Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén, y envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén.
Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?»Pero volviéndose, les reprendió; y se fueron a otro pueblo.
Jesús se afirma en su decisión de subir a Jerusalén, la expresión bíblica de este pasaje, en su original griego, habla de que " endureció su rostro", es la reafirmación de la orientación de toda su existencia, va hacia Jerusalén a morir, allí será entregado y ajusticiado. En otros textos, vemos a Pedro que intenta disuadirlo de "subir a Jerusalén", preocupado por el riesgo que corre su Maestro, pero Él que ha venido para cumplir la voluntad del Padre, va a la ciudad que "matan a los profetas", centro neurálgico hacia el que tiende su existencia.
En el evangelio según san Lucas, los acontecimientos centrales de la vida de Cristo se concentran en Jerusalén, todo comienza en Jerusalén y en el Templo, allí Zacarías recibirá el anuncio del arcángel Gabriel, allí acontecerá la Pascua del Señor, desde allí la Iglesia impulsada por el Espíritu Santo será enviada a las naciones.
Los discípulos en el camino deben enfrentar la hostilidad de los samaritanos, rivalidad originada con la división de los reinos, y la construcción en el norte del Templo en Garizim. Los samaritanos que intentaron reconstruir el Templo de Jerusalén, luego de la deportación, fueron rechazados, con lo cual la tensión se incrementó.Los samaritanos adoraban a distintas deidades, entre las que se encontraba el Señor.
Juan y Santiago han entendido equivocadamente las enseñanzas del Señor, ellos han experimentado el "poder" de su Maestro, han sido testigos de tantísimos signos extraordinarios, la multiplicación de los panes, la tempestad calmada, la curación de sordos, ciegos, mudos y paralíticos. Ahora que padecen el rechazo, en este caso de los Samaritanos, quieren hacer justicia por mano propia, quieren que Jesús utilice su " poder" para destruirlos.
Jesús no ha venido a imponer su poder a los poderes de este mundo, con la lógica y reglas con que los poderes de este mundo resuelven los conflictos, unos con otros, para alcanzar la primacía. Dice Santiago en su carta que " la ira del hombre no realiza la justicia de Dios", la caridad esta ausente allí donde el vicio de la ira se impone. Comenta Beda, que " reprendió el Señor en ellos, no el ejemplo de un profeta santo, sino la ignorancia de vengarse que había en ellos, rudos aún, haciéndoles ver que no deseaban la enmienda por amor, sino la venganza por odio".
El Señor los reprendió, según su testimonio en el Apocalipsis, a los que ama los corrige, para que ordenen y gobiernen sus pasiones, para que el amor al prójimo y la salvación sean la meta de toda acción de sus discípulos.
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miércoles, 11 de noviembre de 2015
martes, 28 de julio de 2015
DIÁCONO JORGE NOVOA: EL PODER DEL AMOR O AMAR EL PODER?
Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder.
No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor,y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo;de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.» (Mt 20,25-28)
Es importante conocer el contexto de esta enseñanza de Jesús. La madre de los hijos del Zebedeo, ha pedido al Señor, un puesto de honor para sus hijos, se expresa esto con la idea de sentarse a la "derecha e izquierda" en su Reino. Los discípulos al enterarse de esta súplica inadecuada, se molestan y reaccionan equivocadamente. Jesús entonces realiza esta enseñanza, para que no sea así entre los suyos. Su comunidad no se maneja con las reglas del "mundo".
El centro de atención de su enseñanza, gira en torno a dos extremos, por un lado aparecen los "jefes de la naciones", o los "grandes", que dominan" como señores absolutos" y "oprimen con su poder". Y, frente a estos y sus comportamientos, están "los suyos", que deberán vivir en el servicio humilde y sencillo a los demás.
Jesús con esta enseñanza, permite comprender lo que supone ser "grande"o "el primero", y como esto, se contrapone con lo que viven aquellos que se sirven del poder para volverse "señores absolutos".Estas enseñanzas establecen las relaciones que deben vivirse entre los discípulos del Señor.
La comunidad de Jesús, siempre sufrirá la tentación de estructurar sus relaciones de convivencia como los hacen los "jefes de las naciones" o los"grandes". Influencias, estrategias puramente humanas, ambiciones, reconocimientos, vanidades, la gloria del mundo y tantas otras mezquindades del corazón humano golpearan a la puerta de la comunidad de Jesús, que propone el servicio humilde ,a ejemplo suyo,para ser "el primero" en la comunidad.
Se trata de una batalla permanente, entre " poder servir" y "servirse del poder", que exige una conversión constante del corazón. Reza el Salmo: " crea en mi un corazón puro, renuévame con espíritu firme "... Será una labor permanente el revisar las intenciones del corazón, y contar con buenos hermanos, que por gozar de distintos privilegios, baten las palmas para aplaudir lo que habría, con caridad , que corregir.
En todos los estamentos eclesiales, habrán comportamientos como los de la madre del Zebedeo, que deben ser corregidos, si queremos ser la comunidad de Jesús y no un "partido el mundo".
Jesús es el modelo, su vida es la clave que abrirá las puertas para ser una comunidad que sirve. Estas enseñanzas del Señor, no tratan de invalidar el ejercicio de la autoridad, legítimamente establecida por Él en su comunidad, sino de entregar el modo en que ella se ejerce. La Iglesia no es una democracia, y debe cuidarse de no ser una anarquía, y sus miembros a veces encandilados, por estas formas de organización, inconscientemente las instrumentan para la comunidad de Jesús.
La comunidad del Señor está al servicio de la salvación de los hombres, pero sabe, que la puerta es "estrecha y el camino angosto", y debe servir a esta verdad, tanto como amar a los hombres por los que se entregó su Señor.
El amor al Señor es el fundamento de todo servicio eclesial. Ser servidores humildes en la viña del Señor, hijos de la humilde esclava, que con paciencia oran y adoran, como la Esposa que lo aguarda, como la esposa que lo sirve, buscando en todo, como diría un gran santo, amar y servir.
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