domingo, 29 de enero de 2012

PADRE ALFREDO SAENZ: Cristo y el Dragón en el libro del Apocalipsis



En el telón de fondo aparecen los dos grandes protagonistas, por así decirlo. Ante todo Cristo, el Señor de la Historia. Porque no es otro que el Señor, el Kyrios, el Cordero, quien abre el libro sellado, manifestando así su dominio plenario sobre los acontecimientos históricos. Él es el Liturgo  que preside en el cielo el majestuoso culto de los ancianos, los ángeles y los seres vivientes. Es también el Guerrero, montado sobre blanco corcel, con su túnica salpicada en la sangre de su martirio victorioso, que galopa seguido por los ejércitos de los cielos, también en caballos blancos, y en cuyo muslo está grabado su nombre: Rey de Reyes y Señor de Señores.

Frente a Cristo, el Dragón, el demonio, el abanderado de las fuerzas del mal. Aquel que al comienzo no trepidó en gritar Non serviam, encabeza ahora la rebelión decisiva y terminal, escoltado en la demanda por dos auxiliares: la Bestia del Mar, que será el dominador en el plano político (en la Escritura el mar simboliza el orden temporal) y la Bestia de la Tierra, que llevará a cabo la falsificación del cristianismo (la tierra es el símbolo de la religión); ambas Bestias en estrecha conexión y alianza.

No hay comentarios: