miércoles, 18 de noviembre de 2015

DIÀCONO JORGE NOVOA: AMAR O TEMER, ESA ES LA CUESTIÓN...

 
"En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Por tanto, no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos."
Cada uno de nosotros es muy valioso para Dios.Somos únicos e irrepetibles! La afirmación de esta verdad debe librarnos de los miedos que nos asechan. En el texto que abre nuestra meditación, en dos oportunidades el Señor nos invita a no temer: "No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma..."  y finalmente,"no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos".

Padecemos miedos que nos esclavizan, sentimos que nos encadenan  llenando nuestro presente,y fundamentalmente nuestro futuro de desánimo. El miedo que sitia nuestro corazón distorsiona lo que vemos, y pone en jaque muchas veces las verdades de nuestra fe.

La vida aparece aquí claramente amenazada, habla de "matar el cuerpo" y pide que se repare sobre la posibilidad de una tragedia infinitamente mayor que sería la muerte del alma. El Padre se ocupa de los pequeños detalles, de la suerte de los pajarillos, que según el testimonio de Jesús, son de valor inferior a los hombres: "vosotros valéis más que muchos pajarillos".

El cuidado del Padre es el fundamento de nuestra confianza. Decía madre Teresa a los jóvenes:" No debemos desanimarnos. No hay necesidad si hemos comprendido la ternura del amor de Dios. Tú eres preciosos para Él. Él te ama. Y te quiere con tanta ternura que te ha grabado en la palma de su mano".

A lo largo de la vida del Señor y particularmente en la Cruz  se nos ha manifestado el  "Amor hasta el extremo", con todo su escándalo, " tanto ha amado Dios al mundo que le ha entregado a su único Hijo". Este amor que sostiene nuestra vida y nos impulsa a enfrentar lo que vendrá es el que nos libera de los miedos que nos esclavizan y paralizan.  San Juan en la primera carta , explicita  ésta  enseñanza:" no hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor".

Si crecemos en el amor decrecemos en el temor, si crecemos en el temor decrecemos en el amor. El Padre que cuida los detalles sencillos de tu vida, acepta tus gestos pequeños de amor de cada día. No dejes de amarlo con todo tu corazón, esto permitirá que en él, no haya lugar para el temor.