martes, 29 de junio de 2010

Dr: BENíGNO BLANCO EN MONTEVIDEO (1)


El Dr. Benígno Blanco llegó a Montevideo patrocinado por cuatro Universidades: Universidad Católica, Universidad de la Empresa, ORT y Universidad de Montevideo, presentó su conferencia titulada, "La familia sí importa".

Para que pueda ser escuchada y bajada de forma más sencilla la dividimos en cuatro partes: 1)Introducción,2)Qué es la familia?3)Los problemas en las familias y 4)Cuatro consejos para la acción.

Aquí te presentamos la Introducción

Dr.BENÍGNO BLANCO EN MONTEVIDEO (2)

DR. BENÍGNO BLANCO EN MONTEVIDEO (3)

En su ponencia el Dr. Benígno Blanco analizó la situación de la familia y sus problemas.Esta parte la titulamos así: Los problemas en las familias

Dr.BENíGNO BLANCO EN MONTEVIDEO (4)

El Dr. Benígno Blanco dio una conferencia en Montevideo, titulada: "La familia sí importa", la presentamos subdividida en 4 partes.Está es la última, titulada : Cuatro consejos...

lunes, 28 de junio de 2010

SANDRO MAGISTER: EL "PATIO" DE LOS GENTILES

El primer "patio" de creyentes y ateos se abrirá en París.Lo ha querido el Papa Ratzinger, con el nombre de "patio de los gentiles". Lo inaugurará su ministro de cultura, el arzobispo Ravasi. Será un espacio de diálogo con los que están alejados de Dios, primer acto de un más amplio proyecto de nueva evangelización

por Sandro Magister

ROMA, 24 de junio del 2010 – Mientras la magistratura italiana destapa los negocios de la congregación para la evangelización de los pueblos, en los años en que su prefecto era el cardenal Crescenzio Sepe, en el Vaticano está por nacer una nueva - más sobria - oficina dedicada a otro tipo de evangelización: no en las tierras de misión, sino en los países de antigua cristiandad en los que la fe se ha visto debilitada o ha desaparecido.La idea no es del todo nueva. Después del Concilio Vaticano II fue creado, y duró algunos años, un secretariado para los no creyentes, confiado entonces al cardenal austriaco Franz Kõnig. Ahora eso vuelve a brotar en la forma más sólida de un consejo pontificio.

Benedicto XVI lo discutió con algunos cardenales: de Ruini a Scola, de Bagnasco a Schönborn. Un "motu proprio" establecerá la fisonomía del dicasterio y sus competencias.Pero mientras tanto algo de concreto ya se mueve con la misma finalidad de dialogar con los que no tienen fe, por obra de un consejo pontificio ya en función desde hace tiempo, el de la cultura, presidido por el arzobispo Gianfranco Ravasi.La iniciativa tiene el nombre de "Patio de los gentiles".

La idea y al fórmula son de Benedicto XVI, que las lanzó el 21 de diciembre del 2009, en el discurso con el que dio los saludos navideños a la curia romana. La idea del Papa Joseph Ratzinger - según el cual la cuestión de Dios es la "prioridad" del pontificado - es la de abrir un diálogo sistemático con los hombres que están más alejados de Dios, para que vuelvan a acercársele "al menos como Desconocido".

En cuanto a la fórmula "Patio de los gentiles", Benedicto XVI la ha tomado de los Evangelios, de la página en la que Jesús bota a los mercaderes del templo. Hoy que la magistratura italiana empuña la escoba contra el hacer negocio de la vieja curia vaticana, causa más impresión repasar las palabras con las que el Papa explicó su proyecto, el pasado 21 de diciembre:"Me viene a la mente la frase que Jesús cita del profeta Isaías, es decir, que el templo debería ser una casa de oración para todos los pueblos (cfr. Is 56, 7; Mc 11, 17). Él pensaba en el llamado patio de los gentiles, del que expulsó negocios extraños para que fuese el espacio libre para los gentiles que querían rezar allí al único Dios, aun cuando no podían tomar parte en el misterio, a cuyo servicio estaba reservado el interior del templo. Espacio de oración para todos los pueblos: con esto, se pensaba en personas que conocen a Dios, por así decir, solamente de lejos; que están descontentas con sus dioses, ritos y mitos; que desean al Puro y al Grande, aunque Dios permanece para ellos como el 'Dios desconocido' (cfr. Hch 17, 23). Ellos debían poder rezar al Dios desconocido y sin embargo estar en relación con el Dios verdadero, aun cuando en medio de oscuridades de diversas clases.".

Pero para entender más a fondo el significado del "Patio de los gentiles", un valiente exegeta es sin duda el arzobispo Ravasi, biblista de fama mundial y con una amplia red de contactos personales con hombres de cultura más o menos lejanos de la fe. Ravasi publicó el artículo que sigue en "L'Osservatore Romano" del 2 de junio. En él anuncia que el acto inaugural del "Patio de los gentiles" será en París en marzo del 2011 en tres sedes desligadas de toda pertenencia religiosa: la Sorbona, la UNESCO y la Académie Française.

Numerosas personalidades han ya manifestado su interés en la empresa, comenzando por Julia Kristeva, semióloga y psicoanalista muy atenta a un diálogo entre creyentes y agnósticos o ateos.En una entrevista del 25 de febrero pasado en el diario de los obispos italianos "Avvenire", Ravasi ha descrito de la siguiente manera las formas de ateismo presente hoy en la sociedad, con las que la Iglesia quiere dialogar:"Es necesario tener en cuenta los diferentes ateismos, no reducibles a un único modelo. Por una parte esté el gran ateismo de Nietzsche y Marx que lamentablemente ha entrado en crisis, constituido por una explicación de la realidad alternativa a aquella de los creyentes, pero con una ética suya, una visión seria y valerosa, por ejemplo, en el considerar al hombre solo en el universo. Luego está el ateísmo irónico-sarcástico que toma como blanco aspectos marginales del creer o lecturas fundamentalistas de la Biblia. Es el ateismo de Onfray, Dawkins y Hitchens. En tercer lugar hay una indiferencia absoluta hija de la secularización, bien sintetizada por el ejemplo que Charles Taylor hace en 'La edad secular' cuando afirma que si Dios viniera hoy a una de nuestras ciudades, la única cosa que sucedería es que le pedirían documentos".

jueves, 24 de junio de 2010

HANS URS VON BALTHASAR: XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO C)


Ve y vuelve.Hoy se trata de la llamada al seguimiento, y en la primera lectura aparecen modelo veterotestamentario ya muy redical que será superdo una vez más por Jesús. El profeta Elías echó su manto sobre Eliseo, mientras éste ara con su yunta, para significar que lo ha elegido para ser su discípulo.Elías acepta que Eliseo vaya a despedirse de sus padres, y el gesto de sacrificar los bueyes de su yunta pra invita a comer a su gente muestra que Eliseo ha decidido ponerse al servicio del profeta. Luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a sus órdenes. No se trata de un servicio puramente humano, sino que, al ser Elías un hombre de Dios, es ya un servicio a Dios. Para la Antigua Alianza esto es una obediencia grandiosa a un llamada de Dios trasmitida por el profeta.

Deja que los muertos entierren a sus muertos.Pero la exigencia de Jesús va más lejos. En el Evangelio tres hombres se ofrecen Jesús para seguirle. Al primero lo remite a sus propio destino y ejemplo: Jesús ya no tiene casa propia. Ni siquiera la csa en la que ha crecido, la casa de su madre, cuenta ya. No mira atrás. Es más pobre en esto que los animales, vive en una inseguridad total. No posee más que su misión. Y al comienzo del evangelio se dice a dónde conduce esta misión: a su ascensión e dice literalmente: ¿a la cruz??¿Al cielo? Lucas deja abierta la cuestión. Es típico que no se le reciba en la aldea de Samaría donde querí alojarse. Por eso no es necesario mandar bajar fuego del cielo. Es normal que los suyos no le reciban (Jn 1,11).El segundo hombre quiere primero ir a enterrar a sus padres, y el Señor de la vida le contesta: Deja que los muertos entierren a sus muertos. Los muertos son los mortales que se entierran unos a otros; Jesús está por encima de la vida y de la muerte, muere y resucita, para ser Señor de vivos y muertos (Rom 14,9). El tercer hombre quieredespedirse de su familia. Aquí Jesús va más lejos que Elías. Para el llamado a seguir a Jesús de un modo radical no hay componendas que valga entre familia y decisión por el Reino. La decisión exigid es indivisible e inmediata. A partir de su norma se regulará la relación con la familia y con los demás hombres.

Hijo de Dios en Cristo Jesús.La segunda lectura cierra el abismo que parece abrirse entre el destino del Mesías traspasado y el llamamiento a seguirle que se hace en el evangelio hombres completamente normales.Si estos pierden su vida por mi causa, entrn en la esfera del que padece originariamente y por sustitución vicaria, se convierten en hijos de Dios en Él, no en el sentido de los misterios paganos de Hadad Rimón, sino en el sentido que Pablo desvela cuando muestra como el creyente por el bautismo se reviste de Cristo. Se sobreentiende que no se trata de algo externo como el vestido, que permanece fuera del cuerpo, sino de una realidad dentro de la cual el hombre se pierde. Por eso los cristianos no llevan cada uno su vestido personal, sino el vestido de Cristo, el Cristo vivo que acoge a todos en sí para que todos sean uno en él y puedn así participar interiormente en su destino único, cargara con su cruzcada día.

domingo, 20 de junio de 2010

TRIBUTO EN HONOR DE MARÍA REINA DE LA PAZ


Te invitamos a compartir la acción de gracias a María Reina de la Paz, el 25 de junio desde las 15 hs.


15 hs EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.
SANTO ROSARIO
MISTERIOS DOLOROSOS.
MISTERIOS GLORIOSOS.
MISTERIOS LUMINOSOS.
MISTERIOS GOZOSOS.


18.45 TESTIMONIOS Y BENDICIÓN DE LOS ROSARIOS


19.00 CELEBRACIÓN (CONSAGRACIÓN A MARÍA REINA DE LA PAZ Y BAUTISMOS DE LOS NIÑOS DE LA CATEQUESIS)


20.15 ORACIÓN POR LOS ENFERMOS POR MEDIACIÓN DE MARÍA REINA DE LA PAZ




CAPILLA MARÍA REINA DE LA PAZ
25 DE JUNIO 2010
PROPIOS A 1 CUADRA DEL HOSPITAL EVANGÉLICO

martes, 15 de junio de 2010

BENEDICTO XVI: SOBRE LA TEOLOGÍA CIENTÍFICA

La noche del 10 de junio del 2010 en la plaza San Pedro, en esta misma vigilia de cierre del Año Sacerdotal, Benedicto XVI respondió también a otras preguntas sobre otros temas.

A continuación dos de estas preguntas-respuestas: la primera sobre el estudio de la teología, el segundo sobre la disminución de las vocaciones.

SOBRE LA TEOLOGÍA "CIENTÍFICA"

P. – Santidad, soy Mathias Agnero y vengo de África, precisamente de Costa de Marfil. Usted es un Papa teólogo, mientras que nosotros, cuando podemos leemos apenas algún libro de teología para la formación. Sin embargo, nos parece que se ha creado una ruptura entre teología y doctrina y - peor todavía - entre teología y espiritualidad. Se siente la necesidad de que el estudio no sea sólo académico sino que alimente nuestra espiritualidad. Sentimos la necesidad de eso en el mismo ministerio pastoral. A veces la teología no parece que tenga a Dios al centro y a Jesucristo como primer "lugar teológico", sino los gustos y las tendencias difundidas; y la consecuencia es la proliferación de opiniones subjetivas que permiten que se introduzca un pensamiento no católico incluso dentro de la Iglesia. ¿Cómo no desorientarnos en nuestras vidas y en nuestro ministerio, cuando es mundo el que guía la fe y no a la inversa? ¡Nos sentimos "descentrados"!

R. – Usted toca un problema muy difícil y doloroso. Hay realmente una teología que quiere sobre todo ser académica, presentarse científica y que olvida la realidad vital, la presencia de Dios, su presencia en medio de nosotros, su hablar hoy, no sólo en el pasado. Ya Buenaventura distinguió dos formas de teología, en su tiempo; dijo: "Hay una teología que viene de al arrogancia de la razón, que quiere dominar todo, que hace que Dios pase de ser sujeto a ser objeto de nuestro estudio, cuando debería ser sujeto que nos habla y nos guía".

Existe realmente este abuso de la teología, que es arrogancia de la razón y no nutre la fe, sino que oscurece la presencia de Dios en el mundo. Aparte, existe una teología que quiere conocer más por amor al amado, es estimulada por el amor y guiada por el amor, quiere conocer más al amado. Y esta es la verdadera teología, que viene del amor de Dios, de Cristo y quiere entrar más profundamente en comunión con Cristo.

En realidad, las tentaciones, hoy, son grandes; sobre todo, si imponen la llamada "visión moderna del mundo" (Bultmann: "modernes Weltbild"), que se convierte en el criterio de cuanto sería posible e imposible. Y así, precisamente con este criterio que todo es como siempre, que todos los acontecimientos históricos son del mismo tipo, se excluye precisamente la novedad del Evangelio, se excluye la irrupción de Dios, la verdadera novedad que es la alegría de nuestra fe.

¿Qué hacer? Yo diría antes que nada a los teólogos: tengan valor. Y quisiera darles un gran "gracias" a tantos teólogos que hacen un buen trabajo. Hay abusos, lo sabemos, pero en todas partes del mundo existen muchos teólogos que viven verdaderamente de la Palabra de Dios, se nutren de la meditación, viven la fe de la Iglesia y quieren ayudar para que la fe esté presente en nuestro hoy.

Y diría a los teólogos en general: "¡No tengan miedo de este fantasma del cientificismo!". Yo sigo la teología desde 1946; comencé a estudiar la teología en enero de 1946 y por lo tanto he visto casi tres generaciones de teólogos, y puedo decir: las hipótesis que en aquel tiempo y luego en los años sesenta y ochenta eran las más nuevas, absolutamente científicas, absolutamente casi dogmáticas, en el ínterin envejecieron y ya no valen más. Muchas de ellas se presentan casi ridículas. Por lo tanto, tener el coraje de resistir al aparente cientificismo, de no someterse a todas las hipótesis del momento, sino pensar realmente a partir de la gran fe de la Iglesia, que está presente en todos los tiempos y nos abre el acceso a la verdad. Sobre todo, también, no pensar que la razón positivista, que excluye lo trascendente - que no puede ser accesible - se la razón auténtica. Esta razón débil, que tiene presenta sólo las cosas que se pueden experimentar, es realmente una razón insuficiente. Nosotros teólogos debemos usar la razón grande, que está abierta a la grandeza de Dios. Debemos tener el coraje de ir más allá del positivismo a la cuestión de las raíces del ser.

Esto me parece de gran importancia. Por lo tanto, es necesario tener el valor de la grande, amplia razón, tener la humildad de no someterse a todas las hipótesis del momento, vivir de la gran fe de la Iglesia de todos los tiempos. No hay una mayoría contra la mayoría de los santos: la verdadera mayoría son los santos en la Iglesia y a los santos debemos orientarnos.

Luego, a los seminaristas y a los sacerdotes les digo lo mismo: piensen que la Sagrada Escritura no es un libro aislado: es viviente en la comunidad viviente de la Iglesia, que es el mismo sujeto en todos los siglos que garantiza la presencia de la Palabra de Dios. El Señor nos ha dado la Iglesia como sujeto vivo, con la estructura de los obispos en comunión con el Papa, y esta gran realidad de los obispos del mundo en comunión con el Papa nos garantiza el testimonio de la verdad permanente. Tenemos confianza en este magisterio permanente de la comunión de los obispos con el Papa, que representa para nosotros la presencia de la Palabra; tenemos confianza en la vida de la Iglesia.

Y luego debemos ser críticos. Ciertamente la formación teológica - esto se lo digo a los seminaristas - es muy importante. En nuestro tiempo debemos conocer bien la Sagrada Escritura, también en contra de los ataques de las sectas; debemos ser realmente amigos de la Palabra. Debemos conocer también las corrientes de nuestro tiempo para poder responder razonablemente, para poder dar - como dice san Pedro - "razón de nuestra fe". La formación es muy importante. Pero debemos ser también críticos: el criterio de la fe es el criterio con el cual debemos ver también a los teólogos y las teologías. El Papa Juan Pablo II nos ha donado un criterio absolutamente seguro en el catecismo de la Iglesia Católica: aquí vemos la síntesis de nuestra fe, y este catecismo es verdaderamente el criterio para ver dónde va una teología aceptable o no aceptable. Por lo tanto, recomiendo la lectura, el estudio de este texto, y así podremos ir adelante con una teología crítica en el sentido positivo, es decir, contra las tendencias de la moda y abierta a las auténticas novedades, a la profundidad inagotable de la Palabra de Dios, que se revela nueva en todos los tiempos, incluso en el nuestro.

miércoles, 9 de junio de 2010

MONSEÑOR MARCELO RAÚL MARTORELL: MISERICORDIA Y PERDÓN ( DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C)

La liturgia de este día nos introduce a la consideración de tres situaciones, el pecado del Rey David, la intromisión de la mujer pecadora en la sobremesa de la casa del fariseo que había invitado a comer a Jesús y el perdón de los pecados.


David había pecado gravemente, cegado por la pasión, había hecho morir a Urías, para apoderarse de su mujer. El Profeta Natán trata de hacerle comprender la gravedad de su culpa. El rey se irrita ante el relato que le hace Natán del rico ganadero que para preparar la comida a un huésped roba la única oveja de un pobre. Pero cuando Natán le dice que el ladrón es él, David llora (2 Sam. 12,7) y comprende su pecado. Dios lo había colmado de todos los bienes, pero no le basta y despreciando la ley divina, había arrebatado la mujer ajena, la culpa de David es grave. Sin embargo David reconoce su culpa y confiesa humildemente su pecado “He pecado contra el Señor”, Dios le perdona., resta expiar la pena “El hijo que te ha nacido morirá sin remedio” (Ib 14) Dios perdona al pecador que reconoce su culpa y la misma misericordia de Dios le castiga para que no peque más.


El Evangelio nos da una luz nueva sobre los temas del perdón y la misericordia, el de la salvación actuada inmediatamente por Dios. Dios ya no envía a Profetas a reprobar a los pecadores; ha enviado a su Hijo para salvarlos y éste los va buscando por todas partes, en las casas y en la calle. Lucas nos pone el ejemplo del Fariseo que había invitado a comer a Jesús y después de una sobremesa bien preparada, tengamos en cuenta que el Fariseo no había invitado a Jesús amigablemente sino con actitud crítica, en ese momento de la sobremesa entra una mujer y Jesús se deja besar y ungir los pies, esta mujer es una pecadora. Simón, el fariseo, se incomoda por este atrevimiento y critica a Jesús “Si este hombre fuera un profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando (Lc. 7,39). Simón como David se escandalizan de las acciones de los otros sin procurarse en examinar su propia conciencia; pero Jesús como Natán procura iluminar las acciones de los otros con un argumento de los dos deudores a los que les fue condonada la deuda. ¿Cuál amará más? “Aquel a quien se le perdonó más” (Ib 43), responde Simón; y no se da cuenta de que como en el caso de David, en su respuesta está su condenación. La mujer, de verdad es una pecadora, y ha cometido muchos pecados, pero se le perdonan por el gran amor demostrado en el gesto de bañar con lágrimas los pies del Señor, secarlos con sus cabellos, besarlos y perfumarlos con un ungüento. Simón no ha cometido muchos pecados, pero tiene cerrado el corazón al amor- Simón, no me diste el beso… No ungiste mi cabeza con aceite (Ib 45-46). Está más abierto a la crítica, pronto a escandalizarse. Si Simón reconociese su culpa -sobre todo la manía de sorprender al Salvador en culpa- quedaría perdonado y la misericordia de Dios derramándose en él lo llenaría de amor.


El perdón de los pecados es iniciativa del amor misericordioso de Dios y de la humilde disposición del pecador. Cuanto más motivos de amor hay en el arrepentimiento, tanto más abundante es el perdón de Dios, hasta borrar no sólo la culpa sino la pena también.


Jesús no impone una penitencia a la mujer pecadora por sus pecados, y eso no sólo porque el amor de ella es grande, sino porque el mismo la ha tomado sobre sí ofreciendo su vida por el pecado de los hombres.


Por eso los hombres cristianos debemos estar atentos a amar y estar abiertos al perdón y a la misericordia de Dios. Muchos cristianos estamos parados sobre una loma de santidad, creyendo que no tenemos pecado, y nos sentimos con el derecho de criticar a todos. Muchas veces lo hacemos contra nuestra propia Iglesia y sus miembros, no teniendo en cuenta nuestra pertenencia a ella y nuestros propios defectos y pecados.


Hay que tener cuidado con esta actitud, porque el amor y la misericordia de Dios se alejan de nosotros. Lo mismo con las críticas a nuestro prójimo y hermanos, sin mirar nuestra propia conciencia.


Que María Madre de la Iglesia nos lleve con humildad a la búsqueda del perdón de Dios frente a nuestras propias miserias.

Mons. Marcelo Raúl Martorell, obispo Puerto Iguazú 17/6/2007

lunes, 7 de junio de 2010

PROCESIÓN DE CORPUS: CAMINAR CON JESÚS Y CONFESAR LA FE PÚBLICAMENTE

El apóstol Pablo, en el capítulo 11 de la primera carta a los Corintios, nos comunica las palabras de la institución de la Eucaristía, y las presenta con la siguiente expresión, "lo que a mi vez recibí eso les trasmito", claramente estamos en un contexto de tradición, algo recibido y celosamente custodiado, es entregado a otros como el tesoro más sublime. Este es el dinamismo vital de la Tradición.

También nuestra principal avenida es testigo de este "caminar con Jesús", que cada año vivimos, como algo que hemos recibido y que custodiamos celosamente, pare entregarlo a las generaciones futuras. Cristo Resucitado, presente en el Santísimo Sacramento, una presencia real y substancial, la única que es substancial, que sostienen nuestro caminar y nos alienta ante las adversidades.

Una verdadera multitud se dio cita, respondiendo al llamado del Señor, para visibilizar claramente nuestro ser Iglesia, pueblo convocado por el Señor, la imagen era elocuente, el obispo y su auxiliar, el clero, los consagrados y consagradas y el pueblo fiel. Un sólo pueblo unido a su Señor. Un momento importante , fue la parada que se realizó a los pies de la estatua del prócer, Don José Artigas, silenciado por los historiadores como confeso católico, allí el himno conmovió a muchos testigos de la fe en estas tierras.

La procesión es una acontecimiento de fe, para los que la confesamos públicamente acompañando al Maestro, y para aquellos que la reciben como anuncio por su proclamación pública. Una Iglesia que se edifica sobre la Eucaristía manifiesta su vitalidad misionera y su ardor en la caridad

martes, 1 de junio de 2010

ORACIÓN PARA IMPLORAR BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II

POR INTERCESIÓN DEL SIERVO DE DIOS EL PAPA JUAN PABLO II

Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de la Cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor. El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo. Concédenos, por su intercesión, y si es Tu voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos.

Padrenuestro. Avemaría. Gloria.

Con aprobación eclesiástica

CARD. CAMILLO RUINI
Vicario General de Su Santidad
para la Diócesis de Roma


lunes, 31 de mayo de 2010

TESTIMONIO DE JIM CAVIEZEL


libromedjugorjemensaje

En febrero Jim Caviezel (protagonista de “La Pasión” de Mel Gibson) hizo su sexta peregrinación a Medjugorje y después viajó a Viena donde concedió una entrevista a Christian Stelzer para la revista Oase des Friedens. La traducción croata se ha publicado en la última edición de la revista parroquial de Medjugorje Glasnik Mira.

Jim, ¿cómo oíste hablar de Medjugorje?

Mi esposa vino a Medjugorje mientras yo estaba en Irlanda grabando la película "El conde de Monte Cristo". Las cosas no iban muy bien aunque yo trabajaba siete días a la semana. Un día ella me telefoneó y me di cuenta por su voz de que algo había cambiado. Empezó a hablar sobre Medjugorje y cómo uno de los videntes iba a venir a Irlanda. Le interrumpí diciéndole: “Mira, tengo bastantes cosas que hacer. No voy a entrar en ese tema de los videntes”. Además, yo pensaba que como católico no tengo que aceptar necesariamente Lourdes, Fátima o Medjugorje. Eso es lo que yo pensaba.

Recuerdo que en la escuela católica donde estudié mis primeros años, una vez oímos algo de Medjugorje y nos emocionamos, pero pronto descubrimos que el obispo local se oponía y consideraba falsas las apariciones así que perdimos el interés rápidamente.

El vidente Ivan Dragicevic vino a Irlanda; yo sabía que no tendría tiempo para él debido a que tenía que trabajar todo el tiempo. Un día mi socio en la película no se encontraba bien y yo me tomé el día libre para poder ir a una aparición. Yo estaba al final de todo en la abarrotada iglesia y no sabía muy bien lo que ocurría. Pero cuando el hombre que estaba a mi lado en su silla de ruedas cayó sobre sus rodillas en el momento de la aparición yo me conmoví. Pensé: este minusválido, a pesar de todos sus dolores, está arrodillado en el frío suelo de piedra y está rezando! Hoy se que era Dios, que me conoce tan bien, El que sabía dónde tenía que tocarme para conseguir mi atención!
Aunque pueda sonar extraño, me tomé otro día libre el siguiente domingo y pude tener un encuentro con Ivan, como deseaba mi esposa. Durante el tiempo de la aparición me arrodillé cerca de él y dije en mi corazón: “de acuerdo, aquí estoy. Estoy preparado. Haz conmigo lo que quieras”. En ese mismo momento sentí que algo me estaba sucediendo. Era muy simple y a la vez único. Cuando me levanté, me corrían lágrimas por las mejillas y empecé a llorar con todo mi corazón.
Iván me dijo: “Jim, el hombre siempre encuentra tiempo para aquello que ama. Si alguien que no tiene nunca tiempo conoce a una chica y se enamora de ella, siempre encontrará tiempo para ella. La gente no tiene tiempo para Dios porque no le aman”. Y continúo: “Dios te está invitando a rezar con el corazón”. Le pregunté: “¿Cómo se supone que he de hacerlo?” “Empezando a rezar”, me contestó. En ese momento las puertas de mi corazón se abrieron. Jamás habría soñado que fuera posible. Fuimos a un restaurante y debo admitir que el vino y la comida nunca fueron tan sabrosos como en esa noche particular.
Algo empezó a cambiar dentro de mí. Mi esposa me había querido enseñar en muchas ocasiones en el pasado a rezar el Rosario, pero yo nunca quería aprender. Ahora yo quería rezar pero no sabía exactamente cómo hacerlo. Yo sólo sentía que mi corazón estaba abierto. Una mañana cuando iba al trabajo, le dije al chofer que me llevaba al rodaje cada día: “No sé qué piensas acerca de esto, pero querría empezar a rezar el Rosario”. Para mi sorpresa, él sólo dijo: “vale, recemos”.
En la cálida luz de amor que sentía dentro de mi, era capaz de darme cuenta donde estaba realmente, cuantas tentaciones tenía, donde estaban mis sentimientos, qué débil era yo y qué estrictamente juzgaba a los demás.

¿Cuándo viniste a Medjugorje por primera vez?

Después de acabar el rodaje en Malta, decidí ir a Medjugorje. Cuando tenía 20 años, una voz interior me decía que tenía que ser actor. Cuando hablaba de ello con mi padre, solía decirme: “Si Dios quiere algo de ti es que seas sacerdote. ¿Por qué Él querría que tú fueras actor?". Yo tampoco lo entendía en aquella época.
Otra vez, me hice la misma pregunta, ¿Dios quiere que me convierta en actor, para ganar un montón de dinero y ser rico? Era consciente del desequilibrio en el mundo entre los que tienen mucho y aquellos que apenas tienen para sobrevivir, y sabía que eso no es lo que Dios quiere. ¿Iba yo a hacer una elección para buscar riqueza que no proporciona la felicidad permanente o para servir a Dios que quiere guiar mi vida?

Por aquel entonces, Medjugorje me recordaba a Belén y pensaba, que así como Jesús había nacido en un lugar pequeño, la madre de Dios se estaba apareciendo en un pueblo pobre entre montañas. Esos cuatro días que permanecí en Medjugorje por aquel entonces fueron mi punto de inflexión. Al principio estaba maravillado de lo mucho que rezaba la gente en Medjugorje. Todo me recordaba a un campamento de baloncesto. Allí no solo juegas una partido al día, sino continuamente. Igual que en la escuela donde no solo lees una vez al día, sino siempre, repetidamente. En esos primeros días en Medjugorje sentía un cansancio interior mientras rezaba, porque no estaba acostumbrado a rezar tanto, y le pedía a Dios que me ayudara. Pero después de cuatro días la única cosa que quería hacer era rezar. En cualquier momento que rezara me sentía conectado con Dios. Esa fue mi experiencia y la que desearía para cualquier católico. Quizás cuando fui niño sentí algo parecido y lo olvidé. Ahora me había sido dado otra vez.

La misma experiencia continúo de vuelta en casa. En nuestra familia vivimos los sacramentos todos juntos. Mientras conducimos a los niños al colegio rezamos juntos el Rosario. A veces, cuando yo no empiezo a rezar, mi hijo empieza primero.

Cuando volví a Medjugorje por segunda vez, esperaba tener esas primeras experiencias otra vez pero fue diferente. Después de comer un día, algunos peregrinos me invitaron a ir a visitar al padre Jozo Zovko en Siroki Brijeg. Ese era también el deseo de mi mujer. Yo no conocía al Padre Jozo personalmente, pero estaba muy impresionado por todas las historias que había oído sobre él. Cuando me encontré con él puso sus manos sobre mis hombros. Yo puse las mías en sus hombros. Puso sus manos en mi cabeza. Puse las mías en su cabeza. En ese momento sentí en mi interior las palabras: “Te quiero, hermano. Este hombre ama a Dios”. El P. Jozo se giró espontáneamente hacia su intérprete y le preguntó quién era yo y dijo que quería hablar conmigo. Ese fue el comienzo de una duradera amistad.

Eso fue justo después de acabar el rodaje de “La Pasión” y por aquel entonces era capaz de sentir todas las fuerzas conflictivas en mi interior sobre esa película.

¿Podrías decirnos por qué te sentías así y cuál era la conexión entre la película y Medjugorje?

Probablemente estas familiarizado con la expresión “Cruzar el rubicón”. Eso significa que no es posible volver atrás, llegas al punto de no retorno. “La Pasión” fue este rubicón para mi. Cuando empezó el rodaje yo tenía 33 años, igual que Jesús. Siempre me pregunte si yo era merecedor de ser Jesús. Ivan Dragicevic me alentó y me dijo que Dios no siempre escoge necesariamente al mejor, que es algo que él ve en su propia situación. Si no fuese por Medjugorje no habría aceptado nunca tomar parte en la película porque fue Medjugorje donde mi corazón se abrió a la oración y a los sacramentos. Si quería escenificar a Jesús sabía que tenía que estar muy cerca de Él. Cada día me confesaba e iba a la Adoración del Santísimo. Mel Gibson también venía a la Santa Misa con la condición de que fuera en latín. Eso me iba bien porque así aprendía latín.

Había siempre nuevas tentaciones de las que necesitaba defenderme y en esas batallas interiores solía sentir una gran paz interior, por ejemplo, en la escena en la que la Madre de Dios se aproxima a mi y le digo: “Mira, Yo hago todo nuevo”. Repetimos la escena cuatro veces y cada vez sentía que estaba demasiado en primer plano. Entonces alguien golpeó la cruz y mi hombro izquierdo se dislocó. Debido al rápido e intenso dolor, perdí el equilibrio y caí bajo el peso de la cruz. Me golpeé la cara contra el duro suelo y la sangre corrió desde mi nariz y boca. Yo repetía las palabras que Jesús dijo a Su Madre: Mira, Yo hago todo nuevo”. Mi hombro me dolía de manera increíble cuando tomé la cruz otra vez y sentí lo precioso que era tomar la cruz. En ese momento dejé de actuar y tu podías ver sólo a Jesús. Él vino como respuesta a mis oraciones: “Quiero que la gente te vea a Ti, Jesús, no a mí”.

Gracias al rezo continuo del Rosario, -no puedo decir cuántos Rosarios recé mientras rodábamos- pude experimentar una gracia especial. Sabía que no debía utilizar lenguaje grosero, sabía que no podía ser maleducado si quería decir algo a miembros del rodaje. Muchos de ellos no conocían Medjugorje, eran todos grandes actores y teníamos suerte de tenerlos. Pero ¿cómo iba a llevar Medjugorje a ellos sino con mi propia vida? Medjugorje para mí significa vivir los sacramentos y estar en comunión con la Iglesia. Gracias a Medjugorje empecé a creer que Jesús estaba realmente presente en la Eucaristía y que perdonaba mis pecados. A través de Medjugorje experimenté la poderosa oración que es el Rosario y el regalo que tenemos cuando vamos a la Santa Misa cada día.

¿Cómo podía ayudar a otra gente a aumentar su fe en Jesús? Me di cuenta de que esto sólo podía ocurrir si Jesús está presente en mí a través de la Eucaristía, y así la gente podría ver a Jesús a través de mi vida. Cuando estábamos rodando la escena de La Última Cena tenía un bolsillo interior en mi ropa donde coloqué varias reliquias de santos y una reliquia de la Cruz de Cristo. Tenía un fuerte deseo de que Jesús estuviera realmente presente así que pedí al sacerdote que expusiera el Santísimo Sacramento. Al principio no quiso hacerlo, pero insistí en pedírselo porque estaba seguro que la gente reconocería a Cristo más si yo mismo estaba mirándole a Él. El sacerdote estuvo con el Santísimo Sacramento en sus manos al lado de la cámara y junto a él, se acercó a mí. Cuando la gente ve la película y ve un brillo en mis ojos, no se dan cuenta de que realmente están viendo a Jesús, un reflejo de la Hostia consagrada, en mis ojos. Ocurrió lo mismo en la escena de la Crucifixión: el sacerdote estaba allí, tenía el Santísimo Sacramento en sus manos y yo rezaba todo el tiempo.

El reto más grande en la película no fue, como pensé al principio, memorizar todos los textos en latín, armenio o hebreo sino todos los esfuerzos físicos que necesite hacer. Durante la última escena mi hombro estaba torcido y se dislocaba cada vez que alguien golpeaba la cruz. Mientras rodábamos las escenas de la flagelación, los látigos me golpearon dos veces y tuve una herida de 14 centímetros en mi espalda. Mis pulmones estaban llenos de fluido y tenía neumonía. También tuve falta de sueño crónica porque durante meses tuve que levantarme a las 3 de la mañana porque el maquillaje llevaba casi 8 horas.

Otro reto especial era el tiempo frío, las temperaturas estaban muy poco por encima de 0 grados, lo cual era muy difícil de aguantar especialmente en la escena de la Crucifixión. Todo mi disfraz estaba hecho de una sola pieza ligera de tela. Mientras rodábamos la última escena, las nubes estaban muy bajas y un rayo golpeó la cruz a la que estaba atado. De repente todo se volvió silencioso a mí alrededor y note mi pelo electrocutado. Unas 250 personas que estaban a mí alrededor vieron todo mi cuerpo iluminado y vieron fuego a la izquierda y a la derecha de mí. Muchos estaban estupefactos ante lo que vieron.

Sé que “La Pasión” es una película de amor, quizás una de las mejores películas de este tipo. Jesús es hoy en día sujeto de muchas controversias, mucho más que nunca antes. Hay tantos factores que amenazan este mundo creado, pero la fe en Jesús es la fuente de alegría. Creo que Dios nos está llamando de una forma especial en este tiempo, y que necesitamos responder a esa llamada con todo nuestro corazón y con todo nuestro cuerpo.


sábado, 29 de mayo de 2010

CARTA DE MONSEÑOR AGUER AL GOBERNADOR SCIOLI

Texto de la carta de Mons. Aguer al gobernador Scioli
Señor Gobernador de la Provincia de Buenos Aries, Don Daniel Scioli.
“Con sorpresa, y con profunda pena, he leído en la edición del 27 de mayo del diario “El Día”, que “el Registro Provincial de las Personas, por orden del gobernador Daniel Scioli, no apeló y de esa forma quedó firme ayer el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata que aprobó el matrimonio entre dos mujeres de nuestra ciudad”. La noticia continúa destacando el carácter decisivo de su intervención, según “voceros de Tribunales”.

“Es mi obligación decirle, con todo respeto, que no sólo ha cometido Ud. un error, sino que también ha faltado gravemente a su deber. Es éste tutelar el orden jurídico hasta ahora vigente empleando los recursos previstos y las atribuciones que son propias de su cargo. El fallo que por mayoría autorizó una boda imposible se apoya en argumentos inconsistentes para alterar el bien del matrimonio y la familia, consumando así el primer caso en la provincia de Buenos Aires de esa anomalía jurídica y social.

“Era de esperar que el Gobernador ordenara la apelación correspondiente, con mayor razón si –como me consta por sus reiteradas declaraciones- está personalmente convencido de que el matrimonio sólo puede ser celebrado por un varón y una mujer. Al ordenar que se apelara hubiera obrado de acuerdo a su conciencia y hubiera así cumplido su deber para con la sociedad.
“Según informa asimismo el periódico, representantes de la comunidad homosexual celebraron que el fallo quedara firme, gracias a su defección.

Estoy seguro de que no lo celebra la mayoría de los bonaerenses.

“Por mi parte, reiterándole mis sentimientos de respeto y estima, debo manifestarle también mi decepción.

“Dios guarde al Señor Gobernador.

“Héctor Aguer, arzobispo de La Plata
“La Plata, 28 de mayo de 2010.+

FUENTE:AICA