lunes, 15 de agosto de 2016

SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT: LA ENEMISTAD ENTRE LA DESCENDENCIA DE LA VIRGEN Y LA DEL DEMONIO


Lo que Lucifer perdió por orgullo lo ganó María con la humildad.Lo que Eva condenó y perdió por desobediencia lo salvó María con la obediencia. Eva, al obedecer a la serpiente, se hizo causa de perdición para sí y para todos sus hijos, entregándolos a Satanás; María, al permanecer perfectamente fiel a Dios, se convirtió en causa de salvación para sí y para todos sus hijos y servidores, consagrándolos al Señor.

Dios no puso solamente una hostilidad, sino hostilidades, y no solo entre María y Lucifer, sino también entre la descendencia de la Virgen y la del demonio. Es decir, Dios puso hostilidades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y servidores de la Santísima Virgen, y los hijos y esclavos del Diablo; no pueden amarse ni entenderse unos a otros