jueves, 31 de enero de 2013

BENEDICTO XVI: DIOS ES PADRE (Catequesis sobre el Credo-2)


Queridos hermanos y hermanas:
En la catequesis del miércoles pasado nos centramos en las palabras iniciales del Credo: "Creo en Dios". Sin embargo, la profesión de fe especifica esta afirmación: Dios es el Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Quisiera reflexionar con ustedes esta vez sobre la primera y fundamental definición de Dios que el Credo nos presenta: Él es Padre.
No siempre es fácil hablar hoy en día de la paternidad. Especialmente en Occidente: las familias rotas, los compromisos de trabajo cada vez más absorbentes, las preocupaciones, y muchas veces el esfuerzo por equilibrar el presupuesto familiar o la invasión distractiva de los medios de comunicación en la vida diaria, son algunos de los muchos factores que pueden impedir una serena y constructiva relación entre padres e hijos.
La comunicación a veces se hace difícil, se pierde la confianza, y la relación con la figura del padre puede llegar a ser problemática; también es difícil imaginar a Dios como un padre, sin tener modelos adecuados de referencia. Para aquellos que han tenido la experiencia de un padre demasiado autoritario e inflexible, o indiferente y poco afectuoso, o peor aún ausente, no es fácil pensar con serenidad en Dios como Padre y entregarse a Él con confianza.
Pero la revelación bíblica ayuda a superar estas dificultades hablándonos de un Dios que nos muestra lo que verdaderamente significa ser "padre"; y es sobre todo el evangelio el que nos revela el rostro de Dios como Padre que ama hasta entregar a su propio Hijo para la salvación de la humanidad. La referencia a la figura paterna ayuda por lo tanto a comprender algo del amor de Dios, que sin embargo permanece aún infinitamente más grande, más fiel, más completo que el de cualquier hombre. "¿Quién de ustedes --dice Jesús para mostrar a los discípulos el rostro del Padre--, al hijo que le pide pan, le dará una piedra? ¿Y si le pide un pescado, le dará una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se lo pidan?" (Mt. 7,9-11;. cf. Lc. 11,11-13). Dios es nuestro Padre porque nos ha bendecido y escogido antes de la fundación del mundo (cf. Ef. 1,3-6), nos hizo realmente sus hijos en Jesús (cf. 1 Jn. 3,1). Y, como Padre, Dios acompaña con amor nuestra vida, dándonos su Palabra, sus enseñanzas, su gracia, su Espíritu.
Él --como lo revela Jesús--, es el Padre que alimenta a las aves del cielo sin que deban sembrar ni cosechar, y reviste de magníficos colores las flores del campo, con vestidos más bellos que los del rey Salomón (cf. Mt. 6, 26-32; Lc. 12, 24-28); y nosotros --añade Jesús--, ¡valemos más que las flores y las aves del cielo! Y si Él es lo suficientemente bueno para hacer "salir el sol sobre malos y buenos, y... llover sobre justos e injustos" (Mt. 5,45), podremos siempre, sin temor y con total confianza, confiarnos a su perdón de Padre cuando nos equivocamos de camino. Dios es un Padre bueno que acoge y abraza al hijo perdido y arrepentido (cf. Lc. 15,11 ss), se entrega gratuitamente a aquellos que se lo piden (cf. Mt. 18,19; Mc. 11,24, Jn. 16,23) y ofrece el pan del cielo y el agua viva que da vida para siempre (cf. Jn. 6,32.51.58).
Por lo tanto, el orante del salmo 27, rodeado de enemigos, asediado por malvados y calumniadores, mientras busca la ayuda del Señor y lo invoca, puede dar su testimonio lleno de fe, diciendo: "Mi padre y mi madre me han abandonado, pero el Señor me ha acogido" (v. 10). Dios es un Padre que nunca abandona a sus hijos, un Padre amoroso que apoya, ayuda, acoge, perdona y salva, con una fidelidad que supera inmensamente a la de los hombres, para abrirse a dimensiones de eternidad. "Porque su amor es para siempre", como sigue repitiendo como una letanía, en cada verso, el salmo 136 a través de la historia de la salvación. El amor de Dios nunca falla, no se cansa de nosotros; es el amor el que da hasta el extremo, hasta el sacrificio de su Hijo. La fe nos da una certeza, que se convierte en una roca para la construcción de nuestras vidas: podemos afrontar todos los momentos de dificultad y de peligro, la experiencia de lo oscuro de la crisis y del tiempo del dolor, apoyados por la fe de que Dios no nos deja solos y siempre está cerca, para salvarnos y llevarnos a la vida eterna.
Es en el Señor Jesús, donde se muestra plenamente el rostro benevolente del Padre que está en los cielos. Y es conociéndolo a Él que podemos conocer al Padre (cf. Jn. 8,19; 14,7); y viéndolo a Él podemos ver al Padre, porque Él está en el Padre y el Padre está en Él (cf. Jn. 14, 9.11). Él es la "imagen del Dios invisible", como lo define el himno de la Carta a los Colosenses, "primogénito de toda la creación... el primogénito de los que resucitan de entre los muertos", "por quien hemos recibido la redención, el perdón de los pecados" y la reconciliación de todas las cosas, "habiendo pacificado con la sangre de su cruz, tanto las cosas que están en la tierra, como las que están en los cielos" (cf. Col. 1,13-20).
La fe en Dios Padre nos pide creer en el Hijo, bajo la acción del Espíritu, reconociendo en la Cruz que salva, la revelación definitiva del amor divino. Dios es nuestro Padre al darnos a su Hijo; Dios es Padre perdonando nuestros pecados y llevándonos a la alegría de la vida que resucita; Dios es el Padre que nos da el Espíritu que nos hace hijos y nos permite llamarlo, en verdad, "Abbà, ¡Padre!" (cf. Rom. 8,15). Por lo tanto Jesús, al enseñarnos a orar, nos invita a decir "Padre Nuestro" (Mt. 6,9-13; cf. Lc. 11,2-4).
La paternidad de Dios es, pues, infinito amor, ternura que se inclina sobre nosotros, hijos débiles, necesitados de todo. El salmo 103, el gran himno de la misericordia divina, proclama: "Como un padre es tierno con sus hijos, así el Señor es tierno para con los que le temen, porque sabe bien cómo están formados, se acuerda de que somos polvo" (vv. 13-14). Es nuestra pequeñez, nuestra débil naturaleza humana, nuestra fragilidad que se convierte en un llamado a la misericordia del Señor, para que se manifieste la grandeza y ternura de un Padre que nos ayuda, nos perdona y nos salva.
Y Dios responde a nuestro llamado, enviando a su Hijo, que murió y resucitó por nosotros; entra en nuestra fragilidad y hace lo que el hombre solo nunca podría haber hecho: él toma sobre sí el pecado del mundo, como cordero inocente y abre el camino a la comunión con Dios, nos hace verdaderos hijos de Dios. Está allí, en el Misterio pascual, que revela en todo su esplendor, el rostro definitivo del Padre. Y está allí, en la Cruz gloriosa, que viene a ser la plena manifestación de la grandeza de Dios como "Padre Todopoderoso".
Pero podemos preguntarnos: ¿cómo es posible imaginar a un Dios todopoderoso, al mirar la cruz de Cristo? ¿En este poder del mal, que llega a matar al Hijo de Dios? Sin duda que quisiéramos una omnipotencia divina según nuestros esquemas mentales y nuestros deseos: un Dios "todopoderoso" que resuelva los problemas, que intervenga para evitarnos los problemas, que le gane al adversario, y que cambie el curso de los acontecimientos y anule el dolor. Por lo tanto, hoy en día muchos teólogos dicen que Dios no puede ser omnipotente, de lo contrario no podría haber tanto sufrimiento, tanta maldad en el mundo. De hecho, ante el mal y el sufrimiento, para muchos, para nosotros, es problemático, es difícil creer en Dios Padre y creer que es todopoderoso; algunos buscan refugio en los ídolos, cediendo a la tentación de encontrar una respuesta en una supuesta omnipotencia "mágica" y en sus promesas ilusorias.
Sin embargo la fe en Dios Todopoderoso nos lleva por caminos muy diferentes: tales como aprender a conocer que el pensamiento de Dios es diferente al nuestro, que los caminos de Dios son diferentes de los nuestros (cf. Is. 55,8), e incluso su omnipotencia es diferente: no se expresa como una fuerza automática o arbitraria, sino que se caracteriza por una libertad amorosa y paternal. En realidad, Dios, al crear criaturas libres, dándoles libertad, renunció a una parte de su poder, dejando el poder en nuestra libertad. Así, Él ama y respeta la respuesta libre de amor a su llamado. Como Padre, Dios quiere que seamos sus hijos y que vivamos como tales en su Hijo, en comunión, en plena intimidad con Él. Su omnipotencia no se expresa en la violencia, no se expresa en la destrucción de todo poder adverso como quisiéramos, sino que se expresa en el amor, en la misericordia, en el perdón, en la aceptación de nuestra libertad y en la incansable llamada a la conversión del corazón; en una actitud aparentemente débil --Dios parece débil si pensamos en Jesucristo orando, que se deja matar. ¡Una actitud aparentemente débil, hecha de paciencia, de mansedumbre y de amor, muestra que este es el camino correcto para ser poderoso! ¡Esta es la potencia de Dios! ¡Y este poder vencerá! El sabio del libro de la Sabiduría se dirige así a Dios: "Tú eres misericordioso con todos, porque todo lo puedes; cierras los ojos ante los pecados de los hombres, esperando su arrepentimiento. Amas a todos los seres que existen... ¡Eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amante de la vida!" (11,23-24a.26).
Solo quien es realmente poderoso puede soportar el mal y mostrarse compasivo; solo quien es verdaderamente poderoso puede ejercer plenamente el poder del amor. Y Dios, a quien pertenecen todas las cosas, porque todas las cosas fueron hechas por Él, revela su fuerza amando todo y a todos, en una paciente espera de la conversión de nosotros los hombres, que quiere tener como hijos. Dios espera nuestra conversión. El amor todopoderoso de Dios no tiene límites, hasta el punto de que "no retuvo a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros" (Rm. 8,32). La omnipotencia del amor no es la del poder del mundo, sino es aquella del don total, y Jesús, el Hijo de Dios, revela al mundo la verdadera omnipotencia del Padre dando su vida por nosotros pecadores. Este es el verdadero, auténtico y perfecto poder divino: Entonces el mal es en verdad vencido porque es lavado por el amor de Dios; entonces la muerte es definitivamente derrotada porque es transformada en don de la vida. Dios Padre resucita al Hijo: la muerte, el gran enemigo (cf. 1 Cor. 15,26), es engullida y privada de su veneno (cf. 1 Cor. 15, 54-55), y nosotros, liberados del pecado, podemos acceder a nuestra realidad de hijos de Dios.
Es así que cuando decimos "Creo en Dios Padre Todopoderoso," expresamos nuestra fe en el poder del amor de Dios, que en su Hijo muerto y resucitado vence el odio, la maldad, el pecado y nos da vida eterna: aquella de los hijos que quieren estar siempre en la "Casa del Padre". Decir "Creo en Dios Padre Todopoderoso", en su poder, en su modo de ser Padre, es siempre un acto de fe, de conversión, de transformación de nuestros pensamientos, de todo nuestro amor, de todo nuestro modo de vida.
Queridos hermanos y hermanas, pidamos al Señor que sostenga nuestra fe, que nos ayude a encontrar verdaderamente la fe y que nos de la fuerza para anunciar a Cristo crucificado y resucitado y de testimoniarlo en el amor a Dios y al prójimo. Y que Dios nos conceda acoger el don de nuestra filiación, para vivir plenamente la realidad del Credo, en el abandono confiado al amor del Padre y a su omnipotencia misericordiosa, que es la verdadera omnipotencia y que salva.
Traducido del original italiano por José Antonio Varela V.

miércoles, 30 de enero de 2013

DIÁCONO JORGE NOVOA: SATANÁS, LA INCONSTANCIA, LAS PREOCUPACIONES DE LA VIDA Y LA SEDUCCIÓN DE LAS RIQUEZAS

La parábola del sembrador describe maravillosamente la acción de la Palabra de Dios,que busca fecundar el corazón humano. Ella recorre caminos intrincados para alcanzarlo, con misteriosos peligros que asechan su fecundidad; pájaros, terrenos pedregosos y zarzas. La tierra no acoge la buena semilla que viene a fecundarla.

El Señor ha explicado la parábola del sembrador, y ello permite reconocer a  los agentes que actúan en favor de la infecundidad de la semilla. Quienes son los pájaros, el terreno pedregoso y las zarzas? El Señor revela a los suyos, que  estas imágenes refieren a tres modos de actuar sobre el corazón humano; Satanás, la inconstancia, los afanes de la vida y la seducción de las riquezas.

No debemos olvidar,que estas acciones, presentadas de modo independiente, en muchas ocasiones se dan intrincadamente unidas. La acción del mal Espíritu muchas veces está presente en la inconstancia o en los afanes de la vida y la seducción de las riquezas.La presentación según nuestro parecer, tiene un crecimiento en intensidad, el primero resalta por su prontitud. La semilla al quedar esparcida  al borde del camino, vino inmediatamente el Enemigo para arrebatarla. Y el texto, manifiesta la eficacia de esta acción, la semilla esparcida fue "robada". En la inconstancia, se nota que hay frutos saludable de la presencia y acogida de la Palabra, la recibe con " alegría", pero las adversidades,que aparecen bajo la expresión "dificultades o persecuciones", lo vencen inhibiendo la vida de Dios que está germinando en su corazón. En el último caso, la reciben y escuchan, pero han crecido en sus corazones "zarzas" que luchan por impedir que la semilla se desarrolle.

Satanás en las Sagradas Escrituras es presentado como padre de la mentira, homicida desde el principio, en el libro del Apocalipsis es un Dragón que asecha la Vida que Dios engendra en el mundo, esa que está en los hijos de la Mujer. En los creyentes, que mantienen el testimonio de Jesús y guardan los mandamientos. Aquí tenemos dos signos de vida, que permiten reconocer la presencia y desarrollo de la semilla sembrada, que odia Satanás y quiere erradicar de la tierra. Todo aquel que de testimonio de Jesús, y guarde sus mandamientos será combatido por el Enemigo. Cambia las estrategias, con el único objeto de volver infecunda la vida que Dios engendra en el mundo.

No debemos temer al Diablo. Debemos vivir de cara al Padre celestial que no abandona a sus Hijos, y en obediencia al Hijo y su Buena Noticia, fecundada en nosotros por la acción del Espíritu Santo. Ya San Pablo, se preguntaba por  el "temor"; a qué debemos temer?, y concluía respondiendo que Cristo nos ha liberado de todos los temores, y san Juan nos enseña que el amor expulsa el temor. Cuanto más unidos a Cristo estamos,  más nos alejamos del temor y nos acercamos al Amor.

El vicio de la inconstancia , según Santo Tomás, está vinculado a la imprudencia, es por lo tanto un pecado contra la prudencia. A la prudencia corresponde preferir el bien mayor al menor, desistir de lo mayor es imprudencia. De allí, que no persistir en alcanzar el bien mayor, es decir ser inconstantes, es un pecado contra la prudencia. Si retrocedemos del buen propósito realizado,  y no perseveramos en la práctica del bien, apartándonos de su camino, por la elección de un desorden o por no enfrentar lo arduo de sus exigencias,  hemos incurrido en el vicio de la inconstancia.  El santo utiliza en latín, la palabra molitie, para designar la inconstancia, ella se traduce por blandura. Somos blandos en enfrentar las adversidades para perseverar en el bien, con esto queda  claramente  expresado lo que el Señor nos quiere enseñar. Si ejercitamos la prudencia estaremos fortaleciéndonos  contra la inconstancia.

La vida está llena de incertidumbres e interrogantes,  a las que la fe permite enfrentar y resolver, para muchos estas situaciones se tornan sofocantes como las "zarzas ".La fe no te libra de las dificultades , te enseña a vivirlas según la voluntad de Dios. Te fortalece, por la acción de la gracia, para enfrentarlas, y te libera de "morir" sofocado por su acción. No se trata de proponer una alienación, sino un camino de santificación, el que creó todas las cosas, conoce mejor que nadie tu corazón y en Jesucristo nos ha enseñado el camino para "vivirlas". El dinero no es malo, pero, para muchos es el Dios que puede liberarte de todos estos problemas, y su seducción se torna poderosa para el corazón humano.  También se muestra impotente ante el sufrimiento, el fracaso y la enfermedad. Jesús nos advierte para que no dejemos crecer en nosotros estos "yuyos" peligrosos, que luego de apoderarse de nuestro corazón intentarán inhibir lo sembrado por Dios.

martes, 29 de enero de 2013

DIÁCONO JORGE NOVOA: ¿QUIÉN ES MI MADRE Y MIS HERMANOS?

31 Llegan su madre y sus hermanos, y quedándose fuera, le envían a llamar.
32 Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan.»
33 El les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?»
34 Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos.
35 Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»


El texto de hoy, parece relativizar la importante relación que el Señor tiene con su Madre, María. Esta percepción es inadecuada y contradice la enseñanza de la tradición de la Iglesia, así como la imagen que se irradia desde la Sagrada Escritura.

San Juan Crisóstomo comenta el texto diciendo: "Pero no habla así como si renegara de su Madre y de sus hermanos, sino como el que enseña que es preciso valorar la propia salvación por sobre todo parentesco temporal: enseñanza que convenía mucho a aquéllos que se entretenían en conversación con sus parientes, como si esto les importara más que su salvación". Y  establece una distinción entre el vínculo que viene por la sangre de aquel que nos trae la fe."En lo cual manifiesta el Señor que conviene honrar más a los que son parientes por la fe, que a los que lo son por la sangre".


Esto trae como consecuencia, la negación de los vínculos de sangre?La fe ilumina y purifica la comprensión y vivencia de nuestras relaciones familiares, subordinándolo todo a la salvación que Dios nos ofrece en Jesucristo. 

El padre Bojorge considera que el comentario, intenta desprestigiar su imagen de profeta. "Es a Jesús a quien lo dice, pero indirectamente a su auditorio: "Ved de qué familia viene vuestro doctor". Marcos registra más adelante, en el capítulo sexto que esta malévola cizaña ha prendido: "¿No es éste el carpintero, el hijo de María, y no conocemos a toda su parentela?". Y se escandalizaban de él.

La humildad de María y de los parientes de Jesús es esgrimida para humillarlo, para empequeñecerlo delante de su auditorio: ¡Qué candidato a Rey Mesías! ¡Qué candidato a doctor y salvador! He aquí la parentela del profeta".

Recordemos en este texto, que los que lo buscan son sus parientes, la expresión "hermanos" debe ser considerada en esta dirección. San Beda(siglo VII) remite a una tradición anterior que tiene su origen en Helvidio ( siglo IV): "Por hermanos del Señor no se ha de entender hijos de María siempre Virgen, según Helvidio, ni tampoco hijos que tuviera San José de otra mujer, como suponen algunos, sino parientes del Señor".

Jesús enseña la primacía del vínculo de la fe, que nos viene del Padre común, y que ubica en una posición de privilegio a su Madre, saludada por Isabel, llena del Espíritu Santo, como bendita por haber creído .María no queda fuera, ni es despreciada por su Hijo, sino alabada por haber creído. Finalmente recibirá a Juan, imagen de los creyentes, para ejercer el misterio de la maternidad espiritual.

Juan Pablo II nos enseña la importancia de la fe en la vida de María. "Con razón, pues, en la expresión « feliz la que ha creído » podemos encontrar como una clave que nos abre a la realidad íntima de María, a la que el ángel ha saludado como « llena de gracia ». Si como a llena de gracia » ha estado presente eternamente en el misterio de Cristo, por la fe se convertía en partícipe en toda la extensión de su itinerario terreno: « avanzó en la peregrinación de la fe » y al mismo tiempo, de modo discreto pero directo y eficaz, hacía presente a los hombres el misterio de Cristo. Y sigue haciéndolo todavía. Y por el misterio de Cristo está presente entre los hombres. Así, mediante el misterio del Hijo, se aclara también el misterio de la Madre".

DIÁCONO JORGE NOVOA: EL SEMBRADOR SALIÓ A SEMBRAR

Jesús explica la parábola del sembrador. Los destinatarios son sus discípulos, a ellos el Señor les da a conocer el significado de sus parábolas, más tarde dirá, que les ha dado a conocer todo lo que el Padre le reveló. Él es el interprete de la revelación, porque ella remite a  Él, y por ello ante su ausencia visible, el Espíritu Santo será donado , entre otras cosas, para conducir a la Verdad completa.

La revelación de Dios se encuentra visiblemente ante ellos, en la persona de Jesús de Nazaret. Si se desecha su interpretación, se prescinde de la piedra angular, la que no deben rechazar los constructores, pues de hacerlo, todo permanece difuso, dirá san Pablo a los Corintios , que velo de incomprensión de la Antigua Alianza solamente lo levanta Cristo (2 Cor 3,14-15).

Las parábolas son enigmas. Intentan  suscitar preguntas, quién es el sembrador? Y los pájaros?Cómo debo entender el terreno pedregoso? Jesús pretende sacudir a su auditorio con estas historias en movimiento, tomadas de la vida cotidiana. Estas historias relacionan realidades temporales con eternas, materiales con espirituales, su comparación es posible, porque el que las utiliza, conoce lo eterno y lo temporal, lo material y lo espiritual, y las utiliza porque reconoce su posibilidad real de relación. Ahora Él,los introduce en la Verdad que ellas contienen, esta misión la realizará el Espíritu Santo en la Iglesia, por su acción, Él nos explicará las Escrituras y partirá para nosotros el pan. 

 La palabra es sembrada por el Señor de diversa manera, hay una serie de enemigos, que impedirán  que ella germine, que sea aquello que está destinado a ser. Veamos los tres enemigos que se nos presentan y sus efectos en nosotros: se habla de Diablo que " roba", del terreno pedregoso que es inconsistente, superficial y las zarzas que sofocan, ahogan. La tierra esta dispuesta de diversa manera para recibir la palabra del Señor, por ello muchas veces ,ella no alcanza a fecundar los corazones de los oyentes. También el Señor revela que mucha cae en tierra buena, apta para que pueda fecundar, y de hecho así lo hace dando frutos. 

El sembrador debe salir a sembrar la semilla buena de la Palabra de Dios, esa es su tarea, no debe desanimarse ni volverse perezoso por los resultados, la tarea de la siembra de Dios no se mide por resultados estadísticos, poco importa el marketing , reveló el Señor a San Jerónimo que por la salvación de uno volvería nuevamente a vivir su pasión.Hay que sembrar siempre, a tiempo y a destiempo. Todos hemos sido alcanzados por el sembrador, que ha realizado su obra en nosotros, que Él lleve en nosotros su obra hasta el fin. 

Encomendémonos a la Madre del sembrador que vela celosamente la semilla que está germinando, e intercede por aquellos que sufren los embates del Enemigo.

viernes, 25 de enero de 2013

MEDJUGORJE 25 DE ENERO 2013

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra oración se haga tan fuerte como piedra viva, hasta que con sus vidas se conviertan en testigos. Testimonien la belleza de su fe. Yo estoy con ustedes e intercedo ante mi Hijo por cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

PRÓLOGO DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS


El prólogo al Evangelio de Lucas (Lc 1,1-4) es un elegante parágrafo con el que Lucas introduce y presenta su obra, escrito al estilo de los grandes historiadores greco-romanos y en el que expone su método y su objetivo al escribir el libro. Él es el único de los cuatro evangelistas que comienza el libro con un prólogo en el que explica sus pretensiones y el modo de realizarlas. El Ev. según San Mc, comienza en realidad en plena acción; la introducción propiamente dicha no ocupa ni una línea. Mt da inicio a su narración, con una genealogía, según modelos veterotestamentarios; ya esta mera forma sitúa al Ev. según Mt en relación con la literatura palestinense. El Ev. según San Jn abre con una composición de estilo hímnico. Al principio del libro de los Hechos de los Apóstoles, la segunda parte de la obra de Lucas, otro prólogo, más breve, nos remite al primero (Hch 1,1-2).

El prólogo desde el punto de vista gramatical y literario consta de un solo período, algunas traducciones modernas rompen la longitud del párrafo, para facilitare su lectura; pero esto desvirtúa el carácter literario de la composición. Aunque presenta elementos parecidos, en Lc 3,1-2 y en Hch 1,1-2, aunque con una calidad literaria inferior, es evidente que la impronta lucana, despliega en ellos su propia capacidad literaria dentro de los moldes de la época.

Esta comparación con un escrito  de Flavio Josefo, historiador de la época, iluminará el entorno cultural. Al estudiar el prólogo de Lc no se debe pasar por alto su equilibrada composición, tanto en la prótasis (vv.1-2) como en la apódosis (vv 3,4) (apódosis= retribución; es la proposición en que se completa el sentido de otra proposición condicional llamada prótasis). Este paralelismo aparece mejor en el texto griego, las traducciones no logran siempre plasmar el equilibrio. También aparecen una serie de contrastes de tipo formal entre "muchos" y "yo", entre "componer un relato ordenado" y "escribírtelo por su orden"

Ante todo Lucas anuncia que va a hablar de “los acontecimientos que han tenido lugar entre nosotros” (v. 1). Con estas palabras alude fundamentalmente a los hechos de la vida de Jesús, aunque también se incluyen obviamente los acontecimientos de la historia de la Iglesia, tal como son narrados en los Hechos de los Apóstoles. No es Lucas el primero que se ocupa en narrar estos sucesos (v. 3a). Existen otros que lo han hecho antes que él (es lógico pensar en el evangelio de Marcos). Lucas, un cristiano de la tercera generación, ha elaborado “lo que transmitieron quienes desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra” (v. 2); es decir, ha recogido en parte las tradiciones presentes en los evangelios de Marcos y Mateo, reflexionando sobre lo que se decía de Jesús y de su obra en la antigua comunidad cristiana. Sobre esta base de historia (“los acontecimientos que han tenido lugar entre nosotros”) y de tradición (“lo que transmitieron quienes desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra”) Lucas ha compuesto su evangelio en una forma original y cuidadosa, con un fondo religioso innegable y una expresión literaria de gran belleza. 

A continuación define su método: se ha informado “con todo cuidado” y ha pretendido escribir “con orden”. El no es testigo ocular de lo que narra, pero se ha informado cuidadosamente para contarlo todo con exactitud. La lectura de su obra nos hará comprender que se trata más bien de un orden didáctico que cronológico, de la exposición pensada y reflexionada de los acontecimientos y de la enseñanza de Jesús. Lucas dedica su libro a Teófilo (cf. Hch 1,2), según la costumbre de los escritos helenísticos. Naturalmente que Lucas tiene en mente un público más amplio y lo que pretende es confirmar las enseñanzas que han recibido sus destinatarios, representados en Teófilo (v. 4).

Lc escribe como miembro de la tercera generación, de ahí que subraya cuidadosamente la distancia con respecto a "los acontecimientos" y "los testigos oculares y servidores de la Palabra". Lc enuncia claramente su propia contribución, ha realizado su trabajo a base de una investigación personal sobre la actividad de Jesús y su continuación. Lc reivindica  tres cualidades para su investigación : integridad ("todo"), exactitud ("cuidadosamente") y exhaustividad (" desde los orígenes").

Cuando dice “me pareció” no excluye la acción de Dios; porque Dios es quien prepara la voluntad de los hombres. No es una imitación servil, está en relación con los moldes estilísticos de la época, pero su lenguaje tiene una serie de matices peculiares, que no se pueden entender sino en términos de un relato del acontecimiento Cristo. No se limita exclusivamente a contar los hechos, como si fuera un historiador profano, ni a dar una interpretación  de los acontecimientos desde una neutralidad distante. Los hechos que narra, son los de la historia de la salvación, tienen un pasado que cae de lleno dentro de las promesas anunciadas por Dios en la AA. Su propósito es escribir, no repetir, un relato  de la actividad de Jesús y de su continuación.

En el prólogo encontramos, por tanto, los diversos elementos que componen el evangelio de Lucas y que tienen que ser tenidos en cuenta al momento de leerlo e interpretarlo. Como punto de partida están los hechos de la historia de Jesús, a través de los cuales Dios nos ha ofrecido su rostro y su palabra. Como interpretación de estos hechos aceptamos la experiencia de la iglesia primitiva que los ha reflexionado y los ha trasmitido. El punto final es el trabajo literario de Lucas que ha dado orden a todo el relato. La Dei Verbum en el n. 19 menciona estos tres momentos en la historia de la formación de los evangelios: (1) hechos y dichos de Jesús, (2) nueva inteligencia de la iglesia apostólica que medita, celebra y anuncia el misterio de Cristo y (3) la obra de síntesis, selección y redacción de los evangelistas al momento de escribir.

v.1. Puesto que (epeideper)
La primera palabra es una conjunción causal, expresa el motivo de un hecho o una situación ya conocida. Esta es la única vez que sale en toda la Biblia de los LXX.

 Muchos (polloi)
No es fácil determinar con precisión quienes y cuántos son esos muchos a los que se refiere Lucas. Al mencionar a sus predecesores, Lc admite su dependencia y el intento de realizarlo, evidentemente, que esto  le viene por el don del Espíritu Santo, de ser uno de los evangelistas ¿Sería posible identificar a algunos de los precursores de Lucas?.
      
Han emprendido la tarea (epicheirein)
Se puede traducir también: "han intentado", "se propusieron", epicherein= poner manos a la obra. En general es utilizado para describir los esfuerzos que exige.
     
Componer un relato ordenado
Anatassesthai, significa poner en orden, poner en formación, recopilar y, sobre todo, componer. Este sentido es el que mejor cuadra, Lucas tiene la intención de emprender esa tarea. Etimológicamente "diegesis"(relato) tiene el sentido de una composición que se desarrolla progresivamente hasta su desenlace.
  
  Acontecimientos(Pragmata)
Son los hechos, los sucesos, que constituyen el centro de interés primario de todo historiador, pero, esos acontecimientos no tienen el sentido trivial de puros hechos fácticos, se trata de acontecimientos de la historia de la salvación.

     Que se han cumplido
La expresión griega, según el significado del perfecto griego, designa los hechos ocurridos en el pasado que siguen actuando en el presente por medio de sus efectos. Los acontecimientos tienen una dimensión actual en la vida de la comunidad cristiana. El verbo pleroporein significa, "colmar la medida" "llevar a su plenitud"

      Entre nosotros
Este plural es todo el pueblo de la nueva historia de la salvación. El nosotros del v.1 incluye no sólo  a los muchos predecesores de Lc y a los que "desde el principio, fueron testigos oculares y servidores de la Palabra" sino incluso al propio Lc y a los demás cristianos de la tercera generación.

v.2   Como nos
Con este plural Lc  se refiere a sus propia generación, distinguiéndola de "los testigos oculares....
       han trasmitido
El aoristo paredosan, que Lc emplea precisamente aquí, y que aparece en ningún otro texto del NT, es la forma literaria clásica del verbo paradidonai, este verbo es una palabra técnica que se utiliza en el NT para describir el proceso de transmisión en la comunidad primitiva, parece que se refiere a la tradición oral, por contraste con los relatos de los predecesores que acaba de indicar.
      Los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra
Describe al grupo de los discípulos de Cristo, recordemos los requisitos para pertenecer al grupo de los doce.

v3.Yo también...he decidido
La traducción literal sería "a mi también me ha parecido".
     Después de investigarlo todo cuidadosamente
¿En qué sentido se emplea aquí, concretamente parekolouthekoti?
Se entiende que la expresión designa el "seguir el desarrollo de los acontecimientos, o  investigarlos ", evidentemente, significa "seguir de cerca" o estar "íntimamente vinculado" a los sucesos.
    Todo cuidadosamente
La expresión incluye todos los acontecimientos y los relatos de los muchos predecesores de Lc. En este todo toma cuerpo la primera de las tres características que Lc reclama para su obra, es decir, la integridad. Su investigación ha sido completa.
Con akribos, a cuenta de la segunda característica de su investigación: la exactitud.
    Desde el principio
Tercera característica lucana, la exhaustividad. El verbo anothen literalmente, significa desde arriba; usado en sentido temporal, puede ser equivalente de ap'arches (Lc 1,2). El comienzo al que se hace alusión aquí parece ser a la tradición apostólica.
    Excelentísimo Teófilo
A partir del siglo III a.C, el nombre de Teófilo es relativamente frecuente en la onomástica de papiros encontrados en Egipto y Grecia, no era exclusivamente un nombre pagano, había judíos que también lo levaban. El personaje del prólogo, vuelve a aparecer en Hch, luego desaparece totalmente. No hay razón para poner en duda la existencia histórica de ese  personaje, tampoco hay razones convincentes para atribuir una interpretación simbólica del nombre. Dado el calificativo que utiliza Lc, kratistos, se puede decir que Teófilo pertenecía probablemente a una clase acomodada. Según la Tradición  probablemente Teófilo, fuera un catecúmeno.

v.4 Para que comprendas
Significa, "reconocer", "caer en la cuenta" de un hecho, o también "averiguar" "comprobar", como verbo compuesto que lleva la preposición "epi", tiene un matiz intensivo : "conocer profundamente".

sábado, 19 de enero de 2013

SANTO DOMINGO SAVIO SE APARECE , DESPUÉS DE MUERTO , A SAN JUAN BOSCO



 Domingo Savio , nació el 2 de abril de 1842 , de padres muy pobres , en un pueblecito de Italia , (no muy lejos de Roma) se encontró con San Juan Bosco en uno de los paseos que el santo hacía con sus alumnos por los campos y pueblos de Italia , presentando funciones de canto y música , piezas de teatro , solemnizando misas y fiestas religiosas , y dando buenísimos ejemplos de alegría y buen comportamiento . Estos paseos , al tiempo que servían como vacaciones de los alumnos internos , eran una gran propaganda para la Obra de Don Bosco y muchos jóvenes de provincia quedaban tan encantados del sistema tan alegre y simpático del santo para educar , que ya nunca se separaban de él . Uno de esos que apenas lo conoció , fue su amigo hasta la muerte , fue Domingo Savio .



Como era muy pobre , Don Bosco le concedió una beca en su Oratorio de Turín , y allí desde 1854 hasta 1857 Domingo hizo sus tres primeros años de bachillerato .
En los tres años ganó por votación unánime de 800 alumnos el premio de compañerismo cada año , y su santidad y simpatía fueron tan grandes que por muchos años su recuerdo estuvo vivo y vibrante entre todos sus compañeros .

Pero en 1857 , mientras hacía tercero de bachillerato , Domingo Savio se enfermó gravemente y los médicos dijeron que debía ir a su pueblo a descansar . Se despidió de Don Bosco y de sus compañeros con inmensa nostalgia pues estaba seguro de que ya no los volvería a ver en esta tierra y al llegar a su hogar se agravó , y el 9 de marzo de 1857 , después de haber recibido los santos sacramentos , murió plácidamente exclamando :
“Qué cosas tan hermosas veo” (Estaba para cumplir 15 años) .

Pocos días después se apareció en sueños a su padre para avisarle que se había salvado , y ya muy pronto empezó a obrar milagros a favor de los que se encomendaban a él . Fueron tantos y tan grandes los milagros que hizo que el papa Pío XII lo declaró Santo en el año de 1954 , y lo nombró Patrono de los jóvenes del mundo entero .

El 6 de diciembre de 1876 DOMINGO SAVIO SE APARECIÓ A DON BOSCO EN EL SUEÑO FAMOSO , que vamos a narrar enseguida :

Dice Don Bosco :
“En un jardín de una belleza indescriptible , ví aparecer a Domingo Savio acompañado de un gran número de jóvenes , muchos de los cuales yo conocía porque habían sido mis alumnos , pero muchísimos más que nunca había visto . Todos venían alegres a mi encuentro .

Los acompañaban muchos , muchísimos sacerdotes , unos conocidos míos , ya muertos , y otros totalmente desconocidos para mí .
Cada sacerdote guiaba un grupo de jóvenes .

Domingo Savio venía rodeado de músicas y resplandores . Inmensamente bello y brillante . Vestía una túnica blanquísima y estaba ceñido con una franja roja . De su cuello pendía una cadena de flores tan bellas cual yo nunca había visto semejantes . En la cabeza llevaba una corona de rosas . Su cabellera ondulante descendía hasta sus espaldas … parecía un ángel .

Yo pregunté a Domingo : estamos en el paraíso ? .

- No - me respondió . - Esto que ves y oyes son sólo bellezas naturales muy perfeccionadas por el poder de Dios . Lo que es del cielo no lo puede ver ni oir nadie con ojos u oídos humanos , porque se moriría de gozo .

- Y qué gozáis vosotros en el Paraíso ? .

- Es imposible tratar de decirlo porque la mente humana no es capaz de comprender lo que se goza en el cielo . Pero baste decir que gozamos de Dios . Amamos a Dios . Vemos a Dios . Somos amados por Él …

- Y por qué tienes ese vestido tan blanco ? .

Domingo calló pero un coro de voces respondió , cantando , las palabras de la Santa Biblia : “Estos son los que se mantuvieron sin pecado y purificaron sus almas con la Sangre del Cordero . Los que tienen el corazón puro , los que no cometieron pecados de impureza , seguirán al Cordero donde quiera que Él vaya” . (Apocalipsis) .

Luego se me explicó que aquella franja roja significaba los sacrificios hechos , el martirio sufrido para conservar la pureza .
Los jóvenes que venían con Domingo Savio vestían también la túnica blanca y la franja roja ; mientras yo los observaba , oí que unas bellas voces cantaban aquellas palabras del Evangelio : “Serán como ángeles de Dios en el cielo” .

Entonces entablamos con Domingo el siguiente diálogo :
- Vengo a traerte un mensaje del cielo .

¿Ves cuántos son los que me acompañan ? .

Son muchos , muchos . Pero serían muchísimos más si hubieras tenido más fe . - dijo .


Suspiré con dolor y formulé este propósito :
“Procuraré tener más fe en lo por venir” .

Savio me mostró las preciosas flores que lo adornaban y me dijo :
- Dile a tus alumnos que estos son los adornos que deben conseguirse para ir a la eternidad : las rosas significan la caridad : amar mucho a Dios y al prójimo . La azucena : la bella virtud de la pureza (que obtiene que se cumpla en quienes la practican lo que dijo Jesús : “Serán como ángeles de Dios en el cielo”) .
El girasol significa la obediencia . Las espigas : la comunión frecuente ; la genciana : la mortificación , los sacrificios ; y la siempreviva significa que estas virtudes hay que practicarlas siempre , cada día , sin cansarse , ni desanimarse .


¿Y dime , Domingo Savio , qué fue lo que más te consoló a la hora de la muerte ? .



- LO QUE MÁS ME CONSOLÓ A LA HORA DE LA MUERTE FUE LA ASISITENCIA DE LA PODEROSA MADRE DE DIOS . Dile a tus discípulos que no dejen de invocarla mucho durante toda su vida .


¿Y para el porvenir qué me anuncias ? .



- El año entrante morirán seis más dos de tus colaboradores . Será para ti una gran pena , pero el Señor te enviará muchos colaboradores mas .

¿Y para mi Congregación ? . – El año entrante habrá en ella una nueva estrella .
- A la Congregación le esperan grandes triunfos , pero con tal de que sus sacerdotes la guíen por el sendero justo y se hagan dignos de su alta misión . HAY UNAS CONDICIONES PARA QUE TU CONGREGACIÓN TENGA ÉXITO : que tus discípulos sean muy devotos de la Santísima Virgen , y que conserven la virtud de la castidad , que tanto agrada a la Virgen .

¿Y mis jóvenes están todos en camino de salvación ? .

- Tus discípulos se dividen en tres clases .
Ves estas tres listas ? . Y me entregó una .

Tenía un título : “los que no han caído” .
Eran muchos . Viajaban hacia la eternidad con el alma hermosa , sin heridas ni manchas .
Muchos de ellos eran conocidos por mí .

Luego me entregó una segunda lista : tenía por título : “Los que cayeron pero se han levantado” . Son los que han pecado pero se han arrepentido y se han confesado y están corrigiéndose . Muchos más que los de la primera lista .

Enseguida me entregó la tercera lista que tenía por título : “Los que caminan por la vía de la perdición “ . Domingo me dijo : estos son los que viven tranquilamente en pecado mortal . Al abrir la lista tendré que retirarme porque son almas tan antipáticas por su amor al pecado que su presencia no la podemos soportar y su olor es insufrible .
- Me voy , recuérdales a todos la lista de flores que deben conseguir .
Domingo y sus compañeros se retiraron bastante cuando yo empecé a abrir la lista de los que están y viven en pecado mortal .
Apenas abrí el papel ví aparecer delante de mí una gran cantidad de jóvenes y con inmensa amargura me dí cuenta de que bastantes de ellos estudiaban con nosotros . Ví a muchos que parecían buenos y hasta óptimos en lo exterior y en cambio su vida estaba llena de pecados mortales consentidos .
Parecen buenos y no lo son en realidad .
Mas en el momento de abrir la lista se esparció un olor tan insoportable que creí morir . La hermosa visión de Domingo Savio y sus amigos , desapareció . La atmósfera se oscureció , y al mismo tiempo hendió los aires un relámpago , y un formidable trueno se dejó oír , de tal manera que me desperté asustadísimo .

Aquel olor penetró en todas las paredes y se me infiltró en los vestidos de tal manera , que mucho tiempo después me parecía sentir aquella hediondez terrible . Aún ahora , con solo acordarme me vienen náuseas , me siento asfixiado y con el estómago revuelto .
Al día siguiente empecé a interrogar a los jóvenes para saber si el estado de sus almas era realmente como yo lo había visto en la Visión nocturna y me convencí de que aquel Sueño no me había engañado . Ha sido pues una gracia del Señor que me ha hecho conocer el estado del alma de cada uno de mis alumnos , y a cada uno le iré diciendo en particular cómo lo ví en el Sueño . Hasta ahora todos los que he llamado me han dicho que su situación espiritual es tal cual como yo la ví en las listas que Domingo Savio me presentó (MB , 12 , 580) .

CUMPLIMIENTO DE LO ANUNCIADO : Al año siguiente murieron seis mas dos , de los amigos de Don Bosco : seis alumnos y dos salesianos .

Al año siguiente apareció una nueva estrella en la Comunidad Salesiana : el Boletín Salesiano , la famosa revista fundada por Don Bosco en 1877 , que se publica hoy en 18 idiomas y edita más de un millón de ejemplares mensuales y ha sido el gran medio de propagar por todo el mundo las ideas de Don Bosco , hacer conocer sus obras y conseguir numerosas vocaciones .

De este Sueño , que es uno de los más bellos y admirables de Don Bosco , nuestro Santo repitió después frecuentemente tres ideas claves que se quedaron grabadas:
 
La primera :
Lo que más me agradó a la hora de la muerte fue la asistencia de la poderosa Madre de Dios . Dile a todos que no dejen de invocarla mucho durante toda su vida .

La Segunda :
Recuérdales a todos la lista de flores que deben conseguir : rosa: caridad . Azucena: pureza . Girasol: obediencia etc. etc.

La Tercera :
La simpatía inmensa que irradiaban los que tenían el alma sin mancha de pecado , y en cambio la asquerosidad y la repugnancia indescriptible de quienes viven tranquilamente en sus pecados . Esto lo recalcó mucho en sus sermones y en sus cartas . 

martes, 15 de enero de 2013

ROMANO GUARDINI: QUÉ ES LA VOLUNTAD DE DIOS?


-- Un día Jesús estaba ornado en cierto lugar. Cuando terminaba su oración, uno de sus discípulos le pidió: “Señor enséñanos a orar así como Juan enseñó a sus discípulos”. Era un momento muy importante. Jesús tenía que decirles cómo hacer lo más grande e íntimo: acercarse a Dios, recibir sus dones, compartirlo con los demás hombres. Les iba a enseñar lo que debían pedir y con qué sentimientos hacer una oración perfecta. Les enseña el Padrenuestro.


El Padrenuestro no es una oración, entre muchas, sino la oración más genuinamente cristiana. Es coesencial de lo que se debe pedir y encierra la actitud para rezar honestamente.

Significado de “hágase tu voluntad”
En el Padrenuestro encontramos una rara súplica: “hágase tu voluntad” ¿Alguna vez hemos meditado con seriedad el significado de esta expresión? Primeramente, debe quedar claro que la voluntad de Dios es algo grande y de mucho valor, que hemos de pedir se haga en nosotros, recurriendo, incluso, a la solemnidad de la oración. Nos parece algo muy raro, porque no tenemos la costumbre de considerar la voluntad de Dios como un valor, algo importante que está en la mayoría de los casos, de modo serio y sobremanera apremiante.

Nuestra extrañeza llega al colmo cundo seguimos nuestra meditación. Acerca de la voluntad de Dios,¿tengo que pedir que se cumpla? Sí es así, es porque hay la posibilidad de que no se cumpla. ¿Acaso Dios no es todopoderoso?¿Su voluntad no es ya una acción? Y el Padrenuestro me pide rezar para que se cumpla su voluntad.¡menuda ocupación la que me han echado encima!¡Ésta voluntad quizá sea algo muy delicado que está en peligro!

Siguiendo, caminando de asombro en asombro. Esta voluntad es tan exquisita y valiosa, que tenemos que dirigir nuestra súplica al poder más grande, a Dios. Que los hombres roguemos Dios para que se haga su voluntad es realmente raro.

Qué nos revela este conjunto de realidades?¿Qué nos dice del sistema de sentimientos que suscita esta oración?

El Padrenuestro encierra varias cosas: la grandeza de la voluntad de Dios y, al mismo tempo, su delicadeza; la debilidad de la voluntad de Dios en nuestro mundo y encomendada a la diligencia del hombre; la invocación que el hombre hace a Dios, pidiéndole asistencia para poner en sintonía de su actividad de hombre con la actividad poderosa de Dios. Detrás de todo esto,¿no sientes que se esconde el misterio del Dios viviente?

Qué es la voluntad de Dios?
En que consiste la voluntad de Dios? Nos hemos acostumbrado a pensar en Dios en sentido moral. Él es para nosotros la suma de todas nuestras obligaciones, una especie de personificación de toda la ley moral.¡Pero, Dios es mucho más!

Para nosotros la voluntad de Dios es implemente lo que debe ocurrir, lo que se debe realizar en el mundo que ha creado, lo que debe resultar de todas las fuerzas de la naturaleza, de la creatividad humana, de la libertad espiritual para que todo el mundo llegue a ser como él lo ha pensado. Todo esto es la voluntad de Dios. La voluntad de Dios es la perfección de lo que Dios ha creado, al centro de la cual está el hombre y su libertad.

¡Esto es una verdad incontestable, que apenas podemos comprender! Pero hay más. La voluntad de Dios es todo lo que Dios exige del hombre, como hombre. Es la voluntad de realización que él ha puesto en mí, que me pide cumplir y que yo, en conciencia, debo hacer, como ser concreto y único, situado en el universo. Yo soy lo que soy gracias a la universalidad de la historia y del mundo y el mundo es gracias a mí.

La voluntad de Dios como actividad de Dios
Hay algo más en la voluntad de Dios. Ella no sólo se sitúa sobre mí y frente a mí para decirme lo que debo hacer o cómo debo er. No es una orden militar, que está en mis manos y que hay que cumplir, sino que es una fuerza viviente que está en mi interior y lo anima. Ella no es solo mandamiento, sino emoción interna. Es la forma particular de Dios, que está obrando en mí, exhorta, impulsa, ayuda, sostiene, produce, forma, lucha, vence, perfecciona.

La voluntad de Dios obra en mi interior. Ella es la fuerza que Dios me da para que haga lo que él me pide. Desde este punto de vista la voluntad de Dios se llama gracia. Cuando la voluntad de Dios se cumple, hay dos fuerzas; es don y acción de la voluntad de Dios…, y obra suya, gracias a mi voluntad. Todo es un misterio de unidad!

La voluntad de Dios como actividad constante
Hay algo más todavía en la voluntad de Dios. Ella no está en mí como algo ya concluido, sino como realidad que se renueva todos los días y me da constantemente sus avisos. Si no cumplo con los deberes que tengo, no se cumple la voluntad de Dios ¿Quiere decir esto que terminó la voluntad de Dios y que ya no tengo obligaciones? En absoluto. La voluntad de Dios inmediatamente me da disposiciones nuevas para hacer. Aunque haya nuevas cosas para activarse, la voluntad de Dios ha sufrido cambios porque algo malo ha sucedido: el mal no estaba incluido en su mandato.

Cuando el pecado ha sido cometido, la voluntad de Dios, desde siempre única y eterna, viva y constantemente creadora, me indica a mí como culpable. El pecado h quedado en mi interior y siento vivo sus efectos. Las consecuencias están a ojos vistas. Es un pecado delante de Dios.
En el momento actual, la voluntad de Dios me dice que la haga ahora, porque ella existe para mi propio beneficio. Esto quiere decir que la voluntad de Dios no es lgo definitivo y ya hecho, de una vez por toda, sino que se hace en cada instante, y compromete mi libertad, mis actitudes, mis obras y vuelve a dirigirse a mí, como algo nuevo cada vez, en cualquier situación en que me encuentre.

En todo esto, hay mucha rigidez, nada se olvida, nada se pasa por alto. Lo que existe, existe y queda incluido en las exigencias de la voluntad de Dios, y que hay que asumirlo hasta ls últimas consecuencias. Pero también hay un amplitud inefable. En todo momento hay una voluntad de Dios y, en todas partes, siempre hay un camino.

La voluntad de Dios como camino
Si a un oficial militar le dan una orden y no la cumple, la orden ha dejado de existir. Existía pero ha cesado por haber sido mal cumplida y no hay caminos posibles.

Delante de Dios las cosas son diversas. Con él siempre hay un camino. Cualquier cosa ocurra, buena o mala, la voluntad de Dios es el juez, y va más allá. Ella acoge lo ya hecho y exige el paso siguiente y de este modo hace caminar las cosas y nada se para. Puede ser que el camino, al andar los pasos, se vaya haciendo más duro y abnegado, porque seguimos cargando las consecuencias de nuestros pecados y equivocaciones, pero es un verdadero camino. No es una senda que tenemos trazada delante de nosotros y que, al abandonarla, nos quedamos absolutamente sin caminos, sino una senda que estamos construyendo con nuestros pies, partiendo de Dios, senda que se hace nueva a cada paso que damos.

La voluntad de Dios es el amor del Padre
La Biblia nos ofrece un nombre bellísimo para bautizar la voluntad de Dios: “Amor del Padre”.La voluntad de Dios no es una ley impersonal, sino la viviente fuerza creadora de Dios, del hombre, del mundo…No es la orden de un tirano a los hombres, sino la disposición personal que hace un padre a su hijo o a su hija. Es la voluntad tierna hacia su hijo, amado con exclusividad, y que es más que un mandato, es una fuerza animadora que sostiene y ayuda. Es la gracia de Dios. Es su amor que nos abre el corazón a sus mandamientos, y nos da las fuerzas para cumplirlos. Es el gran poder del amor, que todo lo da: la existencia, la fuerza, las obras. Todo lo que hay, lo que hacemos, lo que podemos se convierte en patrimonio nuestro, gracias al amor de Dios. Este es el pacto entre el poder de Dios y la libertad del hombre, cuyo secreto es: cuanto más fuerte y poderosa es la gracia, tanto más es libre la libertad humana.

Los mandatos de Dios no son tan rígidos, como para anular la voluntad, cuando no los ha cumplido, y acabar con todo. Al contrario, con una fuerza de amor creador que siempre se renueva y que el cuidado amoroso del padre para con sus hijos mantiene en actividad. Dios acompaña todos los acontecimientos y colabora con la libertad del hombre…Misterio insondable de su paciencia que todo lo hace posible porque puede y quiere.

Secreto cristiano para hacer la voluntad de Dios
Hemos comprendido ya cómo hemos de rogar para que se haga la voluntad de Dios, como nos lo enseñó Jesucristo. El núcleo del problema es: Cuanto más un hombre se entrega íntimamente a Cristo, tanto más se despierta en él la pasión por la voluntad de Dios. Conciencia de que esta voluntad ocupa el primer lugar como valor, como afecto, como dinamismo.

Tanto más firme será la adhesión a la voluntad de Dios cuanto más el hombre conoce su pecado, su flaqueza, su pobreza. Entonces será más íntima su pasión por ella y le pedirá al Señor del universo que se encargue él de llevar a término la perfección que da sentido al mundo.

Se despierta, contemporáneamente, en el hombre la confianza de que la voluntad de Dios se cumplirá, por sobre todo, y que aquella debilidad terminará triunfando sobre los poderes egoístas y oscuros. Cuanto es más íntimo, en el cristiano, el respeto a Dios, tanto más le pide no evadir su voluntad, y no perder jamás el sentido de la misma, imposible de recobrar. Por eso pide a Dios que tenga paciencia.

Por otro lado, se dice a sí mismo. Es imposible destruir la voluntad de Dios. Esta voluntad que reinaba en el mundo ¿no parecía destruida? pero, ¿no vino lo extraordinario de la salvación y se pudo hablar de dichosa culpa? Y la creación, que estaba destrozada,¿no fue de nuevo aceptada, con la esperanza de cielos nuevos y tierras nuevas?

De esta esperanza no se puede deducir absolutas garantías. Estamos en el deber de tener paciencia, estar atentos y hacer obras, esperando íntimamente que se cumpla la voluntad de Dios.

lunes, 14 de enero de 2013

DIÁCONO JORGE NOVOA: ANUNCIAR AL SEÑOR DESDE LOS MÁS CERCANOS A LOS MÁS ALEJADOS


 "Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". 

El libro de los Hechos, manifiesta la voluntad del Señor para que sus seguidores prediquen el Evangelio; en Jerusalén, Judea y Samaría, y hasta los confines del orbe. Es claro, que aparecen tres círculos concéntricos, y un movimiento que va desde lo más interior a al más exterior, desde Jerusalén hasta los “confines del orbe”.

Podemos, a partir de este texto, y a la luz de la Misión Continental, trazarnos tres círculos concéntricos para establecer cuales son sus posibles radios de acción, para que orienten mi compromiso misionero.

El primer destino es Jerusalén, en el lenguaje del libro de los Hechos refiere a la ciudad donde acontecieron los sucesos centrales de la Pascua del Señor, los más dolorosos y los más alegres. Los apóstoles, como testigos oculares de estos acontecimientos, los han vivido intensamente. Es lo más próximo, aquello que se encuentra al alcance de la mano.

Anunciar a Jesucristo en Jerusalén, para nosotros, es mirar a nuestro alrededor, y anunciarlo a los más próximos. Testimoniar a Cristo y su salvación, en ese entorno inmediato, cotidiano, podríamos decir; de lo más inmediato. Anunciar a Jesús en Jerusalén, es hacerlo en mi familia,a los de mi casa, de palabra y de obra.

El segundo destino es Judea y Samaría, de la región de los más cercanos, pasamos a la de los " próximos", en el libro de los Hechos, los apóstoles cumplen el mandato, cuándo se desata la persecución y la muerte de Esteban. La huida que inicialmente aparece bajo un signo negativo, permite pasar del primer círculo (Jerusalén), al segundo (Judea y Samaría) cumpliendo el mandato del Señor. Podemos saliendo de lo más íntimo, como es la familia, pasar a un segundo círculo, que estaría habitado por los amigos, vecinos, compañeros de trabajo o estudio, son cercanos que deben ser alcanzados por la predicación del Evangelio.

El tercer destino lo contiene una expresión más indefinida, ”hasta los confines del orbe”, somos enviados a los que se encuentran lejos, a los que por diversos motivos están alejados del Señor. Cómo debemos actuar con los que se encuentran alejados? No debemos, debido a nuestra ansiedad, desesperarnos. No hay en este destino una “hoja de ruta” única, hay fe, esperanza y caridad. Están lejos y hacia ellos nos orienta el Señor. Aquí debemos dejarnos conducir por Él.

Podemos observar en esta realidad dos perspectivas: a) los caminos irrastreables de Dios, que exigen disponibilidad para la acción del Espíritu Santo, será él, quien nos conduzca por senderos inesperados, en los que debemos adentrarnos con fe. Y por otra parte, b) alcanzar a los alejados. No son cercanos ni próximos, son desconocidos pero muy amados por el Señor.