martes, 15 de noviembre de 2011

MONSEÑOR JOSÉ IGNACIO MUNILLA :ADOREMOS

¿Qué es adorar? Una chaqueta como ejemplo.

Estamos en una cultura pragmática en la que fácilmente despreciamos todo aquello que no tenga una practicidad inmediata y palpable. Cuando alguien invoca los valores espirituales, no es extraño que se le responda: “¡Eso no nos da de comer!”, o expresiones similares. ¿Para qué sirve “adorar”? ¿Qué sentido tiene ponerse de rodillas ante una custodia, con la cantidad de cosas que tenemos que hacer cada día?

En primer lugar conviene que recordemos que la adoración es connatural al ser humano. Lo normal es que la criatura adore al Creador. De hecho, aspiramos a que ése sea nuestro “quehacer” por toda la eternidad, en el Cielo, donde ángeles y santos adoran ya al Dios que hizo cielo y tierra.

Imaginemos una chaqueta caída en el suelo… Si alguien recogiese esa prenda de vestir sujetándola desde el extremo de una de sus mangas, o desde uno de sus bolsillos, el resultado sería un notable desbarajuste. La chaqueta debe de ser prendida desde los hombros, para colgarla adecuadamente en su percha.



No hay comentarios: