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sábado, 21 de agosto de 2010

P.ELIÉCER SÁLESMAN: MARÍA REINA


Respecto a la Santísima Virgen se pueden repetir las palabras que la Santa Biblia dice hablando de los tiempos del rey Salomón: “A la derecha del trono del rey, fue colocado un trono, para la madre del rey”. En verdad que a la derecha de nuestro rey, Jesucristo, ha sido colocado un trono para la Madre Santísima, que con su hijo reinará eternamente.

A María Reina, se le pueden aplicar las palabras del libro del Apocalipsis: “Una gran señal apareció en el cielo. Una mujer vestida de sol, con la luna bajo los pies y una corona de 12 estrellas sobre su cabeza” (Ap 12,11).

La Iglesia católica proclama 12 veces reina a la Santísima Virgen en las letanías: como Reina de los ángeles, Reina de los Patriarcas y de los profetas, Reina de los apóstoles, de los mártires y de los confesores, Reina de las vírgenes y de todos los santos. Reina de la paz y del Santísimo Rosario. Reina concebida sin pecado original y Reina llevada al cielos. Y nosotros la queremos proclamar Reina de nuestros corazones y nuestras familias.En Colombia el himno oficial de la Virgen de chiquinquirá, patrona del país, le dice: “Reina de Colombia, por siempre serás”.

San Alfonso de Ligorio en su bellísimo libro: “ LAS GLORIAS DE MARÍA” (en el cual explica la salve) dedica dos primeras páginas a hablar de María, Reina de la Misericordia. Dice así:

La Iglesia llama Reina a la Virgen María, porque como dice San Atanasio “Si el hijo es Rey,la madre debe ser llamada Reina” y estimada como tal.

San Bernardino afirma: “desde el momento en que María dio su consentimiento para ser la Madre del Redentor universal, mereció ser constituida Reina del mundo y de todas las criaturas”.

Si es madre del Rey del universo, ¿por qué no puede ser llamada Reina? Dice S. Ruperto.
Cuántas son las criaturas que tienen a Cristo por Rey, otras tantas deben ser las que tengan a María por Reina”, añadió San Bernardino.

¡Oh María- exclamaba el abad Guerric-, tú puedes disponer de todos los bienes del cielo y de la tierra porque eres la madre del Rey de todo lo que existe!
Reina de la Misericordia. Es un consuelo general para todos, saber y recordar que maría es Reina suavísima, clementísima e inclinada a dispensar bienes a nosotros, los miserables.

Sénecas decía que una reina manifiesta tanto más su magnificencia cuanta mayor misericordia demuestra por los necesitados. Y que el fin que se propone una buena reina es el bien de sus súbditos; y que en un reinado ha de procurarse por alimentar pensamientos de compasión y beneficencia a favor de sus vasallos;¿y qué Reina que maría santísima?

A ella no le ha encomendado Dios hacer justicia ni castigar a los pecadores, sino ejercer la compasión y el perdón. Por eso, San Buenaventura enseña que los pobres pecadores podemos esperar confiados en que desde el cielo nos ayuda una Reina llena de compasión y misericordia.

La santa Biblia narra que la reina Esther fue ante el rey Asuero a interceder a favor de su pueblo para que no fuera exterminado. Y obtuvo que el rey revocara la sentencia condenatoria. Si Asuero concedió a Esther el perdón para el pueblo, porque la amaba a ella más que a las demás, también el buen Dios, cuando María Santísima intercede por nosotros, los que merecemos castigos y condenación, le concederá el perdón y la ayuda que necesitamos, porque a ella la ama y la estima más que a todas las demás mujeres de la tierra.

Parece que hay una ley establecida por el Señor: que se emplee especial misericordia en favor de aquellos por quienes intercede María.
Pregunta san Bernardo ¿por qué la Iglesia llama a la Virgen María: “Reina de Misericordia”? y responde que para que todos recordemos a María que reparte los tesoros de la misericordia de Dios, a manos llenas.

Y añade: “¿Acaso es que podrás, oh María, negar el socorro y la ayuda de los miserables, si tú eres la Reina de la misericordia? Y responde que para que todos recordemos a María que reparte los tesoros de la misericordia de Dios, a manos llenas.
Y añade: “¿Acaso es que podrás, oh María, negar el socorro y la ayuda de los miserables, si tú eres la Reina de la misericordia? Cuanto más miserables somos, más dignos somos de su misericordia. Tú eres Reina de la misericordia y yo un pecador muy miserable, por lo tanto soy merecedor de que sientas por mí una especial compasión. Te suplico que sigas trabajando por salvarnos a nosotros los pecadoresa”.