Vinci, lo digo porque soy escritor... Conozco los ingredientes: templarios, santo grial, María Magdalena, merovingios, Jesús que muere aparentemente, Jesús en India...

Pero entonces, ¿la Virgen o la Magdalena?
Sólo hay una mujer decisiva en la historia de Jesús, la madre. Sin la madre, no tendríamos un Dios que es al mismo tiempo Dios verdadero y hombre verdadero. La Magdalena existió y yo la quiero mucho porque es patrona de la ciudad donde vivo. Pero si no tuviera esta devoción, no pasaría nada. Sin embargo, si no hubiera María, materialmente el Cristianismo sería imposible.

LÁGRIMAS EN LA LLUVIA: LA VEJEZ (JUAN MANUEL DE PRADA)

PROMESAS DE LA VIRGEN SOBRE EL SANTO ROSARIO


1. Los que fielmente me sirven mediante el rezo del Santo Rosario, recibirán insignes gracias.

2. Yo prometo mi protección especial, y las más notables gracias, a todos los que recitasen el Santo Rosario.

3. El Rosario será la defensa más poderosa contra las fuerzas del infierno. Se destruirá el vicio; se disminuirá el pecado; y se vencerá a todas las herejías.

4. Por el rezo del Santo Rosario florecerán las virtudes; y también las buenas obras. Las almas obtendrán la misericordia de Dios en abundancia. Se apartarán los corazones del amor al mundo y sus vanidades; y serán elevados a desear los bienes eternos. Ojalá que las almas hiciesen el propósito de santificarse por este medio.

5. El alma que se recomienda a mí por el rezo del Santo Rosario, no perecerá jamás.

6. El que recitase el Santo Rosario devotamente, aplicándose a meditar los Sagrados misterios, no será vencido por la mala fortuna. En su justo juicio, Dios no lo castigará. No sufrirá la muerte improvisa. Y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios; y será digno de alcanzar la vida eterna.

7. El que conserva una verdadera Devoción al Rosario, no morirá sin los Sacramentos de la Iglesia.

8. Los que fielmente rezan el Santo Rosario tendrán en la vida y en la muerte, la luz de Dios; y la plenitud de su gracia. En la hora de la muerte, participarán de los méritos de los Santos en el Paraíso.

9. Yo libraré del Purgatorio a los que han acostumbrado el rezo del Santo Rosario.
10. Los que permanecen como fieles hijos del Santo Rosario merecerán un grado elevado de gloria en el Cielo.
11. Se obtendrá todo lo que se me pidiere mediante la recitación del Santo Rosario.
12. Todos los que propagan el Santo Rosario recibirán mi auxilio en sus necesidades.
13. Para los devotos del Santo Rosario, he obtenido de mi Divino Hijo, la intercesión de toda la Corte Celestial, durante la vida y en la hora de la muerte.
14. Todos los que rezan Santo Rosario son hijos míos y hermanos de mi Único Hijo Jesucristo.
15. La Devoción al Santo Rosario es gran señal de la predestinación.

OTRAS PROMESAS DE LA VIRGEN

- Dijo la Virgen a Santa Gertrudis que “A todo aquel que la haya invocado diariamente conmemorando el poder, la sabiduría y el amor que le fueron comunicados por la Augusta Trinidad, a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales”.
- Santa Brígida escuchó de la Virgen decir: “Yo, su Madre y Señora amantísima, saldré al encuentro de mis devotos a la hora de su muerte, para consolarlos y fortalecerlos”.
- La Virgen le dijo a Santa Matilde: “Yo a todos los que me sirven devota y santamente los quiero favorecer fidelísimamente en la hora de la muerte como madre piadosísima, y consolarlos y defenderlos”.
- La Virgen también le dijo a Santa Brígida: “Quiero, pues, que todas las Vísperas os reunáis tú y tu familia para cantar el himno AVE MARIS STELLA, y yo os auxiliaré en todas vuestras necesidades”. Y, hablando del Purgatorio le dijo: “Yo soy madre de Dios, y madre de todos los que están en el purgatorio; porque todas las penas que se han de dar a los que allí se purgan por los pecados, por mi intercesión se mitigan de alguna manera cada hora”.
- La Virgen le dijo a Santa Verónica Giuliani: “La fuente de las gracias es mi corazón, y éste será para ti voz ante Dios. No pidas nunca tú, haz pedir a mi corazón”.
- La Virgen le dijo a Don Bosco: “¡Yo amo a los Salesianos porque ellos me aman”. Apoyado en estas celestiales palabras Don Bosco dirá a sus hijos: “Cuando escribáis a vuestros padres y parientes decidles que todos los que tienen Salesianos e Hijas de María Auxiliadora se salvarán todos hasta la tercera y cuarta generación”.