lunes, 5 de septiembre de 2016

MONSEÑOR JOSEFINO RAMIREZ: MADRE TERESA Y EL ORIGEN SU FECUNDIDAD APOSTÓLICA

Ayer ofrecí la Santa Misa por las Misioneras de la Caridad. Recordé la primera vez que encontré a la Madre Teresa de Calcuta. Cuando ella vino a Manila a establecer su comunidad, me pidieron que celebrara Misa por ella y sus hermanas.

Después de la Misa tuve el privilegio de hablar en privado con Madre Teresa. Ahí fue cuando me contó la historia de su comunidad. La hermana Agnus, una monja pequeña y morena de la India, fue su primera discípula. Al principio hubieron pocas hermanas junto a la madre Teresa, aunque eran muchas las personas necesitadas. Desde los ancianos y enfermos que morían en las calles, hasta los bebés y niños abandonados que no tenían a nadie que se ocupara de ellos. La madre Teresa quería llegar a todos. La pregunta era:¿ cómo hacerlo con tan pocas seguidoras? No había suficiente tiempo durante el día para atender a todos aquellos necesitados. La madre y las hermanas oraron a fin de saber que hacer. La respuesta fue sorprendente. Dios quería algo muy especial además de sus oraciones regulares. Aún cuando parecía que no alcanzaba las horas del día. Dios quería algo más. Él quería que la comunidad reservara una hora cada día para que todas juntas tuvieran una hora santa en la presencia de su Hijo en el Santísimo Sacramento.

La madre Teresa declaraba que esta hora santa diaria es la causa y la razón por la que su comunidad ha florecido. La comunidad creció a más de tres mil, mediante el poder y la gracia recibidas en la hora santa diaria. La madre Teresa se multiplicó y ahora están presentes en todo el mundo por medio de sus hermanas. Debido a que estuvo dispuesta a dedicar un tiempo para unirse a la “vid”, ahora puede alcanzar al mundo entero.
En el sermón de la última cena, Jesús dijo que el mismo permaneciera unido a Él en el Santísimo Sacramento, ese daría mucho fruto (Jn 15,5) El fruto apostólico de la Madre Teresa y sus hermanas continúa asombrando al mundo.

Su historia me inspiró a hacer lo miso que ella hizo. Había estado leyendo sobre el apostolado de la adoración perpetua y cómo el padre Martín la estaba promoviendo con éxito en los EEUU y otros países. Yo quería que se difundiera por toda Filipinas. Por eso fundé la comunidad llamada “Los discípulos eucarísticos de san Pío X”. Día y noche, sin descanso, ellos se acercan la Santísimo Sacramento, en amante adoración. Primero rezaron para que el padre Martín pudiera venir a Filipinas y así empezar el gran apostolado para establecer la adoración perpetua en la parroquias. Luego rezaron para que se extendiera en todo el país. En este momento hay 500 capilla. Ahora los Discípulos Eucarísticos oran para que podamos lograr nuestro objetivo de lograr en 1000 parroquias, capillas de adoración perpetua.

Estos dos ejemplos, el de la madre Teresa y el de los Discípulos Eucarísticos, demuestran la verdad de lo que Jesús dijo en el Evangelio: “Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas, y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola, María eligió la parte buena que no le será quitada (Lc 10,41-42).

La parte buena es estar con Jesús en el Santísimo Sacramento. El mejor tiempo invertido en la tierra, querido amigo, es el que pasas junto a tu mejor amigo: Jesús en el Santísimo Sacramento. Y es la forma más segura de dar mucho fruto apostólico.

Fraternalmente tuyo en su amor eucarístico