martes, 26 de julio de 2016

DIÁCONO JORGE NOVOA: ESCUELAS DE TIEMPO COMPLETO O LOS PADRES EN LAS CASAS?


Cómo ayudar para que lo niños no estén tanto en las calles? Cómo hacer para evitar el ausentismo escolar? Estas son algunas de las preguntas, que preocupan a una buena aparte de la sociedad. Las respuestas dadas no pretenden ser una solución mágica a los problemas, pero sí, ayudar a mejorar la situación de los niños de nuestro país.

La escuela de tiempo completo, parece cobrar cada vez más fuerza, la argumentación es clara, los niños están mucho tiempo solos y al no tener a sus padres en la casa, por cuestiones laborales, se logrará ampliando el horario escolar cuidar a estos niños que están muy desprotegidos. Cualquiera convendrá en reconocer, que vale la pena invertir en Escuelas de tiempo completo.

Una opinión que pretende  ayudar a la reflexión que la sociedad se da sobre ésta temática. No hay para los hijos, otra necesidad mayor que la de contar con sus padres más tiempo con ellos. El pluriempleo, los salarios miserables y los extensos horarios a cumplir para traer un magro salario a la casa, hacen que los padres estén ausentes de sus hogares más de la cuenta. Lo que se inició por el padre, también hoy se ha extendido a la madre, y los hijos carecen del aporte paterno-materno en la etapa de crecimiento y consolidación de su personalidad.

No será bueno que los padres tengan mejores salarios para que puedan ocupar su lugar en la educación de sus hijos? El estado que valora la escuela de tiempo completo, y considera la inversión adecuada, no valora esta alternativa, disponiendo de los recursos necesarios para que los padres están más tiempo con sus hijos?

Seguramente esto sería posible si conviniéramos en el papel irremplazable de la familia fundada en el matrimonio, entre varón y mujer, y en la misión irrenunciable que tienen los padres sobre la educación de sus hijos, pero, lo que parece claro en la teoría, en la práctica no toma la misma dirección. Las ideas que se proponen, sustituyen la misión de los padres, o tal vez, podríamos decir usurpan la tarea de los padres, porque en el fondo no reconocen en la familia la célula básica de la sociedad.

Resulta incomprensible, ver y reconocer los males, y no considerar como imperioso para cualquier sociedad enferma que quiera recobrar su salud, favorecer a la familia y su misión como educadora de personas. En las propuestas de los gobernantes de turno está ausente proponer soluciones que pasen por ayudar a las familias para que pueda realizar su misión.

Si descuidamos la vida familiar, los remedios alternativos que pretendan suplir su ausencia, o usurpar su misión, se tornaran una y otra vez ineficaces. Apostar por la familia, defender la misión de los padres, es construir el futuro de la Patria.