miércoles, 30 de septiembre de 2015

LÁGRIMAS EN LA LLUVIA: JUAN PABLO II (1) Juan Manuel de Prada

DIÁCONO JORGE NOVOA: SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS

Teresa Martín nació el 2 de enero de 1873, a la edad de 4 años muere su madre, quedando bajo el cuidado de su hermana mayor Paulina, y de su padre Luis Martín. Estas dos figuras, su padre y Paulina su hermana, serán de gran consuelo durante toda su vida. Ante la muerte de su madre se mudan a Lisieux para ponerla bajo la protección de una tía. Cuando Teresa cuenta nueve años, sufre la separación de su hermana Paulina que ingresa en el Carmelo. A los 15 años entra en el Carmelo con una autorización especial debido a su corta edad. Muere el 30 de septiembre de 1897.

Teresa fue enterrada el 4 de octubre de ese año, en el nuevo cementerio de las Carmelitas, que ella inauguró. Se puso sobre su tumba una cruz de madera, con esta inscripción: "Sor Teresa del Niño Jesús, 1873-1897". La Madre Inés de Jesús (Priora) que había pintado la cruz, había escrito antes, estas palabras: "Que quiero, Dios mío, llevar lejos tu fuego; acuérdate". Pero resultó que esta inscripción fue borrada por el obrero que llevó la cruz, cuando la pintura estaba fresca., "La Madre Inés de Jesús vio en este hecho una indicación de lo alto, y sustituyó la inscripción borrada por otra que figura en ella desde entonces: "Quiero pasar mi cielo haciendo bien en la tierra", inscripción que ella no se había atrevido a poner desde un principio" .

"Teresa no ha aportado por sí misma ninguna novedad conceptual a la doctrina cristiana. Ha sido proclamada doctora de la Iglesia no por una particular aportación propia a la doctrina de la gracia, que ya definieron de manera clara y realista tantas fórmulas dogmáticas hasta el decreto de la justificación de Trento. Más bien, como recordó en París, Juan Pablo II, la enseñanza de Teresa es " la expresión luminosa de su experiencia personal de la gracia"

Al penetrar en la vida de Sta. Teresita; en su amado Carmelo, sus compañeras, su Francia natal y todo lo que hace al entorno de esta nueva doctora de la Iglesia, nos invade una gran alegría. Al dar una mirada rápida a todo el entorno, se dibuja en nuestro rostro una leve sonrisa; nada de todo lo encontrado explica el fenómeno desatado por Teresa. Como dice Péguy:"si se viese el inicio de tus santos, si se viese brotar el inicio del reino de tus santos".

"Hay santos que no solo permanecen escondidos para sí mismos (como es el caso de todo verdadero santo), sino también para el mundo, pero que sin darse cuenta han producido los mayores frutos de la historia en virtud de sencillos actos de oración y de entrega de sí mismos que sin embargo, valorados psicológicamente, parecen no ser nada especial"1 .

Una hermana de clausura, que vivió tan sólo 24 años, nueve de ellos fueron en medio del claustro, conocida únicamente por sus hermanas de congregación, familiares y amigos, ha desatado una repercusión poco creíble. Su vida transcurre cuando el siglo XIX muere, "Teresa era una pequeña hija de la burguesía francesa. Vivió una vida normal, en un período que por lo que se refiere a la historia de la Iglesia los expertos consideran mediocre, sin grandes novedades ni pasiones".
¿Por qué esta repercusión?. Comenta Jean Guitton, que en 1954 escribió un ensayo sobre el genio espiritual de la doctrina de Sta. Teresita; "porque Teresa expresa en un lenguaje sencillo, infantil, genial -es decir ingenuo- lo que dijo San Pablo, que la caridad difundida por el espíritu en los corazones de los fieles es todo, y que un único acto de esa caridad vale más que todas las prácticas ascéticas. Así Teresa testimonió, casi sin darse cuenta, el conocido pensamiento de Pascal :

"Todos los cuerpos, el firmamento, las estrellas, la tierra y sus reinos no valen lo que el más pequeño de los espíritus; porque éste conoce todo esto y se conoce a sí mismo; y los cuerpos nada. Todos los cuerpos juntos, y todos los espíritus juntos, y todas sus acciones, no valen la más pequeña acción de caridad. Este es un orden infinitamente más elevado. De todos los cuerpos juntos no se puede hacer surgir un pequeño pensamiento: es imposible, es de otro orden. De todos los cuerpos y de todos los espíritus no sería posible sacar ni siquiera una única ación de verdadera caridad: esto es imposible, es de otro orden, es sobrenatural."
1. Hans Urs von Balthasar,TD vol III, pag.5.

viernes, 18 de septiembre de 2015

SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA : HOMILÍA EN EL CONCILIO DE EFESO

 San Cirilo de Alejandría con motivo del final del Concilio de Éfeso –año 431-, en el que se proclamó la Maternidad divina de María, nos dejó el más célebre elogio mariano de la antigüedad…

Dios te salve, María, Madre de Dios, tesoro veneradísimo de todo el orbe, antorcha inextinguible, coronade virginidad, cetro de recta doctrina, templo indestructible,habitación de Aquél que es inabarcable, Virgen y Madre, por quien nos ha sido dado Aquél que es llamado bendito por excelencia, y que ha venido en nombre del Padre.
Salve a ti, que en tu santo y
virginal seno has 
encerrado
al Inmenso e Incomprehensible
.
Por quien la Santísima Trinidad es
adorada y glorificada,
y la preciosa Cruz se venera y
festeja en toda la tierra. 
Por quien exulta el Cielo, se alegran los ángeles y
arcángeles, huyen los demonios.
Por quien el tentador fue arrojado del Cielo y
la criatura caída es llevada al Paraíso.
Por quien todos los hombres, aprisionados por el engaño de los
ídolos, llegan al conocimiento de la verdad.
Por quien el santo Bautismo es regalado a los creyentes,
se obtiene el óleo de la alegría, es fundada la Iglesia en todo el mundo,
y las gentes son movidas a penitencia.
¿Y qué más puedo decir?
Por quien el Unigénito Hijo de Dios brilló como Luz
sobre los que yacían en las tinieblas y sombras de la muerte.
Por quien los Profetas preanunciaron las cosas futuras.
Por quien los Apóstoles predicaron la salvación a los gentiles.
Por quien los muertos resucitan y los reyes reinan, por la Santísima Trinidad.
¿Quién de entre los hombres será capaz de alabar como se merece a María, que es digna de toda alabanza? Es Virgen Madre, ¡oh cosa maravillosa! Este milagro me llena de estupor. ¿Quién ha oído decir que al constructor de un templo se le prohíba habitar en él? ¿Quién podrá ser tachado de ignominia or el hecho de que tome a su propia Esclava por Madre? Así, pues, todo el mundo se alegra (...);
También nosotros hemos de adorar y respetar la unión del Verbo con la carne,
temer y dar culto a la Santa Trinidad, celebrar con nuestros himnos a María, siempre Virgen, templo santo de Dios, y a su Hijo, el Esposo de la Iglesia, Jesucristo Nuestro Señor.
A Él sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.
(Homilía pronunciada en el Concilio de Efeso; A. Hamman, Oraciones de los Primeros Cristianos, Rialp 1956, pag. 300)

RP HORACIO BOJORGE: BATALLA ESPIRITUAL (13)

domingo, 13 de septiembre de 2015

JULIO ALONSO AMPUERO: LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

14 de septiembre. Exaltación de la Santa Cruz
La fuerza de la cruz
Nm 21,4-9; Fil 2,6-11; Jn 3,13-17
Fuente: Gratis Date



Para los cristianos la cruz es un símbolo frecuente. Más aún, es nuestro signo de identidad. Sin embargo, esto es algo paradójico, Para los romanos era instrumento de suplicio; más aún, de humillación, pues en ella morían los esclavos condenados. Y para los judíos era signo de maldición: «Maldito todo el que sea colgado en un madero» (Gal 3,13; Dt 21,23).

¿Qué ha ocurrido para que la maldición se trastoque en bendición? ¿A qué se debe que la humillación sea lugar de exaltación? El Hijo de Dios se ha dejado clavar en ella. En el patíbulo de la cruz se ha volcado tal torrente de amor («tanto amó Dios al mundo…») que ella será hasta el fin de los tiempos instrumento y causa de redención para todo hombre.

En la cruz Jesús está venciendo al maligno. En ella se destruye todo el pecado del mundo. Desde ella el Hijo de Dios atrae a todo hombre con la fuerza de su amor infinito. Por eso, lo que nos corresponde es mirar a Jesús crucificado y dejarnos mirar por El; creer en El para tener vida eterna; dejarnos amar por El para ser sanados; acoger el torrente de salvación brota de su cruz.

RP. HORACIO BOJORGE: BATALLA ESPIRITUAL

viernes, 11 de septiembre de 2015

F. NGUYEN VAN THUAN: JESÚS NO TIENE BUENA MEMORIA

En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del ladrón a su derecha: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino» (Lc 23, 42). Si hubiera sido yo, le habría contestado: «No te olvidaré, pero tus crímenes tienen que ser expiados, al menos, con 20 años de purgatorio». Sin embargo Jesús le responde: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23, 43). Él olvida todos los pecados de aquel hombre.


Algo análogo sucede con la pecadora que derramó perfume en sus pies: Jesús no le pregunta nada sobre su pasado escandaloso, sino que dice simplemente: «Quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor» (Lc 7, 47).


La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de vuelta a la casa paterna, prepara en su corazón lo que dirá: «Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros» (Lc 15, 1819). Pero cuando el padre lo ve llegar de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su encuentro, lo abraza, no le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a los siervos, que están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado» (Lc 15, 22-24).

Jesús no tiene una memoria como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos, sino que incluso olvida que ha perdonado.

SE PUEDE ANULAR EL MATRIMONIO?