domingo, 4 de septiembre de 2016

MADRE TERESA DE CALCUTA: EL VALOR DEL SILENCIO

  "Pon, Señor, una guardia ante mi boca, centinela a la puerta de mis labios" (Salmo 141, 3). 
 "Pero Jesús permanecía en Silencio" (Mt 26, 63)   

El Silencio es Docilidad
Cuando no te defiendes contra las ofensas
Cuando no reclamas tus derechos
Cuando dejas que Dios te defienda;
El Silencio es Docilidad.

El Silencio es Piedad
Cuando no revelas a otros los fallos de tus hermanos
Cuando perdonas voluntariamente sin volver al pasado
Cuando no juzgas sino rezas en tu corazón,
El Silencio es Piedad.

El Silencio es Paciencia
Cuando aceptas el sufrimiento sin quejarte sino con alegría
Cuando no buscas consuelos humanos
Cuando no te vuelves demasiado ansioso
Sino que esperas con paciencia a que germine la "semilla!
El Silencio es Paciencia.

El Silencio es Humildad
Cuando no hay competición
Cuando consideras a otro mejor que tú mismo
Cuando dejas que tus hermanos emerjan , crezcan y maduren
Cuando alegremente abandonas todo al Señor
Cuando tus acciones pueden ser malinterpretadas
Cuando dejas a los demás la gloria de la obra;
El Silencio es Humildad.

El Silencio es Fe
Cuando guardas silencio porque sabes que el Señor actuará
Cuando renuncias a la voz del mundo para quedarte en la presencia del Señor
Cuando no te esfuerzas en hacerte entender, porque es suficiente para ti saber que el Señor te entiende
El Silencio es Fe.

El Silencio es Adoración
Cuando besas la cruz
Sin preguntar "¿por qué?"
El silencio es Adoración

     "Pero Jesús permanecía en silencio" (Mt 26, 63)