jueves, 21 de mayo de 2015

ROMANO GUARDINI: EL ESPÍRITU SANTO ES ALIENTO QUE ALEJA EL PECADO

"Mira el vacío del hombre
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento"

En todas partes la maldad es una expresión del hombre: en sus obras, en sus palabras, en sus sentimientos. Nace de una vida íntima, adonde no podemos llegar, y obra en nuestros sueños y sentimientos, en nuestros deseos y juicios, en nuestras relaciones humanas y con el mundo. No hay nada en nosotros que esté limpio ante el Señor. La perfección humana, para que tenga algún valor, tiene que ser obra suya, ser su perfección en nosotros. Tiene que hacernos participar de su misma perfección regalándonos su gracia. Cuando Dios nos permita entrar en su verdad, todos los valores que tenemos sólo serán un reflejo suyo.