domingo, 12 de marzo de 2017

NOVENA A SAN JOSÉ ( TERCER DÍA)

Novena a San José ( Tercer día)

Hacer la señal de la cruz.

Acuérdate de nosotros, bienaventurado san José,
y ayúdanos con tus oraciones y por tú intercesión,
junto a aquel que quiso ser considerado tu hijo, y con tu esposa bienaventurada, María Santísima, la Madre del Redentor, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Meditación del día correspondiente

 "Yo estaba en la Iglesia del monasterio del glorioso Sto. Domingo, pensando en los eventos de mi desolada vida y de los muchos pecados, los cuales en tiempos pasados yo había confesado. en esa Iglesia.  Caí en un éxtasis tan profundo.  Me senté y parecía que no podía ni siquiera ver la elevación, ni escuchar la Misa.  Yo pensé entonces que me vi a mi misma vestida de un manto de gran blancura y esplendor.  Al principio no vi quien me lo estaba poniendo.  Después vi a Nuestra Señora a mi derecha y a mi padre Sn. José a mi izquierda, vistiendome con este manto.  Se me concedió comprender que en ese momento estaba limpia de mis pecados.  Cuando estuve revestida, estaba llena de gran alegría y nuestra Señora parecía que me tomaba de las dos manos.  Ella dijo que yo la había complacido grandemente al ser bien devota del glorioso Sn. José y que podía confiar que mis deseos relacionados al convento se llevarían a cabo, que no debía temer ningun fracaso porque ellos velarían sobre nosotros y por que su Hijo prometió estar con nosotras, y como prueba de esto, Ella me iba a dar esta joya.  Entonces, pareció que ella me ponía alrededor de mi cuello un espléndido collar de oro, del cual colgaba una cruz de mucho valor...  la belleza que vi en nuestra Señora era extremadamente grande, aun cuando no podía definir sus facciones, pero era toda la forma de su cara, revestida de blanco,con un gran y suave esplendor. No vi a Sn. José claramente pero sabía que estaba allí. Nuestra Señora parecía ser bastante joven...  Cuando la Virgen María y San José estuvieron conmigo por bastante tiempo, yo experimentaba el mas grande gozo que hubiera sentido y no hubiera querido salir de el.  Los vi entonces subir al cielo con una multitud de ángeles.  Yo me quedé en gran soledad, aun cuando estaba confortada y animada, me quedé tan recogida, que por algun tiempo no pude moverme, ni hablar.  Yo estaba poseída por un fuerte deseo de ser consumida por el amor de Dios. Nunca he tenido la duda que  fue una vision que vino de Dios.  Me dejó en gran consolacion y paz." ( Santa Teresa de Jesús)

Hacer Petición por la cual se ofrece la Novena

Querido San José quiero pedir tu intercesión, te encomiendo esta súplica ................................ la pongo en tus santas manos, para que la lleves a tu esposa y con Ella, a Jesús nuestro Señor.

Oración Final

Oh Dios,  que en tu inefable providencia elegiste a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concé denos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.