martes, 20 de marzo de 2012

DIÁCONO JORGE NOVOA: CUARESMA, LA FILIALIZACIÓN DEL CORAZÓN


La Cuaresma es un tiempo litúrgico en el que la Iglesia quiere preparar nuestro corazón para la Pascua, les propongo que esta Cuaresma sea un itinerario para filializar el corazón. Ella nutre su espiritualidad en las enseñanzas bíblicas, aparece su nombre vinculado al número cuarenta que tiene fuertes reminiscencias bíblicas, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Cuarenta son los años que peregrinó Israel, desde la esclavitud de Egipto hacia la tierra prometida, peregrinación que tuvo su origen en la acción de Dios que liberó a su pueblo con “mano fuerte y brazo extendido”. También el número cuarenta, aparece en la Antigua Alianza en la vida del profeta Elías. El ministerio público de Jesús es precedido por el acontecimiento vivido en las tentaciones del desierto, cuyo período la Sagrada Escritura establece con el número cuarenta.

En estos acontecimientos hay grandes verdades reveladas por Dios para nuestra vida cotidiana que debemos recordar, con todo lo que significa esta palabra: “pasando nuevamente por el corazón”.Te propongo unas breves meditaciones para este tiempo cuaresmal, con la intención de ayudarte a “volver el corazón a Dios”.

 Dios es nuestro único fundamento

Abraham recibió la invitación de Dios para dejar su tierra y salir en dirección de un lugar que le mostraría, a esta invitación también añadió Dios la promesa de una extensa descendencia, cosa difícil de creer debido a la edad de Abraham y su esposa, y a la esterilidad de la misma. Dios anunció a Abraham que su vida presente y futura dependía enteramente él. Dios quiere ser el único fundamento de la vida de Abraham.


Es Dios el fundamento de tu vida? Confías en sus promesas, y obedeces a sus propuesta? Estás dispuesta/o a salir de tus “dominios”,de esos “lugares” afectivos, sociales, laborales, etc …que te dan seguridad y confianza pero que te apartan de Dios. Es Jesús, por ser Dios, tu maestro a quien escuchas y obedeces?

Hay que partir de la tierra de las esclavitudes, del pecado, los vicios y el sin-sentido. Hay que aceptar renunciar a lo que me gusta si me aparta de Dios.

Dios tiene para ti una tierra prometida, pero para alcanzarla debes partir…Estás dispuesta/o? Qué debes dejar y a qué debes renunciar para aceptar la invitación que Dios te realiza en esta Cuaresma?
(La imagen es obra del Pbro. Ricardo Ramos párroco de Tierra Santa)

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